El biministro de Obras Públicas y Transportes, Louis de Grange, responde dudas sobre la rebaja del TAG
Este acuerdo establece como condición mantener los pagos al día, porque necesitamos un sistema sostenible, dice De Grange.
Era uno de los anuncios más esperados del gobierno porque se sabía que se estaba negociando y, finalmente, ya se concretó. A contar del 1 de enero de 2027 los valores de cobro del TAG por circular por la Autopista Central reducirán su costo en un 10% en horario base, y un 25% en horario punta, aplicable para quienes tengan sus cuentas al día. El ministerio de Obras Públicas y la concesionaria administrada por empresa española Abertis llevaban varios meses en mesas de trabajo, donde uno de los puntos para llegar acuerdo fue la extensión de la concesión por 20 meses, finalizando en abril de 2036. Los contratos de las autopistas urbanas de Santiago terminan en fechas fijas proyectadas originalmente, desde 2032. Otras, más nuevas, a nivel nacional, expiran incluso en 2058.
Autopista Central fue la única que se allanó a bajar sus tarifas, hasta el momento. El biministro de Obras Públicas y Transporte, Louis de Grange, comenta los alcances de la rebaja, y responde dudas sobre el funcionamiento de las concesionarias. Según estimaciones del ministerio de verían beneficiados 1,7 millones de automovilistas. Las conversaciones para llegar a una rebaja de tarifa siguen en curso con las autopistas Costanera Norte, y Vespucio Norte y Sur.
Sobre las ganancias de las autopistas explican desde el ministerio que existen antecedentes financieros públicos de las sociedades concesionarias que permiten conocer sus ingresos y resultados. «Es importante distinguir entre lo que una autopista recauda y lo que finalmente obtiene como utilidad, porque también debe afrontar gastos de operación, mantenimiento, financiamiento e inversiones comprometidas», dice el ministro. A través de la Comisión para el Mercado Financiero (CMF) se puede revisar el balance de cada sociedad, una por una.
¿Cómo operará en simple la rebaja del TAG?
«El descuento se aplicará directamente en la cuenta de los usuarios que mantengan sus pagos al día, con un plazo máximo de 60 días. El ahorro dependerá del horario de circulación y será mayor en los períodos punta y de saturación. Lo importante es que estamos avanzando en una reducción concreta del costo de los desplazamientos.
Nuestro compromiso es que este acuerdo se traduzca en un beneficio real para las personas, porque sabemos que el gasto en transporte representa una parte importante del presupuesto de muchas familias».
¿Quiénes serán los beneficiarios?
«Está enfocado a todos los usuarios de Autopista Central que mantengan sus cuentas al día, con un plazo máximo de 60 días. Queremos favorecer a quienes utilizan esta infraestructura de manera habitual, especialmente, a las personas que deben trasladarse todos los días a sus trabajos, llevar a sus hijos al colegio o cumplir con sus responsabilidades. Nuestro foco está puesto en generar un alivio concreto al bolsillo de esas familias».
Denos ejemplos de cómo van a quedar las tarifas y en qué horarios.
«Para entender el impacto de esta medida, tomemos como referencia una cuenta mensual de $100.000. El ahorro dependerá de los horarios en que cada persona utilice la autopista: Si circula fuera de punta: con una rebaja promedio del 10 %, ahorrará $10.000 al mes. Si circula en horarios punta o de saturación: con una rebaja promedio del 25 %, ahorrará $25.000 al mes. Si combina viajes en ambos horarios: con una rebaja promedio del 17,5 %, ahorrará $17.500 al mes. Son recursos que permanecerán en el bolsillo de las familias. Sabemos que cada peso cuenta y que reducir los gastos cotidianos puede marcar una diferencia importante en el presupuesto del hogar».
¿Por qué excluyen a los morosos?
