Está ubicado en Kansas, Estados Unidos, fue fabricado para la Guerra Fría contra la exUnión Soviética
La restructuración transformó el centro de control de lanzamiento en un espacio habitable recién pintado.
La opción de darle un uso menos bélico y más constructivo es el que ofrece una corredora de propiedades al vender un silo para el lanzamiento de misiles ubicado en Carlton, Kansas, cuyo valor es US$1.600.500 dólares o si usted está interesado, 37.890 UF. El silo, con una forma tubular y una profundidad de 55 metros, fue construido en plena Guerra Fría. «Ubicado en un terreno de 7,4 hectáreas, cercado con alambre de púas para mayor seguridad, el North Star Missile cuenta con un túnel subterráneo, puertas blindadas de acero y un centro de mando de dos pisos. La construcción original está rodeada por muros de hormigón de 1,8 metros de espesor», señaló «New York Post».
Fue diseñado para proteger a un misil y a sus operarios de un ataque nuclear o de un desastre natural. Ahora, con lo convulsionado que está el mundo, el uso que le puede dar su nuevo dueño podría ser igual de bélico, salvo que defensivo: un refugio para una guerra nuclear. Denominado «refugio antinuclear definitivo», y también conocido como sitio Atlas F 550-4, tiene una puerta de acceso elevada que conduce a la estructura oculta (ver foto). «Los vendedores compraron la empresa dueña del terreno, así que esta propiedad única venía incluida», explicó la corredora Ali Schneider, de Real Broker, a «New York Post». «La usaron para arriendo, y también se ha hablado de convertirla en un centro de eventos o de matrimonios autosustentable. Incluso ha habido conversaciones para transformar el silo en departamentos», agregó la corredora al citado medio.
«La restructuración transformó el centro de control de lanzamiento en 232 metros cuadrados habitables «recién pintados», y un túnel de 12 metros lo conecta con el silo», señala el aviso de venta. Hoy, el espacio de dos niveles tiene un ambiente abierto con un amplio living, comedor, dos cocinas, dos dormitorios y dos baños. «La tuvieron durante dos o tres años, y cuando la compraron no era habitable», señaló Schneider. «Los vendedores la terminaron y ahora está completamente operativa», agregó. La propiedad ya cuenta con empalme eléctrico de 200 amperes y agua potable con medidor, conectada a la red del distrito rural. Además, se diseñaron dos sistemas de alcantarillado separados, pensados para futuras mejoras en la superficie del terreno. Entre otras características, el aviso destaca un sistema de control de humedad, un repetidor de señal de celular, internet de alta velocidad y un portón de reja metálica de 2,1 metros de alto que funciona con energía solar.
En la superficie hay un garaje de aluminio que sirve como estacionamiento techado. También hay una losa de hormigón con conexiones de luz, agua y alcantarillado, que según la publicación sería el lugar ideal para instalar una casa rodante. De acuerdo con el aviso, el terreno ofrece «espacio de sobra y condiciones ideales para instalaciones solares o eólicas», además de amplias zonas para huerto o jardín, lo que abre la posibilidad de llevar una vida sustentable sin depender de la red pública. Los interesados también deben considerar un ahorro importante. Según la publicación, las contribuciones se mantienen bajo los 400 dólares al año, ya que el condado actualmente no grava las estructuras subterráneas. «Espero que el próximo comprador preserve su historia y la use como propiedad de arriendo», señaló Schneider a «New York Post».


