Con su productora hace muchos eventos de empresas
Es harta pega, pero es lindo. Es lo que siempre quise hacer, asegura el bailarín, Ex participante de Rojo.
Es natural, y comprensible, que un bailarín sueñe con participar alguna vez en una gran producción, como las de Broadway, o presentarse en grandes escenarios. Christian Ocaranza es un bailarín reconocido en el país desde que participó en «Rojo» (TVN), pero su sueño era un poco distinto: quería tener una productora y armar musicales. Y lo cumplió, hace 15 años que trabaja en eso y confiesa que una de las cosas que más le gusta es trabajar con bailarines aficionados.
Ocaranza Producciones tiene una parte dedicada a llevar el baile y los cuadros musicales, bien armados, a distintas empresas aprovechando ocasiones especiales, como los aniversarios. «Hace unos 12 años que hago eventos musicales con empresas, siempre me llaman para hacerlos. Hemos hecho de danzas urbanas, de películas, noches de cabaret, de circo, de los 80. Son espectáculos musicales con cantantes, bailarines y los mismos trabajadores hacen todo», detalla.
¿Cuánto es el trabajo previo con personas que no son bailarines?
«Depende del musical que se quiera hacer. Ha tenido desde cuatro ensayos hasta dos meses de preparación».
¿Dos meses?
«Es que eran varios (cuadros) musicales. Hicimos un paso por las canciones de los 80, 90 y 2000. Duraba como 30 minutos. Tenía cantantes, bailarines, entramos hasta un auto. Eran 20 bailarines por cada musical y salió súper bien. Lo hicimos con el Grupo Security y había hasta gerentes. Fue en Club Hípico y los protagonistas eran ellos.
Trabajamos con cinco coreografos y un equipo de producción gigante, porque era una fiesta para 3.000 personas».
¿Grandota?
«Y ellos se transformaron en los protagonistas. Además, lo que ocurre atrás de eso es muy bueno: hay unión de grupo, integración de equipos y un compromiso entre ellos, porque pasan por lo que vivimos los bailarines, nosotros tenemos que trabajar en conjunto, entonces los sacamos de las oficinas, de los números, de las pantallas y la gente lo pasa súper bien, construimos felicidad».
¿Siempre hay artistas encubiertos en las empresas?
«Siempre hay alguien que canta, baila o actúa muy bien y he trabajado con trabajadores de todos lados, desde la minería a gente de municipalidades».
¿Los mineros son buenos para actuar?
«La gente primero pasa por un momento de vergüenza, como que no se atreven, y después viene una transformación completa. Es bonito cuando se comprometen».
Se nota que le gusta trabajar en estos eventos.
«Yo me dedico a crear eventos desde siempre, ese fue mi proyecto desde que empecé. Monté la productora para buscar la pega y hacer la gestión yo. Era mi sueño».
Claro que es bastante trabajo.
«Es harta pega, pero es lindo. Es lo que siempre quise hacer, grandes producciones. Una de las cosas que más me gusta es hacer bailar a personas que no están acostumbradas a bailar, eso me gusta mucho. Me encanta hacerlo con mineras o constructoras, donde por lo general la danza no es tan habitual».
Le gusta el baile con no bailarines.
«Es bonito. Yo lo veo como danza terapia».


