Acá gano tres veces más que en Chile, asegura María José Ruiz, quien trabaja en una escuela de Winchester
Necesitan docentes que enseñen español y asignaturas básicas en los estados de Carolina del Norte, Carolina del Sur y Virginia.
Durante varios años María José Ruiz fue profesora de kínder en un colegio del sector oriente de Santiago, pero siempre le rondaba la inquietud de ampliar sus conocimientos. «Me motivaban las ganas de salir de Chile a vivir una experiencia totalmente diferente en cuanto a metodologías. Básicamente, tenía ganas de poder aprender de otros sistemas educativos», recuerda.
Así fue como llegó a Participate Learning, organización que desde 1987 se dedica a llevar docentes para trabajar en Estados Unidos. Hoy María José lleva cuatro años en la Frederick Douglass Elementary School, en la ciudad de Winchester, Virginia, donde es profesora jefe de un kindergarten.
«Son dos grupos por día, en total 27 alumnos. Primero viene un grupo por la mañana y les hago matemática, español y ciencia. Luego, ellos van con la maestra estadounidense que les hace inglés, y el grupo que estaba con ella pasa a mi salón», detalla.
En la ciudad norteamericana vive con su esposo, que pudo acompañarla gracias a una visa para familiares que entrega el programa.
¿Cómo es el tema de las remuneraciones? «En mi caso es mucho mejor el sueldo acá, gano tres veces más que en Chile, aproximadamente», asegura. «Además, se pagan todos los títulos académicos, aparte del sueldo, base, eso se valora mucho. Yo tengo un magíster en psicopedagogía y, en este momento, estoy cursando mi segundo magíster en liderazgo y gestión educacional», explica.
«El tener un incremento importante en el sueldo, obviamente, te permite tener una calidad de vida acorde con el país donde estoy viviendo, puedes viajar, puedes ahorrar», agrega.
Aparte de la mejora salarial, percibe que la comunidad educativa reconoce su labor. «Si haces un buen trabajo vas a ser valorada, y te lo hacen sentir. Por ejemplo, al segundo año empecé a hacer mentorías a otras maestras, he ayudado a las nuevas que llegan desde el extranjero en el área curricular y en planificación. En el fondo, como he tenido un buen desempeño me asignan diferentes tareas, que obviamente ayuda además para el currículum», destaca.
«Me encantaría volver a Chile y aplicar lo que he aprendido estos años en Estados Unidos. Ha sido un proceso de mucho aprendizaje y creo que se pueden llegar a implementar muchas cosas», proyecta.
Requisitos
La organización se encuentra en búsqueda de profesores chilenos para hacer clases en establecimientos de los estados de Carolina del Norte, Carolina del Sur y Virginia, que promueven el aprendizaje intercultural.
«Se desempeñarán en niveles que van desde kínder hasta quinto grado, es decir, con estudiantes de entre cinco y 11 años. En ese segmento van a enseñar las materias básicas y español. La idea es que los niños aprendan no solo el idioma, sino que también la cultura del maestro», aclara Ronald Ramírez, gerente de reclutamiento de Participate Learning para Latinoamérica. También requieren profesores de español para escuelas secundarias, añade.
¿Requisitos? «Tener su título universitario en educación, al menos dos años de experiencia, estar trabajando actualmente como docente, tener licencia de conducir vigente y, por último, contar con nivel de inglés mínimo B2, según el marco europeo. No necesita probarlo con un certificado, lo vamos a evaluar en las entrevistas online», señala. Tampoco hay un límite de edad. «Han postulado personas de 63 años», afirma.
No existe un cupo fijo de profesores por contratar, ya que depende de los requerimientos de cada escuela. Por ejemplo, este año tienen 100 maestros chilenos activos en esos tres estados. No necesitan pedagogos de alguna asignatura en particular, cualquier educador puede postular mientras cumpla los requisitos.
El sueldo se informa como un monto anual bruto que oscila entre US$42.000 y cerca de US$70.000, dependiendo de la experiencia, formación académica y distrito de trabajo. Sacando los impuestos estatales y federales, Participate Learning estima que la remuneración mensual líquida ronda los US$2.700, dependiendo del estado. Una suma que cubre el costo de vida promedio (ver tabla).
«Eso viene con un paquete de seguro de vida y seguro médico», advierte el ejecutivo. Algunos gastos educativos cubiertos con recursos propios, como materiales de aula, libros, suministros, computadoras o software pueden ser deducibles de impuestos al presentar la declaración anual.
«También van a poder traer a su cónyuge y a los hijos menores de 18 años», comenta Ramírez. Los docentes quedan contratados con la visa J1, que les permite trabajar hasta un máximo de cinco años en Estados Unidos, luego deben volver a Chile. Los familiares tienen la visa J2, con la que pueden residir legalmente durante el tiempo que el profesor ejerza sus labores.
Postulación gratuita hasta el 31 de octubre en participatelearning.com (https://s.lun.com/parp7n).



