Soldadores pueden ganar $2 millones al mes: oficios cortos, rentables y con alta demanda
Capacitación en oficios calificados abre puertas a sectores clave como minería y energía.
«Hoy estamos viendo un cambio cultural y económico fuerte: el mercado laboral se está regulando solo. Durante años tuvimos una sobreproducción de profesionales universitarios de escritorio -periodistas, sicólogos, diseñadores- y hoy vemos que esos sueldos están estancados por la saturación», advierte Héctor Morán, fundador del sitio Chiletrabajos.cl.
En contraste, nota una escasez crítica de técnicos especialistas. «Esa falta de mano de obra ha disparado los sueldos de oficios tradicionalmente considerados poco glamorosos», justifica Morán.
En estos días PAES, Chiletrabajos.cl identificó las especialidades técnicas con mayor demanda en las empresas. Los datos evidencian que la diferencia entre el sueldo base ($1.000.000) y el techo ($2.000.000) responde a dos factores: la disponibilidad para trasladarse y las certificaciones profesionales. Según sus datos, trabajar en faena puede aumentar el salario entre 40% y 50%. Un soldador sin certificación percibe un ingreso estándar, mientras uno certificado accede a remuneraciones altas.
En ese rubro hay perfiles considerados VIP, como soldadores TIG/MIG con certificación vigente y técnicos capaces de reparar cintas transportadoras en faenas mineras o plantas de alimentos (ver tabla). «No tienen oficinas con aire acondicionado, trabajan en terreno y se ensucian las manos, pero a fin de mes facturan entre $1.200.000 y $2.200.000 líquidos», destaca Morán.
La rentabilidad de la formación técnica es contundente: en solo dos años y medio, la inversión educativa puede ya estar rentabilizada, algo que a un universitario puede costarle el triple. «Al cuarto año de vida laboral, un técnico experto en maquinaria pesada o climatización puede ganar más que un abogado o arquitecto con igual antigüedad, porque hay pocos disponibles y las empresas compiten por ellos», indica.
Técnico tecnológico
Los perfiles técnicos requeridos por las empresas han evolucionado: Morán advierte que la fuerza física dejó de ser un requisito principal. Las empresas hoy buscan un «técnico tecnológico», con dominio de tablets para diagnóstico, herramientas de gestión como ERP y conocimientos de automatización. El manejo de inglés técnico abre una puerta adicional para mejorar el salario. «Los manuales de camiones mineros Komatsu o brazos robóticos vienen en inglés.
El técnico que lee esos manuales sin usar traductor vale 20% o 30% más», calcula.
También las habilidades blandas aparecen como un diferencial decisivo, recalca: «En oficios técnicos, la puntualidad y el compromiso son escasos. Un técnico en refrigeración que llega a la hora y trata bien al cliente tiene trabajo asegurado de por vida».
Respecto a la empleabilidad, estas especialidades no solo aparecen en los rankings de mejores sueldos en su portal, sino que lideran el volumen de avisos publicados mensualmente. «Mientras un aviso para periodista o diseñador recibe 200 currículums diarios, los avisos para soldadores, mecánicos de maquinaria o electricistas industriales, que también tienen una alta demanda, a veces cuesta llenarlos», revela.
Así, para muchas empresas, hoy es difícil encontrar gente calificada. «Eso juega a favor del postulante: con tantas ofertas disponibles y pocos especialistas, el técnico tiene poder de negociación. En la práctica, quien estudia estas especialidades pasa directo de la práctica al contrato», asegura.
Soldadores top
Jonatan Salas, fundador y director de Soldadores de Chile, entidad especializada en formar a estos especialistas, destaca la relevancia de formar soldadores especializados para sectores como minería, hidroeléctricas, termoeléctricas, refinerías y montaje industrial, entre otras. Con casi dos décadas de experiencia, subraya que los soldadores son profesionales expertos en montaje cuya mano de obra calificada es indispensable.Salas relata que su vocación surgió en un liceo técnico, donde descubrió la especialidad de estructuras metálicas sin imaginar que sería soldador. Impulsado por el testimonio de un exalumno y buscando una alternativa laboral más rentable que la agricultura, se especializó en esta área: «Los soldadores calificados se requieren en todo el país. En todas las regiones hay áreas donde estos especialistas son necesarios. Por ejemplo, toda la construcción tiene acero, y donde haya acero, se requiere soldador calificado».
La empleabilidad es alta debido a la demanda constante en industrias. «Hay muchas familias que ven lejano que su hijo sea un ingeniero y prefieren pagar un curso de soldadura. Saben que el soldador gana más que el ingeniero. Soldadores se necesitan 40, mientras que ingeniero solo uno. Estos profesionales son un tesoro para la industria», afirma.
La especialización, subraya, abre la puerta a mejores salarios y más estabilidad laboral, porque un soldador formado puede desempeñarse en múltiples tipos de soldadura y sectores industriales. «Puede ganar fácilmente entre $2.000.000 y $2.800.000. En proyectos muy especializados, como plantas de refinerías -cruciales para el suministro energético- los sueldos superan los $3.000.000 debido a la complejidad y exigencia», cierra.



