Si se trataba de levantarle una pieza importante del equipo al archirrival, el ejemplo más emblemático de la historia del fútbol es el fichaje de Luis Figo por el Real Madrid, arrebatándoselo al Barcelona en el año 2000, dando así inició a la era de los «Galácticos». Guardando las proporciones, y no queriendo ser menos en la intención, un nuevo capítulo de la rivalidad entre Franco Parisi y Johannes Kaiser ya se está escribiendo, con la incorporación al Partido de la Gente (PDG) de la empresaria Camille Sigl, exvicepresidenta del Partido Nacional Libertario (PNL), quien era la mano derecha de Kaiser.
Como antecedente, la disputa entre Kaiser y Parisi tuvo su punto más caliente durante la campaña presidencial del año pasado cuando el economista impulsó crear la «ley Kaiser», para prohibir que autoridades mantuvieran sus cargos y sueldos mientras realizaban campaña electoral. Eso acompañado de tratar al diputado libertario de «limitado intelectual». Kaiser respondió con una querella por injurias y calumnias. Y ahora Parisi incorporó a una exestrecha colaboradora del Libertario a su equipo. En principio Sigl asumirá roles de asesora en el partido y vocerías ocasionales, además de trabajar en los liderazgos del PDG para la próxima elección parlamentaria.
A fines de 2025 Sigl renunció el PNL por «diferencias insalvables» con su líder Johannes Kaiser. La emprendedora en los rubros de la tecnología y acuicultura fue una de las fundadoras del PNL, colectividad por la cual postuló al Parlamento, sin éxito. A este diario relata como dio un giro a su filiación política.
¿Por qué dejó a los Libertarios?
«Me fui del PNL en el momento que empezaron a desprenderse de los principios por los cuales se creó el partido, que era el poder que iban a tener las bases en cuanto a las decisiones y opiniones que se iban a tomar. El PNL es totalmente manejado por Kaiser y las personas que lo cuestionan son apartadas, quienes hacen cuestionamientos respecto de ese manejo son tildadas como personas conflictivas y son atacadas en un matonaje político permanente».
¿En qué se reflejaría ese matonaje?
«Te hacen a un lado si opinas algo que no les parece».
¿No había manera de contrarrestar eso?
«No, porque nunca existió la posibilidad de dar la pelea internamente, porque todos los organismos dentro del Partido Nacional Libertario se armaron prácticamente a dedo con gente que simplemente seguía el lineamiento de Johannes Kaiser, no los principios del partido que habíamos conformado. Por lo tanto, el Tribunal Supremo estaba con gente que era mano derecha de Kaiser, en el Consejo General estaba su señora, su hermana, su hermano y en las distintas directivas regionales y comunales están simplemente personas que hacen caso u obedecen a lo que Johannes Kaiser les pide».
¿No podría pasar algo similar con Parisi en el PDG?
«No, porque en el caso del PDG hay distintas corrientes políticas que han podido convivir sin ningún problema y también las cuales han tenido una libertad de expresión y de acción. Ahí tienes que hay figuras como el diputado Javier Olivares y Pamela Jiles, y todos conviven. Entonces, por lo menos yo, al ingresar al PDG no tuve que vender o transar mis principios ni convicciones, tengo total libertad de seguir defendiendo mis posturas y eso es lo que lo diferencia del Partido Nacional Libertario. En el PDG hay corrientes distintas que conviven y tienen libertad de expresión y de acción».
¿Qué más la sedujo del PDG?
«En el PDG hay una cosa muy interesante y es que Parisi entendió algo que algunos dirigentes de derecha todavía no entienden, que no hay que tenerle miedo a la gente capaz, en el fondo ellos valoran a la gente que tiene talento y no la miran como una amenaza, sino que ven el potencial que tienen para sumarlo al partido y que puedan aportar finalmente a Chile. Es un partido que quiere tener diversidad política, porque Chile tiene diversidades políticas, no es solamente de una mirada. El Parlamento es de hablar, de sentarse a conversar y eso no quiere decir que cedamos principios, sino que simplemente unamos todos los talentos y capacidades que existen para que el próximo liderazgo de este país sea en base a la competencia y al mérito de la gente».
Usted critica a la derecha también.
«Si, porque la derecha no está siendo destruida por la izquierda, sino que la está destruyendo el ego de sus propios dirigentes, algunos dirigentes como el señor Kaiser, que hablan de libertad, pero se incomodan cuando alguien piensa por sí mismo, en donde también habla de liderazgo, pero les aterra que aparezca alguien con capacidades propias. Ese es el gran problema y es la decisión que finalmente me hace llegar al PDG. Franco Parisi quiere trabajar con los mejores y eso es de alguien que entiende cómo funciona una empresa, donde tú quieres rodearte de gente buena, porque sabes que de esa manera vas a poder potenciar y hacer crecer mucho mejor esa empresa».
«Ella abre un mundo»
Consultado y sin querer entrar en conflicto con la tienda de Kaiser, Parisi definió así la llegada de Sigl al PDG, con una mirada estratégica. «Nos llena de alegría. Ella representa al mundo libertario y tiene mucha experiencia también en la campaña presidencial anterior. Por lo tanto, va a ser un gran activo para nosotros. Por supuesto este es un caminar que está comenzando, pero estoy seguro de que nos va a ir muy bien en las elecciones parlamentarias y también en las presidenciales. Ella abre un mundo muy cercano al nuestro y, por lo tanto, tenemos mucho en común para compartir y, por supuesto, después poder llegar a ser gobierno. Así que, muy bienvenida Camila, y esperamos que mucha gente libertaria se siga sumando al PDG. Saludos». En la pasada elección presidencial Parisi llegó tercero y Kaiser cuarto, en abierta disputa electoral de cara a las próximas elecciones de 2029. Consultado, el líder libertario declinó referirse al tema.