El inmueble tiene cuatro metros de ancho, está en México y se puede arrendar por Airbnb
Una de las ciudades mexicanas que congrega más viviendas de alto valor histórico es Mérida, situada en la península de Yucatán, a 300 kilómetros de Cancún. Su centro histórico es el segundo más grande del país (8.795 kilómetros cuadrados de superficie) y aloja cerca de 4.000 casas construidas entre los siglos XVI al XIX. Y es precisamente en este lugar donde diversos arquitectos han realizado una serie de transformaciones espectaculares.
Rodrigo Góngora (31) y sus socios Fernando Morandi y Diego Barrera se especializan en documentar este tipo de cambios a través de las redes sociales de su marca, Trasmuro. Al principio lo hicieron como un hobbie, pero ahora profesionalizaron sus servicios y aprovechan su alcance para promocionar viviendas que están en Airbnb o para venderlas. En YouTube tienen 460.000 suscriptores; Tik Tok, 370.000 y en Instagram los siguen 184.000.
«La característica principal de estas viviendas es su incongruencia entre la fachada y lo que está dentro de la casa. Muchas de ellas se han restaurado y recuperado. Por fuera la vez muy conservada, pero por dentro es un palacio», describe Góngora.
Otra particularidad de estos inmuebles es que las fachadas son muy angostas: oscilan entre los tres y cinco metros de ancho.
«Las casas se han ido heredando y fraccionando. Una propiedad que en algún momento tuvo 12 metros de ancho de frente, los tres hijos la dividieron en cuatro metros cada una. Y esto ocasionó que haya viviendas de cuatro metros de frente hasta 50 de fondo», explica.
Para dos huéspedes
Una de estas propiedades transformadas es la Casa Maak An (disponible en Airbnb por $91.128 la noche en el link https://acortar.link/QH0kho). Según cuenta Góngora, se dividió en tres partes y cada inmueble quedó de 4,2 metros de frente y 24 metros de fondo. Esta casa de un dormitorio era originalmente el estacionamiento de la vivienda.
El arquitecto a cargo del proyecto fue Rafael Escudero y el interiorista fue su hermano, Enrique.
«Se modificó con detalles que fueron pensados para que uno se sienta relajado desde el momento que ingresa a la vivienda, incorporando hasta una especie de mini playa privada», describe Góngora. «Su fachada me recuerda al cuento Hansel y Gretel, con un toldo se conservó del antiguo inmueble para dejarle su extraño encanto. La puerta se cambió por una nueva y la jardinera exterior también se mantuvo, complementándola con un poco más de vegetación».
«Al momento de ingresar a la vivienda uno vive esa sensación de relajación. La casa cuenta con un pequeño living, un comedor y una cocina con todo lo esencial. La decoración y todo el interiorismo fue inspirado en Tulum: hay macramés y detalles rústicos por toda la casa. La habitación tiene cinco metros de largo y 3,7 de ancho e incluye una hamaca que le da esa onda de relax. El baño cuenta con una puerta hacia el patio y posee un sistema de persianas mallorquinas para ventilarlo», detalla.
En el mismo patio está la mini playa (hay más detalles en el video del canal de YouTube: https://acortar.link/kMgOoe).
Una casa tras un portón
Otra casa que destacan en sus redes es Reforma 507, una propiedad de tres niveles que se esconde tras el aparente portón de un estacionamiento. Su fachada es de 3,8 de frente y un fondo de 30 metros.
«Parece ser una casa yucateca típica, pero con un toque más moderno y atemporal. En el comedor y cocina se elevó el techo para ganar altura», cuenta Góngora.
Tiene una habitación en el primer piso y dos en el segundo; en el tercer piso hay una terraza con jacuzzi con una vista espectacular a la ciudad (el video está en el link https://acortar.link/0laWGP).


