Experiencia deportiva
El nuevo coupé alemán llega a Chile y se instala como puerta de entrada a la familia GT. Tiene un valor de US$150.000 y combina un motor de cuatro cilindros que eroga 421 CV con tracción trasera. Su presentación formó parte de una jornada que reunió a modelos Mercedes-AMG y smartBrabus.
En un mercado automotriz que se rinde a la hegemonía de los SUV en todas sus variantes, la aparición de un coupé de silueta baja y capó alargado se percibe casi como un acto de resistencia. Y la ocasional conversación, con preguntas sobre espacio, versatilidad y capacidad ceden terreno a comentarios sobre lo que esconde bajo el capó, cuánta potencia desarrolla y cómo transmite esa fuerza. La llegada del Mercedes-AMG GT 43 a Chile habla de esas virtudes.
El nuevo integrante de la familia GT fue presentado durante una jornada de manejo que reunió a parte de la prensa especializada y algunos influencers. El programa contempló un recorrido cercano a los 350 kilómetros para manejar los modelos AMG de Mercedes-Benz y la línea Brabus de smart. Dentro de esa variedad de formatos y propuestas, el nuevo coupé aportó la estampa clásica del deportivo.
Su presencia invita a detenerse en las proporciones. El frontal extendido, el habitáculo retrasado y la caída del techo construyen una figura que resulta llamativa entre carrocerías cada vez más altas. Hay autos que necesitan una explicación para comunicar su propósito. En el GT 43, la intención queda bastante clara a primera vista.
En detalles que le entregan personalidad, vemos pasos de rueda más suavizados que los de sus hermanos mayores, entradas de aire más grandes y salidas de escape redondas en lugar de las trapezoidales que son más tradicionales en los AMG, mientras que el alerón trasero activo se despliega y ajusta automáticamente su inclinación según la velocidad y las exigencias dinámicas.
Un acceso a 421 CV
El GT 43 pasa a ocupar el primer peldaño de la gama GT. Arriba a Chile con un precio de US$150.000 y queda bajo el GT63 4Matic+ (US$ 245.000) y el GT63 PRO 4Matic+ (US$ 265.000).
A nivel motriz tiene un parentesco directo con otro de los participantes de la jornada: el Mercedes-AMG A 45S. Ambos utilizan el 2.0 litros de cuatro cilindros turbo, aunque en el GT 43 está instalado longitudinalmente, a diferencia de la disposición transversal del compacto. Desarrolla 421 CV y 500 Nm de torque, potencia gestionada a través de una transmisión AMG SpeedshiftMCT de nueve marchas que envía la fuerza a las ruedas traseras.
Un detalle especial del GT43 es que cuenta con un turbocompresor eléctrico, tecnología derivada de la F1, lo que sumado al apoyo microhíbrido de 48v, le permite llegar a brutales prestaciones, como pasar de 0 a 100 km/h en 4,6 segundos y 280 km/h de velocidad máxima. En este caso, es una versión de entrada, pero en un mundo de altas prestaciones.
Bajo el capó también conserva una de las tradiciones más reconocibles de AMG: «One Man, One Engine». Cada motor AMG es ensamblado a mano por un único especialista en Affalterbach y lleva una placa con la firma del responsable de su montaje, que en este caso como pudimos ver corresponde a Talha Sen. Un detalle que permite identificar y ensalzar el trabajo mecánico detrás de las cifras.
El equipamiento incluye un tren de rodaje AMG y frenos de alto rendimiento con discos compuestos. Las llantas de aleación son de 19 pulgadas, con neumáticos de distintas medidas por eje: 255/45 adelante y 285/40 atrás. En el exterior incorpora el paquete estético AMG Night.
El lujo también ocupa su lugar
La cabina combina elementos propios de un deportivo con las comodidades esperables en este nivel de precio. El GT 43 cuenta con tapiz de cuero napa, molduras de aluminio AMG y volante AMG Performance. Los asientos delanteros incorporan calefacción, ajuste eléctrico y memoria.
La conectividad y presencia digital está a cargo de un tablero de 12,3 y una pantalla central vertical de 11,9 para el sistema multimedia MBUX. Es compatible con Apple CarPlay y Android Auto, y además ofrece carga inalámbrica y climatización bizona.
En seguridad y asistencia dispone de diez airbags, control crucero adaptativo, asistente de frenado activo y corrección de carril, además de cámara de 360 grados y ayudas de estacionamiento.
Más allá de ese inventario, su llegada tiene un atractivo difícil de expresar en una tabla. Un coupé de estas características introduce otra silueta y otras prioridades en la oferta local. Su razón de ser pasa por el diseño, las prestaciones, el deseo de tener un deportivo y una confirmación que se agradece: todavía hay espacio para que un deportivo bajo, largo y de tracción trasera interrumpa la conversación habitual sobre los SUV.


