Carola Plaza entra a picar: hoy demuelen la municipalidad

Fecha:

El terremoto dejó para la historia la antigua sede consistorial de Huechuraba

La edil relata algunas incomodidades. Sesiones en una plaza y sobre mesas de picnic. numeritos para el baño y enredo monumental de papeles.

Guagua que no llora no mama, versa el dicho popular. Bien lo sabe Carolina Plaza, que de ser madre tiene experiencia, y que ayer fue hasta el Palacio de la Moneda, justamente «a llorar», como se bromeó a sí misma.

La alcaldesa de Huechuraba buscaba reunirse con el subsecretario de Desarrollo Regional para plantearle la apocalíptica situación por la que pasa su municipio. La antigua casona de más de cien años de antigüedad, que servía de sede consistorial, quedó severamente dañada después del terremoto del 27 de febrero. De hecho, hoy será demolida.

Cuestión que por supuesto genera millones incomodidades para el personal y los vecinos. «El 80% de los funcionarios no tiene dependencias, sólo opera el 10% de los teléfonos y encontrar algún papel, como los de la dirección de obras, por ejemplo, es una verdadera odisea», cuenta Plaza.

La vieja construcción de adobe donde estaba la oficina de la alcaldesa tiene un significado especial para los vecinos porque en ella funcionó en los años 70 y 80 la vicaría de la Solidaridad, según explicó la misma autoridad. «Lamentablemente no se puede reparar, el daño es muy grande», agregó. Hay paredes en el suelo y gran parte de la techumbre se vino abajo. Sólo puede acceder al lugar personal autorizado para retirar documentos importantes.

«Casa de vidrio»

Algunos de los departamentos de la municipalidad de Huechuraba se han instalado en mesitas a uno de los costados del camino de tierra que llega hasta la casona consistorial, quedando a la vista de los transeúntes. «Y nosotros en el concejo hemos tenido que sesionar en el parquecito de acá, en unas mesas de picnic, es bien sui generis», explica Plaza, quien suma otras molestias. «Los funcionarios deben traer su comida de la casa porque no hay casino y tampoco tenemos baños, casi estamos por poner números para ocupar los pocos que están operativos».

Sobre su cita en La Moneda, donde lamentablemente no pudo hablar con nadie porque fue sin que la citaran, Carolina tiene fe. «Dejamos nuestros planteamientos y aunque entiendo que la emergencia está en el sur, esperamos algún tipo de facilidad, como containers para poder instalar oficinas», remata con humildad.


Compartir:

Hoy en lun.com

Tendencia

Artículos Relacionados

«Es parte de la normalidad que llueva en octubre, lo que es inusual es la cantidad»

Roberto Rondanelli, director del Centro de Ciencia del Clima...

El caso del juez condenado por huir de un accidente que logró anular el juicio

El magistrado Juan Carlos Maggiolo debe enfrentar un nuevo...

Profesor Salomón terminó extenuado tras grabar su reencuentro con Tutu Tutu

El club de la comedia usará el sketch para...

Inglés para el trabajo se convierte en el favorito de los cursos gratuitos

Oferta del programa Potencia+ que disponen el Sence y...