Habló en su programa de radio Romántica
Explicó que intentó obtener un crédito para saldar sus deudas, pero no prosperó. Ya no tengo otra fórmula para salir, dijo.
El departamento. Después de venderle el inmueble de Vitacura al banco Security (hoy Bice), en 2018, Tonka firmó un contrato de arriendo con compromiso de compra para pagar, por 20 años, un total de 310,8743 UF mensuales, lo que hoy serían $12.806.326 (según consta en la demanda de Bice a la animadora). Pero no se cumplió.
«A principios del 2023 me separé, me fui de mi casa y yo todavía estaba contratada por Canal 13, no estaba al aire pero recibía mi sueldo. Mientras duró ese contrato pagué el departamento, porque estaba a mi nombre, pero después no, porque no vivía ahí y no podía seguir pagándolo (…) estuve más de dos años sin trabajo y mi ex marido, Marco Antonio se hizo cargo de esto», contó. Pero como su ex pareja no cumplió con los pagos, agregó que buscó una salida: «Llegué a un acuerdo con el banco para devolver la propiedad. Nosotros acordamos y él (Parived) me dio una fecha para poder salir de la casa. Él puso la fecha, yo lo comenté con mi abogado y estábamos de acuerdo, el banco había accedido a aquello pero no ocurrió, llegó la fecha y no salió. Entonces el banco genera una demanda, porque no se cumple el compromiso».
Quiebra. Tonka además contó que tiene otro problema económico que se le viene encima. «Yo estaba sin trabajo y me liquidaron (pidieron su quiebra). Yo quería evitarlo a toda costa y tuve dos amigos que me prestaron el dinero para pagarle al banco. Hoy yo llevo un poco más de un año de contrato en el canal y tuve mi sueldo embargado por ocho meses», recalcó y agregó que para darle una solución a sus deudas «se gestó la posibilidad de un crédito y un acuerdo con los acreedores, pero hace un par de semanas (supo que) no prosperó, lo que significa que me van a pedir la quiebra nuevamente, pero ya no tengo otra fórmula para salir. Tengo trabajo y soy súper agradecida, porque me permite sustentarme y hacerme cargo de mi mamá (sufre de Alzheimer y está en un hogar), pero aunque tenga trabajo esto no me permite solucionar el tema de la deuda, porque es muy grande (…) por más que intenté solucionarlo, no pude».
El origen. Reflexionando sobre sus deudas, la animadora contó que la génesis de eso se mezcla con la crisis que tuvo con López, como pareja. Al contar por qué se unió con él, detalló: «Yo tenia 26, 27 años y me enamoré. Nos enamoramos. (Parived) me parecía súper interesante, me encantaba hablar con él. Estuve más de 20 años en pareja y fui muy feliz por muchos años, sería injusto endosar toda la responsabilidad en otro. (Él) me apoyó. Yo no tenía la ambición de transformarme en número uno, si no me hubiera acompañado él no hubiera llegado a ocupar ese lugar, él siempre me empujó a aquello pero la relación se transformó en una dinámica laboral al cien por ciento, todo era trabajo y eso fue súper dañino».
Mea culpa. «Fui una muy mala administradora de los recursos y él fue un pésimo administrador de recursos. Tomé malas decisiones. En un minuto se gastaba mucho dinero, también lo apoyé en su proyecto minero que no funcionó y eso empezó a generar una rueda de empezar a buscar créditos… pese a que yo ganaba mucho, gastábamos mucho (…) ese proyecto (minero) que no prosperó hizo que se buscaran alternativas de crédito y cuando se genera ese circuito súper tóxico, que es trabajar y pagar el crédito que te hace sobrevivir mes a mes, no te permite salir. Me costó identificarlo, uno tiene la sensación que algo bueno va a pasar y eso no ocurre. No tenía las habilidades ni herramientas para lograr salir ni tampoco pedí ayuda», reconoció.
Separación. «Yo me hubiera separado con caso relojes o sin caso relojes, porque ya estábamos en crisis… me sobraron tres o cuatro años, debería haber terminado mi relación mucho antes y ¿por qué no la terminé?… me faltó valor, me faltaron agallas para eso, creo que fui cobarde. Yo me descuidé muchísimo de mí, no me preocupé de mí y tuve una persona que me descuidó muchísimo y tampoco me protegió. He aprendido que nunca más me va a pasar, nunca más voy a permitir que otro decida por mí (…) tuve un muy mal compañero que no me ayudó en eso, asumo mi responsabilidad».
Futuro. Pero después de la tormenta sale el sol, por eso Tonka afirmó, para cerrar, que hoy «tengo menos cosas materiales pero soy una mujer mucho más feliz».


