José Pablo sinceró su ruptura con Titi Egido en Instagram
El actor contó que su retoño le había hablado de la separación antes de hacerla pública. El rol de papá es escuchar, recibir y contener la emoción, dice.
¿Qué le pasó cuando vio el video de su hijo llorando por una pena de amor, Pancho?
«Me emocioné con él. Sé perfectamente lo que sentía. Lo encontré de una valentía absoluta. Fue valiente al reconocer que él había abierto su relación en términos públicos y que quería darle un cierre. Trató de hacer el video sin emoción, pero no pudo contenerla. Es un gallo súper transparente, no es un personaje».
¿Cómo lo contiene?
«Lo primero, como papá, es escuchar, recibir y contener la emoción de tu hijo. Independientemente de las razones que haya detrás, que pueden incluir sentimientos de culpa, lo importante es contener la emoción que él tiene».
¿Usted sabía que la relación estaba pasando por un momento complejo?
«Él me lo contó. Cuando hay buena comunicación, estas cosas se conversan antes. Es raro que un papá reciba esa información por primera vez cuando ya está todo pasando».
¿En general ustedes tienen buena relación?
«Muy buena, por eso esto no me ha pillado desprevenido. Tenemos una muy buena relación desde siempre. Es una constante, no es que un día me diga dame un consejo ahora y listo. Hablamos de todo. Hay una comunicación que permite conversar estas cosas y saber cómo están emocionalmente».
¿Qué cree que falta entre los papás y sus hijos para que puedan hablar de estos temas?
«La invitación es a que los papás se abran y pregunten cómo vas, cómo te sientes, si estás cómodo, si hay banderas rojas. Las decisiones se demoran. Cuando son más chicos, pueden ser más impulsivos, pero cuando empiezan a tener proyectos en conjunto también aparecen incomodidades que se pueden conversar. La pregunta es cuánto espacio tenemos para saber cómo están nuestros hijos emocionalmente, más allá del típico ¿cómo estai?».
¿Qué le dijo a Pepe cuando le contó que había terminado?
«Uno acompaña y escucha. Claro que yo estaba lejos, fuera de Chile, así que no podía hacer nada para estar con él físicamente. Pero lo que le comenté tiene que ver con agradecer, con el Hooponopono (antigua práctica espiritual y de reconciliación originaria de Hawái), con rescatar el aprendizaje. Hay personas que llegan a tu vida para enseñarte cosas lindas y también para mostrarte lo que no quieres repetir».
¿Cómo se sale de una pena de amor?
«Hoy subió un video entrenando. La herida duele, pero hay una actitud con la que uno puede enfrentarla: puede quedarse sumergido en el dolor o levantar el periscopio y mirar que hay un horizonte, que hay energía. Cuando uno recuerda lo lindo que vivió, cuesta menos soltar».
¿Es una reflexión que usted también ha aplicado en su vida?
«Claro que sí. Ha sido un consejo para mis propios procesos (él y su esposa por 20 años Carol Kresse se separaron a principios de este año) y también para los de mis hijos. Todo suma. Si uno no lo toma como un camino de aprendizaje, lo termina viviendo como una responsabilidad que no puede manejar. Yo puedo ser una banderita que el tiempo mueve, o puedo decidir que el tiempo no me mueva tanto. Hay que aprender a construir un techo más robusto, en vez de sentirse una víctima de las circunstancias».
¿Cree que Pepe va a poder superar pronto esta separación?
«Creo que cuando uno reconoce que tomó una decisión madura, pensada, hay mucha más potencia para levantarse. Cuando las cosas pasan de sopetón, cuesta más. En cambio, cuando vas viendo que hay un desgaste y lo vas conversando, puedes empezar a entender lo que está ocurriendo. Es como cuando una persona tiene una enfermedad prolongada: de alguna manera, uno va procesando que esa persona se puede ir. Cuando ocurre de golpe, es mucho más difícil de aceptar».
Ganará experiencia.
«Totalmente. Que pueda rescatar lo aprendido, agradecer lo vivido y entender que una relación no tiene que terminar mal para que se termine. La Titi fue una maestra en estos años, en lo que sí es y en lo que no. Ahora le toca buscar dentro de él todo lo lindo de este proceso, dejar salir la emoción y que se transforme en paz y tranquilidad. Acá estamos todos para sostenerlo. Lo amo y quiero que pueda mirar hacia adelante».