«Entendemos que muchas familias enfrentan dificultades económicas y que es importante buscar soluciones que les permitan regularizar sus deudas. Al mismo tiempo, este acuerdo establece como condición mantener los pagos al día, porque necesitamos un sistema sostenible y reglas claras para todos. Quienes regularicen su situación podrán acceder al beneficio cuando cumplan las condiciones establecidas. Nuestro objetivo no es castigar, sino avanzar en un sistema que entregue beneficios a los usuarios y que, al mismo tiempo, permita financiar adecuadamente la operación y conservación de la infraestructura».
¿Se vienen más rebajas en autopistas?
«Estamos evaluando distintas alternativas y conversando con otras concesionarias, principalmente, las más antiguas y las con más tráfico, porque creemos que siempre es posible buscar fórmulas para mejorar las condiciones de los usuarios. Cada contrato tiene características propias, por lo que debemos analizar responsablemente qué medidas son viables. Esta rebaja demuestra que, cuando existen las condiciones para hacerlo, podemos alcanzar acuerdos que alivien el gasto de las personas. Esa es una línea de trabajo que nos interesa seguir explorando, tanto en Santiago como en regiones, porque el desarrollo del país debe ir de la mano con una mejor calidad de vida para sus habitantes».
¿Cuándo terminan las concesiones de las autopistas urbanas?
«Las fechas de término varían según cada autopista y las condiciones establecidas en sus respectivos contratos. Por eso, es importante revisar cada caso con información actualizada y entregarla de manera clara a la ciudadanía. Los usuarios tienen derecho a conocer estos antecedentes y a saber qué alternativas se están evaluando para el futuro de las autopistas. La transparencia debe ser una condición permanente de la relación entre el Estado, las concesionarias y las personas».
Con tantos años funcionando el sistema y las rutas ya construidas, ¿no es excesivo el costo para los usuarios?
«Hay una inversión realizada por privados hace varias décadas y esta inversión se tiene que financiar de alguna forma y se financia con el pago del TAG o del peaje. Las autopistas te generan esa reducción de tiempo de viaje a cambio de un pago, pero el valor del peaje ha crecido más que el valor del ingreso per cápita entonces se ha generado una brecha que ha empezado a aumentar».
«Entendemos la preocupación de las personas. Para una familia que utiliza diariamente una autopista, el TAG es un gasto permanente que se suma a la bencina, los permisos y otras obligaciones. Por eso creemos que es necesario revisar las oportunidades que existen para aliviar esa carga, siempre dentro de las condiciones legales y contractuales. Si bien las concesiones han permitido desarrollar infraestructura que el país necesitaba, pero ese desarrollo también debe traducirse en beneficios para las personas».
¿Cuánto gana el Estado por cada TAG, eso sirve para construir otros caminos menores?
«Es importante aclarar que el TAG es el dispositivo que permite registrar el paso de un vehículo; no es un cobro que vaya íntegramente al Estado. Los pagos por utilizar una autopista se rigen por las condiciones de cada concesión. Por eso no existe un monto único que el Estado reciba por cada pasada. El desarrollo de nuevos caminos, especialmente aquellos que conectan localidades o mejoran la calidad de vida en zonas menos favorecidas, depende de la planificación y de los mecanismos de financiamiento público correspondientes».
¿Las carreteras urbanas financian otros caminos menores o menos rentables?
«No existe, como regla general, una transferencia directa de lo recaudado por una autopista urbana para financiar otros caminos. Cada concesión tiene sus propias obligaciones y estructura financiera. Sin embargo, la política de infraestructura del país debe mirar el territorio en su conjunto: necesitamos grandes autopistas para mejorar la conectividad urbana, pero también caminos rurales y rutas regionales que conecten a las comunidades, faciliten el transporte de productos y generen oportunidades de desarrollo».
¿Cuánto gana el Estado, por ejemplo, por una pasada de TAG de $1.000?
«No hay un porcentaje único que se pueda aplicar a todas las autopistas. Cada concesión tiene condiciones contractuales distintas y los recursos que recibe el Estado dependen de las reglas y obligaciones correspondientes».


