Tecnología chilena tiene más de 400 máquinas dispensadoras inteligentes ya instaladas
Fue uno de los 20 emprendimientos que participaron en Startup. Connect del Summit País Digital 2026.
A las tradicionales máquinas expendedoras de bebidas y golosinas, esas en las que hay que marcar un número y esperar que caiga el producto, les llegó competencia con tecnología de última generación. La startup chilena Reite desarrolló refrigeradores inteligentes que permiten comprar de una manera mucho más sencilla: basta con acercar una tarjeta bancaria, abrir la puerta, sacar lo que uno quiera y cerrarla. Un sistema de cámaras con inteligencia artificial reconoce los productos retirados y cobra automáticamente.Reite fue uno de los 20 emprendimientos que participaron este jueves en Startup.Connect, encuentro organizado por la Universidad del Desarrollo (UDD) y Fundación País Digital durante la última jornada del XIV Summit País Digital, realizado en el Hotel W de Santiago. La instancia permitió a las startups reunirse con potenciales inversionistas y representantes de empresas para explorar oportunidades de negocios.
Detrás de Reite están cuatro excompañeros universitarios: Sebastián Muñoz, Matías Saavedra, Simón Sepúlveda y Daniel Guzmán. La idea surgió en 2022, después de que un primer proyecto relacionado con reciclaje no prosperara. Decidieron aprovechar sus conocimientos de visión computacional para modernizar las máquinas expendedoras.
«Las cámaras detectan las manos de la persona y detectan los productos que está tomando, se los asignan a un carrito virtual y, una vez que cierra la puerta, ese carrito virtual se le cobra a la tarjeta del usuario», explica Muñoz, ingeniero civil industrial y CEO de Reite.
Inicialmente, los clientes necesitaban descargar una aplicación y registrar su tarjeta. Ahora incorporaron un terminal de pago que permite comprar sin inscribirse. El sistema realiza una pre autorización bancaria y después ajusta el cobro, según los productos retirados. «Por ejemplo, le pre autorizamos mil pesos al usuario y luego si saca cinco mil pesos, entonces le cobramos la diferencia, o sea cuatro mil pesos», dice Muñoz.
El negocio ya tiene más de 400 máquinas instaladas principalmente en oficinas, clínicas, mineras, universidades y edificios residenciales. Entre sus clientes figuran Coca-Cola, CCU, Sodexo, Aramark y Nestlé. La empresa vende los equipos y cobra una mensualidad por el software, mientras sus clientes se encargan de abastecerlos.
«Hemos procesado más de un millón de transacciones», destaca Muñoz. La startup comenzó con aproximadamente US$1.000 a US$2.000 aportados por sus fundadores y el año pasado levantó más de US$700.000 de financiamiento. Su próximo objetivo es alcanzar las 1.000 máquinas en 2027 y avanzar hacia tiendas completamente autónomas, sin cajeros.
Cuida la billetera
Otra de las participantes fue SaveMoney, una aplicación que ayuda a ordenar las finanzas personales. Su propuesta consiste en conectar las cuentas bancarias del usuario y permitirle conversar con una inteligencia artificial sobre sus ingresos, gastos, deudas y posibilidades de ahorro.
«Por ejemplo, tú le puedes decir: Oye, yo en salidas con amigos quiero gastar máximo 100 lucas este mes. Y a medida que vas gastando, te alerta: te quedan 20 lucas, te quedan 10», explica Nicolás Bravo, CEO y cofundador de la empresa junto con Martín Álamos, exprogramador de Facebook en Estados Unidos, y el creador de contenido Francisco Ackermann.
La aplicación también identifica gastos hormiga, suscripciones recurrentes y descuentos asociados a tarjetas bancarias. Según Bravo, cuenta con unos 40.000 usuarios y ofrece una suscripción de $5.000 mensuales. Asegura que la información bancaria se maneja de manera encriptada y que la plataforma solamente consulta las transacciones, sin mover dinero.
Para Pelayo Covarrubias, presidente de Fundación País Digital, estos desarrollos muestran cómo está cambiando el uso de la tecnología. «La inteligencia artificial ya no es una tecnología lejana, sino una herramienta que está comenzando a resolver problemas muy concretos de nuestra vida cotidiana», afirma. Destaca que son soluciones desarrolladas en Chile y con potencial para crecer.
Del plumavit a la pintura
El tercer caso es Idea-Tec, emprendimiento fundado hace 12 años por las químicas de la Universidad de Chile Constanza Cea y Cristina Acuña. Ambas desarrollaron un proceso físico-químico que permite transformar residuos de plumavit en una materia prima para fabricar pinturas.
«Metemos el plumavit en una máquina que pica el material y lo mezcla con distintos componentes. El plumavit se convierte en una especie de miel, que después es la materia prima para fabricar pinturas», explica Cea.
La tecnología, patentada en Europa y Estados Unidos, permite reemplazar resinas vírgenes y reducir la huella de carbono de las pinturas. La empresa comercializa sus productos desde 2017 y ofrece esmaltes, pinturas de alto tráfico y soluciones impermeabilizantes, entre otras alternativas.
Carlos Varela, director del Ecosistema de Emprendimiento EDEM UDD, explica que Startup.Connect nació en 2022 para acercar emprendimientos tecnológicos a grandes empresas. La selección considera proyectos con productos validados y posibilidades de crecimiento.
Según estima, alrededor del 50% de las startups participantes consigue algún avance durante los seis meses posteriores al encuentro, desde una segunda reunión hasta un proyecto piloto o un contrato comercial.
«Lo que más necesitan estas empresas nuevas es tratar de hacer conexiones de negocio que les permitan seguir creciendo», resume Varela.


