Don Hirian y su hermano Claudio celebraron de madrugada los goles de Chile en el 2-0 contra México
Si tú no vas a jugar, yo no me amanezco, porque mañana trabajo, le había advertido a su hijo ante los rumores de que Brayán Cortés sería el arquero de la Roja. Confirmado, papi… juego yo, le escribió Lawrence.
Hirian Vigouroux (64) llegó a su casa a las siete de la tarde de Londres. El viaje al barrio de New South Gate se le hizo largo y tedioso, «porque a esta hora el Metro viene lleno». Luego de saludar a su esposa María Bonnick, se sentó a comer queso después de una larga jornada de trabajo como diseñador de baños y cocinas. El papá de Lawrence estaba cansado y con sueño, no sólo por la intensidad de la pega, sino que también por haber pasado de largo la noche anterior. «Me quedé toda la noche despierto, porque el partido contra México terminó como un cuarto para las cinco de la madrugada y a las siete tenía que salir a trabajar», contó.
Incluso estuvo a punto de no ver el partido, que se resolvió con un triunfo para la Roja por 2-0, con goles de Maximiliano Gutiérrez y Vicente Pizarro. «Yo soy de los que le hace mucho caso a la prensa. Mi hijo se enoja mucho por eso. El asunto es que todo el mundo decía que iba a jugar Brayan Cortés. Entonces llamé a Lawrence para preguntarle, y me dijo: «Pero papi, te he dicho tanto que no le hagas caso a la prensa ni a nadie». Y ahí le respondí: «Si tú no vas a jugar, yo no me amanezco, porque mañana trabajo». Pero luego me mandó otro mensaje: «Confirmado, papi… juego yo».
¿Y con quién vio el partido?
«Con mi hermano Claudio. Tengo varios hermanos acá, pero lo vi con él. A mi mujer nunca le ha gustado ver los partidos, porque se pone nerviosa. Prefiere no escuchar los gritos que pego, como cuando hicieron los dos goles, a las 4:00 de la mañana. Pegué un grito que todo el vecindario acá en Londres debe haber despertado. Mi mujer, que estaba arriba en el segundo piso, dijo: «¡Dios, me despertaste con el gol!».
Nacido en Valparaíso, Hirian emigró a Inglaterra en julio de 1992, y ahora está feliz con la actuación del portero del Swansea City de la Championship, la segunda división inglesa. «Hablando honestamente, no me extraña su actuación, te juro que es cierto. Lawrence juega así desde que tiene 17 años. Cuando lo presenté en la Sub 20, en 2013, me acuerdo que el entrenador Mario Salas, cuando iban a ir a Mendoza, no lo llevó. Eso me chocó. No llevó al arquero del Liverpool. Si lo hubiera llevado, cuando se retiró Claudio Bravo, Lawrence hubiera tomado esa posición, cuando todavía jugaban Gary Medel, Arturo Vidal y Alexis Sánchez, toda la Generación Dorada. Estoy seguro de que si mi Lawrencito hubiera jugado con ellos, habríamos ido al Mundial y nos habría ido mejor en la Copa América».
Pero ahora está más que contento con la presencia de su hijo en la Selección. «Al entrenador Nicolás Córdova nadie lo quiere, pero a mi no me pasa eso. Lo conocí cuando jugamos con Portugal y estoy agradecido de Córdova porque le dio la oportunidad a mi hijo. A mí me cae muy bien».
¿Siente que Lawrence se destapó en esta gira por Norteamérica?
«Eeehhh… sí, cierto. Es que venía haciendo buen fútbol. No se te olvide que vamos, digo vamos porque yo también soy del Swansea of course, primeros en la Championship y Lawrence está entre los mejores tres o cuatro arqueros. Entonces, yo no me admiro mucho de lo que él hace, te lo juro que es cierto. Me ponen muy feliz sus atajadas, pero no hay nada que a mí me sorprenda, porque lo estoy viendo jugar desde que era un pendejo, como desde los seis años. Sé que tiene mucho potencial y no es que quiera decir que mi hijo es el mejor, pero ahora en Chile Lawrence es lo mejorcito. Y no lo digo porque yo sea su padre. Los comentarios de la gente, de periodistas, todos hablan muy bien de él, que juega bien con los pies, que tiene una reacción felina, que sí la tiene… que es alto, que le favorece mucho su 1,94 metros. Cuando salta pasa los tres metros».
¿Habló con Lawrence después del partido?
«No, pero nos mandamos mensajes. Estoy contento por cómo jugó. Y él también. Mi hijo es adicto y fanático por el fútbol. Creo que si no le pagaran, jugaría igual, porque le encanta. No es de los futbolistas que andan buscando fama o dinero, que obviamente un buen futbolista gana dinero. Mira, para ser honesto, si yo le hubiera contado que iba a hablar contigo, me hubiera retado, me hubiera dicho: «No, papá, no quiero que hables». No le gusta que hable con ningún periodista, pero yo hablo igual. Trato de no hablar más de la cuenta no más, poh. También me dijo: «Papi, no le contestes a la gente que pone mensajes». Y yo le respondí: «Hijo, yo soy un fans más»».
En Chile, Johnny Herrera opinó que Vigouroux ha sido «lejos el mejor y más consagrado de la Selección. De hecho, hace rato lo recomendé para la U».
¿Qué destacaría de su técnica?
«Tiene un juego con los pies impecable. Sólo le pediría arriesgar un poco más en el juego aéreo. Con el biotipo que tiene ayudaría mucho a su equipo».


