La pareja, que estuvo separada un par de meses, volvió tras los Juegos Panamericanos
El 2023 quedará marcado a fuego en las vidas de Ivette Vergara y Fernando Solabarrieta. La pareja no sólo debió enfrentar la dura rehabilitación por adicciones que tuvo al comentarista deportivo internado en una clínica de rehabilitación en México durante cuatro meses, sino también atravesaron una crisis matrimonial que los llevó a una separación.
Solabarrieta estuvo viviendo un par de meses en el departamento que sus padres tienen en Santiago mientras trasmitía los Juegos Panamericanos por Chilevisión, mientras su esposa lo hacía por TVN. Aunque estaban enfrentados por la pantalla y en la vida real, muy pocos conocieron la noticia. «Ivette es súper discreta. Hablaba como si aún estuvieran juntos», asegura un compañero de trabajo de la periodista.
De hecho, «ambos mantuvieron una relación fluida, lo que hacía pensar que su quiebre no era algo definitivo, era algo más bien pasajero», manifiesta un colega de él, que dice que «Fernando nos contaba que ella le escribía». Tan lejos de la realidad no estaba porque a poco andar el matrimonio se reconcilió el 6 de noviembre, fecha marcada por el regreso a la casa de Fernando Solabarrieta. El domingo anterior tuvieron una larga conversación que los instó a limar sus asperezas y a querer continuar con los más de 25 años y tres hijos en común que los unen.
«Triunfó el amor», confirma el relator de fútbol de radio Cooperativa, Ernesto «Chico» Díaz. «Yo hablé con Fernando antes de los Juegos Panamericanos y estaba bien. Es una gran persona y un gran amigo. Lo quiero mucho». «Siempre han sido muy unidos como familia», continúa. Y advierte que «está comentando como nunca, con un ritmo, intensidad y pasión extraordinarios. Me alegro que esté de vuelta en la televisión haciendo lo que le gusta, reencontrándose con lo que más ama».
¿Cree que esta separación fue sólo una crisis momentánea, entonces?
«Los matrimonios son complicados, hay que saberlos llevar, muchas veces uno se ve poco con la familia producto del trabajo. La pega nuestra es medio complicada».
Karen Doggenweiler, amiga de la pareja, coincide con que «son una hermosa familia» y que su regreso es «una linda noticia».
Si bien mientras se desarrollaron los Juegos Panamericanos, Ivette Vergara y Solabarrieta seguían en comunicación constante en vías de una eventual reconciliación, los dos optaron por hacer un buen desempeño durante el torneo y no teñir la cobertura con sus problemas personales.
Romina Canoni, quien comentó junto a Solabarrieta los Panamericanos por CHV, sostiene que «lo vi tranquilo, muy contento de estar transmitiendo los Juegos y enfocado en hacer bien su trabajo». «Me enteré por la prensa que se había separado», reconoce. Otro de sus compañeros complementa que «lo vi bien de ánimo siempre, no andaba afectado. Fernando es un hombre con mucha energía». En tanto, en TVN manifiestan que Ivette Vergara «se mantuvo hermética, ni a su equipo le reveló lo de su separación. Su lema es no hablo de mi vida privada».
Obstáculos superados
La historia de amor entre Ivette Vergara y Fernando Solabarrieta se remonta a 1996 cuando ella aún estaba casada y quedó esperando a su primer hijo, Nicolás, cuya paternidad tuvo que ser disputada durante cuatro años en la justicia. En 2001 lograron casarse y nacieron otros dos hijos: Maite e Iñaki.
Pese a que cada cierto tiempo se peleaban y surgían rumores de quiebre en torno a ellos, nunca antes habían llegado a separarse de hecho.
A principios de 2023, la pareja debió enfrentar una de las pruebas más potentes para la relación: la internación de Fernando Solabarrieta por cuatro meses en una clínica de rehabilitación en México, donde tenía que estar aislado, sin posibilidad de mantener contacto con su entorno. Para sumarle más tensión al momento, Ivette Vergara estaba también alejada físicamente de su hija Maite, que se fue a estudiar a la Universidad de New Orleans.
Aunque a partir de eso empezaron las especulaciones sobre una ruptura, la comunicadora las desmintió compartiendo una foto en su cuenta de Instagram en mayo en la que aparecían acurrucados uno al lado del otro. «Cuando tienes una familia creo que hay que pelearla, hay que pelearla por los hijos y por uno también», había declarado Ivette Vergara en el programa «De tú a tú» en junio de 2021, el mismo en el que Fernando Solabarrieta admitió que ya había «perdido la cuenta» de las veces que lo habían echado de la casa, pero que él era de la idea de dormir en otra pieza, pero jamás abandonar el hogar.


