En 1979 Sony inventó la música que se lleva puesta: su nueva apuesta replica el concepto
Según la marca, el nuevo WM1AM2 funciona hasta 40 horas con una carga.
Si hay un lugar de excelencia que Sony mantiene dentro de la industria de la tecnología es con sus sistemas de audio. Mal que mal, fue la marca nipona la que logró sacar la reproducción musical fuera del hogar, cuando en 1979 lanzó -ante los atónitos ojos y oídos del mundo- el Walkman, un gadget de bolsillo capaz de reproducir audio de casetes mediante audífonos alámbricos.
Ese hito abrió un mercado de reproductores que ha visto desfilar múltiples diseños y formatos físicos, desde las mencionadas cintas de audio a compact discs, mini discs y claro, formatos digitales como el popular mp3.
Desde 2011 Sony se ha enfocado en que el Walkman sea principalmente un reproductor digital, dejando atrás los casetes y los formatos físicos.
Y si bien otros reproductores, como el iPod de Apple, lo superaron en popularidad en su momento, el modelo ha continuado adelante, hasta transformarse en un producto de nicho con sonido premium, orientado exclusivamente a amantes del sonido de alta fidelidad.
Diseño y audio de lujo
Su actual joyita es el Walkman WM1AM2. En cuanto a diseño, es un aparato definitivamente Sony, con todos los detalles, logos y terminaciones icónicas que la marca puede ofrecer, incluyendo botones físicos para reproducir, pausar, adelantar o subir/bajar el volumen.
También trae convenientes conexiones alámbricas para audífonos y tomas de todo tipo, además de una entrada digital, de transferencia y de carga USB-C 3.2 y una batería que dura, según el fabricante, hasta 40 horas de reproducción en formato FLAC de alta resolución.
Es un gadget pesado (casi 300 gramos), pero eso se debe a su construcción premium, que incluye marco de aluminio, soldaduras de oro, condensadores de polímeros de distinta envergadura y cables físicos, entre otros detalles, que garantizan el sonido que Sony promete.
En la experiencia del suscrito, no existe otro aparato capaz de reproducir archivos digitales -en cualquier formato disponible- con este nivel de fidelidad (que rara vez se puede replicar a través de un smartphone u otro dispositivo similar).
Si la necesidad es conectarse vía internet a alguna plataforma de streaming, la posibilidad está abierta: Spotify, YouTube Music, Deezer, Tidal y muchos más están a la mano.
Eso sí, la calidad del contenido dependerá de la compresión que ofrezca la plataforma, lo que se visualiza a través de una pantalla TFT táctil HD de 5″, que muestra imágenes de viejos casetes de la marca mientras reproducen algún tema (además de correr navegadores y otras aplicaciones).
Lo no tan bueno
Dejando de lado cualquier duda respecto a su calidad de reproducción, hay algo que cuesta entender: ¿por qué Sony habrá decidido utilizar una versión añeja de Android (la 11, que debutó el 2020) como sistema operativo, sin posibilidad de actualización?
Eso redunda en que la fluidez de la experiencia, desde el encendido hasta la selección de contenido, sea un proceso más bien lento y algo engorroso para un dispositivo cuya única misión es reproducir audio.
Más curioso aún: ¿era necesario transformar el reproductor en un seudo teléfono celular de poca naturalidad en su interfaz? Una sencilla interfaz nativa habría bastado.
Y lo otro: por mucho que el Walkman incluya la posibilidad de una tarjeta SD para ampliar el almacenamiento base, 128GB es muy, muy poco espacio para un gadget así, especialmente si además consideramos su precio (unos $600.000).
store.sony.cl
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TecnoLUN 17
Textos: Alejandro Alaluf


