Papá del futbolista fue liberado en Colombia tras 12 días de secuestro
Luis Manuel Díaz cargó a su nieta Roma con lágrimas en los ojos mientras su hijo, que por cierto se llama Luis y es futbolista, los observaba con cariño, también llorando. La imagen fue difundida por las redes sociales de la selección colombiana, como punto final de una historia que remeció al país en las últimas dos semanas.
Luis Manuel Díaz, Mané para sus cercanos, fue secuestrado el pasado 28 de octubre en la zona de Barrancas por una banda conocida como Los Primos mediante una maniobra descrita por la policía local como una operación de outsourcing criminal, ya que luego de tres días de abrirse paso por la selva lo entregaron a la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional. Tras doce días de cautiverio, Mané, de 56 años, fue liberado el pasado jueves 9 por el ELN, sin petición de rescate y como parte de las negociaciones por la paz que mantiene el grupo armado con el gobierno de Colombia.
Lucho Díaz, que milita en el Liverpool de Inglaterra y anotó un gol en uno de los dos partidos que le tocó jugar durante la captura de su padre, arribó este martes desde Europa y se dirigió de inmediato a las instalaciones del hotel Dann Carlton de Barranquilla, donde se concentra su selección a la espera de los próximos desafíos por las eliminatorias sudamericanas rumbo al Mundial de 2026. Ahí lo esperaba su padre, ansioso por el reencuentro después del trance más duro de sus vidas.
Los Primos ya están detenidos y uno de ellos, alias Areca, se había infiltrado como entrenador en la fundación del futbolista para vigilar de cerca los movimientos de su padre.


