Ex fiscal Sabas Chahuán analiza el caso y recuerda que en Asia las condenas son severas
Le dijeron a la policía que el viaje lo financió en Chile una persona a quien solo conocían como A.
Era el primer viaje a Bali de dos chilenos, quienes fueron arrestados por la policía de Indonesia luego de ser descubiertos con 4.495,5 gramos (4,5 kilos) de cocaína en el Aeropuerto Internacional I Gusti Ngurah Rai, ubicado a 13 kilómetros de la ciudad de Denpasar, la capital de la isla. Según la aduana de ese país, la mujer de 23 años y el hombre de 31 arribaron a Bali en un vuelo de la aerolínea JetStar proveniente de Melbourne, Australia, aunque la investigación indica, hasta el momento, que la droga la transportaron desde Chile.
Las mochilas
La Oficina Regional de Aduanas de Bali-Nusa Tenggara informó que los chilenos llegaron a Bali el 5 de octubre a las 16 horas de Indonesia. Cuando quisieron entrar al país a través de la terminal de llegadas internacionales, el escáner de rayos X entregó la primera alerta: en sus mochilas había compartimentos secretos que ocultaban cuatro paquetes de plástico negro con una sustancia blanca en su interior. Era cocaína.
Según la policía de Indonesia, los chilenos declararon que era su primera visita al país y que viajaban por turismo. Pero, luego de insistir, confesaron que la travesía fue financiada supuestamente por una persona que vive en Chile, a quien solo conocen como «A», y que la droga la recibiría un hombre indonesio apodado Hu.
De acuerdo con la información expuesta en una conferencia de prensa, Hu fue detenido en el hotel Kuta de la isla. En su declaración, indicó que poco sabía de la transacción y que recibía instrucciones de una persona conocida como Mbah, quien era el encargado de comunicarse directamente con «A» en Chile.
«Como destino turístico internacional, Bali no está exenta de ser objetivo de redes internacionales de narcotráfico. Junto con los organismos pertinentes, seguiremos trabajando en sinergia para proteger la isla de los Dioses, Bali, del tráfico ilícito de drogas», mencionó Stevy Fritts Pattiassina, jefe interino de la Agencia Nacional de Narcóticos de Bali.
Duras y blandas
El abogado Sabas Chahuán, ex fiscal nacional y socio del área penal de Grupo Defensa, explica que en Asia las condenas por tráfico de drogas son severas. En China, por ejemplo, hay pena de muerte, dice, y si no encuentran al involucrado, persiguen a su familia. En Indonesia, explica, la justicia distingue entre drogas duras y blandas, por lo que la marihuana puede considerarse menos grave que la cocaína.
«Hasta cinco gramos de cocaína pueden justificarse como consumo. Pero en este caso están fuera del espectro. La pena sería de 20 años de cárcel como mínimo», describe.
¿Arriesgan pena de muerte?
«Por la cantidad de droga podrían arriesgar pena de muerte, efectivamente, pero Indonesia tiene un atochamiento, podríamos decir, ya que hace más de diez años que no ejecuta la pena de muerte. Hay personas condenadas, pero no se ha concretado por distintos motivos. Puede ser por un tema de imagen porque en muchos países está prohibida la pena de muerte, pero sería especular una razón. Hay algo llamativo en este caso».
¿Qué le llama la atención, abogado Chahuán?
«Cómo transportaban la droga. La llevaban en la mochila, en cabina aparentemente, pero a uno lo controlan en los aeropuertos antes de abordar un avión, por lo que hay que determinar de dónde salió la droga y cómo pasó los controles».


