Es un lugar tranquilo y cómodo para vivir en familia, asegura Ronald Jeri
Se fue con su esposa hace diez años a estudiar y hoy ambos trabajan en Estados Unidos. Su casa está a 20 minutos del pueblo y a dos horas de Nueva Orleans.
Tras años en Oxford, Mississippi, el profesor de inglés Ronald Jeri (53) y su esposa eligieron la tranquilidad del campo y se establecieron en Ellisville, una localidad rural del mismo estado. Allí residen en una parcela de 8.000 metros cuadrados que compraron en plena pandemia por US$200.000, equivalentes a unas 4.400 UF actuales.
Durante los primeros dos años en Estados Unidos la pareja arrendó un departamento dentro de la universidad. Más tarde ambos se fueron a una vivienda para conocer mejor la ciudad y él encontró trabajo como docente. Al tercer año, compraron una casa mediante el sistema owner financing, modalidad sin intervención de un banco. Cinco años después vendieron esa propiedad y se fueron a otra más grande, donde viven actualmente.
«Luego de la maestría se nos abrieron las puertas para seguir trabajando en Estados Unidos, así que decidimos quedarnos. A los diez años vendimos la casa que teníamos en Santiago, lo que nos permitió financiar nuestros proyectos», cuenta.
Entre las alternativas que evaluaron, lo que más les convenció fue un inmueble de tres dormitorios, dos baños y una sala de entretenimiento, emplazado en un terreno de dos acres. El valor de compra fue de US$200.000 y hoy está tasada en alrededor de US$300.000.
La adquisición se concretó en 2020, período en que las tasas hipotecarias en Estados Unidos alcanzaron mínimos históricos. Hoy, explica, rondan el 6,5%.
«La compramos a 15 años con 2,25% de interés. Dimos unos US$50.000 de pie y nos quedan unos diez años o menos para completar el pago. El dividendo es de US$1.500 al mes, pero eso va subiendo año a año según los seguros y el avalúo de los impuestos», precisa.
También compraron una segunda propiedad como inversión. En este caso, a través de un remate.
«Eso lo pagamos al contado, ya que para los remates se debe pagar así en un máximo de 30 días. Eso aquí es barato en comparación con otros estados. El sur de Estados Unidos es mucho más económico para vivir y más tranquilo», sostiene.
¿Qué es lo que más le gusta?
«Precisamente la tranquilidad, eso de dejar los autos y las bicicletas afuera y que nadie se los lleve. También la vida familiar y tener el trabajo a solo 20 minutos de la casa. Nos gustó este lugar porque es tranquilo y es cómodo para vivir en familia. Lo que sí, es muy caluroso, casi no hay invierno».
¿Cómo es su barrio?
«No es muy denso. Hay aproximadamente 15 casas en este sector. Aquí no existen viviendas pegadas unas con otras, salvo en las ciudades. Todas están alrededor de un lago artificial con peces, donde se puede navegar en bote».
¿Cómo es vivir en un terreno tan grande?
«Da mucho trabajo. En Santiago usaba una orilladora para cortar el pasto; aquí, lo corto con un tractor especial. El pasto crece mucho, sobre todo durante el verano. Tengo un (cortador) riding mower y un zero turn. Con el primero es suficiente para cortar, especialmente en los sectores cercanos al lago. Mis vecinos tienen equipos más grandes e incluso tractores como los que se ven en Chile. También mantengo el césped de la otra casa que tengo, que está ubicada a ocho minutos de aquí. Prefiero hacerlo yo mismo porque contratar a alguien cuesta alrededor de US$150 cada vez».
¿Cómo es la localidad en que vive?
«Ellisville, en general, es bastante rural, pero tiene de todo. Laurel está a 20 minutos y cuenta con hospital y comercio. Hattiesburg queda a 30 minutos y es mucho más grande; ahí se encuentra prácticamente todo. Tenemos un aeropuerto a 20 minutos. Nueva Orleans está a dos horas».
¿A qué zona de Chile se parece?
«Se parece un poco al sur de Chile por lo verde. El clima, eso sí, es muy distinto. Aquí casi no hace frío. Llueve bastante, pero con temperaturas altas».
¿Y lo malo?
«La vida es más cara, por eso uno tiene que hacer muchas cosas por su cuenta. En Chile nunca usé una motosierra; aquí sí, varias veces. No todo es color de rosa. En Chile tenemos terremotos; aquí hay tornados y, dependiendo de la zona, huracanes. A veces pasan muy cerca. Es algo común en esta región».
¿Hay oportunidades laborales?
«Hay muchas oportunidades de trabajo, sobre todo para profesionales. Recomiendo a los profesores venir porque existe escasez en esa área y constantemente surgen opciones de visa laboral para ellos. Eso sí, deben manejar el idioma».



