Ahora usted puede ver en Internet cuánto se está angostando Chile

Fecha:

Sitio llamado GeoSismos permite saber qué lugares tendrían mayor energía sísmica acumulada

Mientras más ojos haya viendo un problema, más posibilidades tenemos de avanzar, cuenta Francisco Ortega, líder del proyecto.

Chile se está angostando. El mundo se burla de su estilizada figura y resulta que se está quedando en los huesos, aunque sea lentamente.
El Centro Sismológico Nacional tiene operando en Chile en estos momentos 158 antenas conectadas al Sistema Global de Navegación por Satélite o GNSS, una especie de GPS pero de mucha mayor precisión. Las antenas emiten una señal que determina su ubicación permanentemente. Están ancladas al terreno y, por lo tanto, su ubicación debiera ser siempre la misma, pero no es así.
«Las que están en la costa se mueven alrededor de tres centímetros por año hacia la Cordillera de los Andes», cuenta Francisco Ortega, académico del Departamento de Geofísica de la Universidad de Chile e investigador del Data Observatory (DO), un centro tecnológico que adquiere, procesa y publica grandes volúmenes de datos para contribuir al desarrollo del conocimiento.
Este movimiento es un efecto de la penetración, de oeste a este, de la Placa de Nazca por debajo de la Sudamericana. Cuando hay un sismo, el terreno tiende a volver hacia el oeste. «Se recupera pero no en un 100%», explica.
Todos estos movimientos invisibles ahora pueden verse en gráficos y mapas en Internet. Data Observatory lanzó GeoSismos, la primera plataforma hecha en Chile que organiza el registro histórico de cada estación de monitoreo sismológico del país que opera bajo el sistema de posicionamiento satelital. El proyecto es liderado por el DO con la colaboración del Centro Sismológico Nacional y académicos de los departamentos de Geofísica y de Ingeniería Matemática de la Universidad de Chile.
Por ejemplo, la antena GNSS que está en San Antonio en la Región del Valparaíso, se ha movido 13,72 centímetros hacia el este y tres centímetros hacia el norte, entre el 1 de enero del 2017 y el 20 de septiembre del 2026. No sólo eso. En el mismo período se hundió 5,88 centímetros.
La antena de la Península de Mejillones, en la Región de Antofagasta, se movió 44,12 centímetros hacia el este y 28,56 al norte, también desde el 1 de enero del 2017 al 20 de septiembre del 2026.
«Uno puede añadir esta información a lo que son los estudios clásicos de peligro sísmico. La gente que está investigando eso puede usar esto para hacer comparaciones, cuándo ocurrió el último terremoto en una zona y en la zona aledaña, y tratar de estimar cómo es el balance de energía», explica.
Áreas acotadas
La probabilidad de que ocurra un terremoto en una zona específica actualmente es una aproximación lógica, pero demasiado intuitiva. Una gran extensión de terreno en la que no ha habido un sismo grande en 25 años, por ejemplo, tiene más probabilidades de tenerlo que otra en la que acaba ocurrir uno, pero eso no basta. Con el seguimiento que permite GeoSismos, los investigadores podrían determinar con áreas muy acotadas que están en tensión, es decir en las que el desplazamiento no es tan grande. «Si hay zonas que están deslizando libremente, no están acumulando energía», explica.
Entre el 1 de enero del 2013 y el 25 de marzo del 2014, la estación de Pisagua, en la Región de Tarapacá, se desplazó 1,73 centímetros hacia el este. Prácticamente no se movió en más de un año. El 14 de abril del 2014, menos de un mes después, se pegó un salto hasta los 8,57 centímetros en dirección este. Eso se debió a que el 1 de abril de ese año ocurrió un terremoto de 8,2 grados de magnitud.
«Uno puede ver en el tiempo cómo ha evolucionado un punto», cuenta Axel Osses, investigador asociado de Data Observatory y académico del Departamento de Ingeniería Matemática de la Universidad de Chile.
Este terremoto de Iquique y los de Illapel 2015, Chiloé 2016 y Huasco 2020 también están en GeoSismos.

«Algo crucial del método científico es justamente tener datos y aquí lo que estamos haciendo es proveer datos que son de buena calidad y quien quiera descargarlos lo puede hacer y usarlos a su conveniencia. Lo único que se pide es que se cite la fuente, que es como lo típico. Mientras más ojos haya viendo un problema, más posibilidades tenemos de avanzar, de entender ese problema», cuenta Ortega.

«Si hay zonas que están deslizando libremente, no están acumulando energía», Francisco Ortega, académico

Compartir:

Hoy en lun.com

Tendencia

Artículos Relacionados

Paula Pavic: «No seguimos juntos con Camilo Huerta»

Tras un intenso romance en Vecinos al límite, ella...

Renca & Londres: cómo se formó el Distrito Empresarial con 43 empresas

Modelo inglés fue usado para armar polo de desarrollo...

Chupete Suazo on fire: dejó puntero a San Luis a tres fechas del final

San Luis venció 1-0 a Puerto Montt y se...

Dominga López se lleva 50 looks al Miss Universo

La modelo también trabaja en el proyecto social que...