Juan Nagel, de la U. de los Andes, y otros especialistas abordan informe del Congreso de Estados Unidos
Según el reporte, nuestro país tiene cinco minerales que Washington consideraesenciales para su seguridad.
En el último tiempo y de distintas maneras las autoridades de Estados Unidos han manifestado su preocupación por la influencia de China en Chile, en materias económicas y en áreas estratégicas. Acciones como el recordado cable de fibra óptica proyectado entre entre Hong Kong y Valparaíso, chocan con los intereses de la administración de Donald Trump e inciden en la relación con nuestro país.
El último episodio tiene que ver con un informe encargado por el Congreso estadounidense y publicado en su sitio, donde se expone que, «durante la última década, funcionarios estadounidenses han advertido repetidamente a Chile que las inversiones de la República Popular China en sectores estratégicos y el uso de equipos de empresas chinas en la infraestructura crítica chilena podrían comprometer la seguridad nacional, la propiedad intelectual y la privacidad de datos de Chile».
El reporte fue elaborado por el investigador Peter J. Meyer, quien se desempeña como analista en Asuntos de América Latina y Canadá para el Congreso de Estados Unidos. Su trabajo consiste en monitorear la contingencia política y económica en la región, para evaluar las implicancias de estos eventos para los intereses de EE. UU. «La administración Kast ha declarado que pretende revisar el cable submarino propuesto a Hong Kong y planea mantener estrechos lazos tanto con Estados Unidos como con China (…) Si bien el ministro de Relaciones Exteriores de Chile (Francisco Pérez Mackenna) ha caracterizado a Estados Unidos como el principal socio estratégico de Chile, también ha descrito a China como un socio clave y ha afirmado que profundizar las relaciones con la República Popular China es de interés estratégico a largo plazo para Chile», advierte. Para acceder al informe completo, usted puede visitar el siguiente link (https://s.lun.com/con5pt).
«Suministros»
Hay un punto del informe que llama la atención, que revela el interés de Estados Unidos por asegurarse el acceso a minerales clave para su industria. Ganarle, en esta materia, la competencia a China por minerales que nuestro país posee y que los estadounidenses consideran fundamentales, a través de la Corporación Financiera de Desarrollo Internacional de los Estados Unidos que «ha buscado movilizar capital privado para inversiones en minerales críticos y proyectos de infraestructura estratégica en Chile».
«Las sucesivas administraciones estadounidenses han identificado a Chile como socio para desarrollar cadenas de suministro seguras y reducir la dependencia de Estados Unidos de China en materia de minerales críticos. En 2025, Chile se encontraba entre los principales productores mundiales de cinco de las 60 materias primas minerales que el Servicio Geológico de los Estados Unidos determinó como esenciales para la seguridad nacional y la economía de los Estados. Chile también tiene el potencial de producir otros minerales críticos, incluidos el cobalto y las tierras raras».
Los minerales
El texto plantea esos cinco minerales y sus usos en Estados Unidos: boro (usado en la producción de energía nuclear, endurecimiento del acero y del vidrio). Cobre (refinado) y utilizado en cables, cableados. Litio, usado en baterías. Renio, vinculado a motores a reacción de alto rendimiento, turbinas de gas. Plata, ligada a la producción de baterías, circuitos eléctricos, instrumentos médicos antibacterianos, células solares.
El renio
Juan Nagel, académico del ESE Business School de la Universidad de Los Andes explica: «El renio en particular (producido por empresas como Molymet) es muy importante para la industria aeronáutica y aeroespacial, ya que es un metal que tiene una alta resistencia al calor, y es utilizado en componentes de esas industrias. Chile es el principal productor mundial de renio, y le vende mucho a EE.UU. y a China. El informe habla acerca de esto, además del litio, que es un componente esencial. Creo que Chile debiera revisar la participación de empresas chinas en intereses eléctricos de Chile, así como la participación de Tianqi en SQM. Debería también crear una agencia de seguridad nacional que revise los efectos de las inversiones extranjeras en sectores críticos para el país. Esas serían señales de colaboración, y de que nos estamos tomando en serio esta nueva realidad geopolítica».
Estrategia
«Estados Unidos tiene minerales en su territorio, pero al mismo tiempo quiere competir por la hegemonía de estos minerales contra China. Y, a su vez, China, lo que ha hecho no es solamente tener minerales en su territorio, sino que controlar toda la cadena de valor, de logística, de producción, de refinamiento, etcétera. Y para competir contra eso tiene que evitar que otros países que tengan estos minerales, obviamente negocien con China», acota Pablo Álvarez, académico de la Escuela de Historia de la Universidad Diego Portales y magíster en Historia.
Competencia
Gonzalo Valdés, subdirector del Instituto de Políticas Públicas de la Universidad Andrés Bello, agrega: «Estados Unidos y China se encuentran enfrascados en una fuerte competencia por el liderazgo internacional. En ese contexto, el control de minerales necesarios para el funcionamiento de la Inteligencia Artificial, la producción de drones, baterías de litio, y otras tecnologías se torna crítico a nivel geopolítico. En esta área, Chile tiene fuertes ventajas debido a su geografía y riquezas naturales».
Aranceles
Guido Larson, académico de la Facultad de Gobierno de la UDD, dice ante las presiones de Estados Unidos, Chile debería, «intentar evitar la subordinación directa y, por ende, la imposibilidad de modificar el escenario. Es una manera algo elegante de no entrar en disputa directa con China y de recoger eventualmente la demanda estadounidense».
En julio pasado, Estados Unidos tomó la decisión de aplicar un arancel extra de 12,5% a las importaciones chilenas a ese país. Tanto sobre este cobro, como el Tratado de Libre Comercio con la nación norteamericana, el informe plantea que podrían ser revisados y modificados, dependiendo de la relación que nuestro país mantenga con China, manifestando que, «las empresas con sede en China han invertido más de 21.000 millones de dólares en Chile desde 2006, concentrándose principalmente en los sectores de energía, infraestructura y minería». Y que los asiáticos con nuestro principal socio comercial.
«El Congreso podría evaluar el enfoque de la administración Trump respecto a las relaciones económicas entre Estados Unidos y Chile. Entre otros temas, podría analizar cómo el TLC entre Estados Unidos y Chile y los aranceles impuestos por la administración Trump, han afectado a las economías de ambos países, el comercio bilateral y los flujos de inversión, la competencia de Estados Unidos con China, y la asociación general entre Estados Unidos y Chile. Dichas evaluaciones podrían servir de base para las decisiones del Congreso sobre posibles medidas para codificar, rescindir o modificar los aranceles y sus fundamentos legales», dice el informe. Larson cree que, «el TLC de facto ya ha sido modificado, en base a que ya hay un 12,5% de aranceles».