La joven inglesa visita por primera vez el país
La muchacha de 17 años vino a Santiago junto a su familia para entregar el trofeo que su bisabuela ganó en el US Open 1937.
Y hoy, Chile Constance Lopez-Mathers, de 17 años, está por primera vez en la ciudad donde nació su célebre bisabuela, junto a gran parte de su familia, que llegó el martes a Santiago luego de un largo viaje desde Inglaterra (ver recuadro), y está fascinada descubriendo todo lo que alguna vez le contaron sus padres y abuela sobre la deportista.
«Tengo el privilegio de saber de ella no sólo como la increíble tenista que fue, sino también como madre y abuela de mi mamá. Sé que fue una mujer muy fuerte, que dejó su casa para viajar y perseguir lo que amaba, el tenis. Fue una mujer fantástica, siempre sonriente… algo que hemos heredado todas en la familia. Y que su amor por Ronald también fue increíble. En el colegio tuvimos que hacer presentaciones sobre personas que significan mucho para nosotros. Y yo hablé sobre Anita, porque ella significa mucho para mí», señala la carismática Chile, quien reside junto a sus padres Ian y Helina, y su hermana menor Tali (15), en Londres.
¿Qué significa para usted su nombre?
«Mi nombre es muy personal para mí, por supuesto. Recuerdo que cuando era niña, era muy diferente y único al resto de los nombres que había en mi clase. Y la gente siempre preguntaba, lo que me llevó a preguntar, ¿por qué mi nombre es tan diferente? Pero a medida que he crecido, me encanta. Estoy muy orgullosa de mi nombre».
¿Y cómo la llaman sus amigos?
«De hecho, tengo muchos sobrenombres. Mi mejor amiga, que es española, me llama Chile, como la mayoría, aunque algunos amigos me dicen «Chile con carne», jajajá».
¿Sus padres le contaron en qué momento eligieron su nombre?
«Sí, mucho antes de que yo naciera, mis padres viajaron a Sudamérica por seis meses, y visitaron las calles que llevaban el nombre de mi abuela en Chile, y como broma decían: «¿Qué tal si llamamos Chile a nuestro futuro hijo?». Y ya luego cuando nací me lo pusieron».
¿Ha pasado alguna situación curiosa por su nombre?
«Muchas veces, incluso acá en el aeropuerto de Santiago, en la fila para el control de pasaporte me preguntaron si ese era mi nombre. Y la agente que me atendió me miró como entre sorprendida y divertida cuando se lo pasé».
¿Alguna vez quiso ser tenista?
«Crecí cercana al mundo del tenis, pero lo mío es la danza. Me encanta la commercial street, el jazz. Soy una persona muy activa, elegí el teatro musical, que es bastante demandante físicamente. Y el próximo año lo estudiaré en la universidad. Eso involucra bailar, hacer performance, estar sobre el escenario… Esa es mi pasión, como lo fue el tenis para Anita».
¿En la casa celebran el 18 de septiembre?
«No, pero estoy muy consciente de que es un día para celebrar al país y su cultura. Y es algo que definitivamente quiero investigar y aprender más, especialmente mientras estoy aquí».
De Sutton a Santiago
Para Carol Ellis Lizana, quien legalmente usa sus dos apellidos -cosa que no es común en Reino Unido-, este viaje a Chile es muy especial. Y lo hace luego de ocho años, esta vez junto a su marido Roger, sus tres hijas (Helina, Yana y Zoe), las parejas de las dos primeras (Ian y Derek), y tres de sus nietas (Chile, Tali y Freya).?»Esta visita es de gran importancia porque llevo el trofeo de mi mamá. Su legado, su historia, es muy profundo para mí», cuenta.
Su madre ganó ese trofeo en el US Open 1937, ¿dónde estuvo todos estos años??»Desde el fallecimiento de mi mamá estuvo en la casa de mi hermana mayor, Ruth, en Sutton. Pero ahora ella está con demencia senil. Ruth siempre dijo que debíamos regresarle el trofeo a la gente chilena».
¿Y su mamá dónde lo tuvo??»En su dormitorio. Cuando vivió en Escocia junto a mi padre, tenía una vitrina con sus trofeos, y el del US Open era el principal».?


