Van cuatro magistrados y aun no empieza el juicio oral contra la exalcaldesa de Maipú
Confío en mi defensa, fue de las pocas cosas que la exalcaldesa de Maipú alcanzó a decir antesde ingresar al 9° Juzgado de Garantía de Santiago.
Reiterando inocencia y sonriente, Cathy Barriga caminó por la explanada del Centro de Justicia, haciendo caso omiso a algunas personas que le gritaban «ladrona», y uno que otro epíteto irreproducible. «Confío en mi defensa», fue de las pocas cosas que la exalcaldesa de Maipú alcanzó a decir antes de ingresar al edificio A, sala 901, donde a las 9 de la mañana en punto comenzó en el 9° Juzgado de Garantía de Santiago, la audiencia de preparación del juicio oral que deberá enfrentar por su presunta responsabilidad en la malversación de 33.515 millones de pesos durante su gestión como jefa comunal, entre 2026 y 2021. La audiencia de preparación es el paso previo antes del juicio, un trámite clave porque en esta etapa procesal es cuando se validan las pruebas y testigos que tiene la Fiscalía para intentar acreditar que Barriga es autora de los delitos de fraude al Fisco reiterado, falsificación de instrumento público, malversación de caudales públicos y negociación incompatible.
El primer juez
El magistrado Hugo Torres tomó acta de los intervinientes en la audiencia, entre la fiscal Constanza Encina y los abogados querellantes de la municipalidad de Maipú y del Consejo de Defensa del Estado, y le dio la palabra al defensor púbico que representa a Cathy Barriga, Renato González, quien en una sorpresiva estrategia legal pidió al juez inhabilitarse de participar en la audiencia de preparación de juicio oral. Todo el mundo quedó plop, por decirlo suavemente, ya que el pasado 7 de octubre ya se había suspendido una audiencia de preparación de juicio oral por la inhabilidad del juez Juan Carlos Silva debido a que el representante de la municipalidad de Maipú, José Pedro Silva, presentara un «recusación amistosa» que dejó en evidencia los vínculos de amistad del magistrado Silva con los anteriores abogados de Barriga, Cristóbal Bonacic y José Miguel Barahona (hoy abogados del diputado Joaquín Lavín).
El segundo juez
En esta oportunidad el abogado defensor de Barriga buscó nuevamente inhabilitar a al segundo juez, pero ahora no valiéndose de la amistad con alguien, sino apelando a otra jugada legal conocida como «causal de implicancia», que consiste en exponer que el juez Hugo Torres ya conocía los antecedentes del caso en el que está involucrada Cathy Barriga, por lo que le restaría imparcialidad. En concreto, el defensor de Barriga, Renato González, sacó a colación un procedimiento abreviado de noviembre de 2024 donde cuatro imputados en la causa, aceptaron su culpabilidad para poder acceder a penas atenuadas. Se trata de Andrea Monsalve, contratada como periodista por la municipalidad, pega que no hizo, y otros tres excolaboradores de Cathy Barriga que habrían participado en maniobras para eludir controles financieros en el municipio. En ese procedimiento abreviado Torres tuvo acceso a las pruebas del caso, y fundamentó sus fallos relatando los hechos delictivos, mencionando explícitamente a Cathy Barriga en, al menos, 20 veces.
Otra inahibilidad
Para Renato Sepúlveda este último dato bastaba para que el juez Torres se inhabilitara de participar de la preparación del juicio oral, porque ya había emitido de algún modo un juicio sobre su defendida. La estrategia de la defensa de Barriga será cuestionar la validez y legalidad de las pruebas en su contra, por ende, mal podría hacer dicho cuestionamiento a un juez que ya había fallado en una causa relacionada, validando ya las pruebas que acreditarían la responsabilidad de Barriga en los hechos. Dicho esto, el juez Torres acogió el argumento y llamó a receso. Casi una hora después apareció en la sala con su determinación. «Me voy a inhabilitar, ya que se cuestiona la imparcialidad del juez que tiene en frente. La complejidad de este caso me ha puesto en tal situación, me declaro inhabilitado. Que se pase la causa a un juez no inhabilitado», pronunció Torres, fundamentando su decisión en el artículo 195 N° 8 del Código Orgánico de Tribunales que, en simple, inhabilita a un juez por haber emitido una opinión o dictamen previo respecto a una causa. Punto para la defensa de Barriga.
Una nueva jueza
En ese momento se pensó que por tercera vez se postergaría la audiencia de preparación de juicio oral contra Cathy Barriga. Tras diez minutos de suspenso en la sala entró una nueva jueza, Constanza Estay, con la misión de seguir adelante con un proceso que a esa altura parecía fallido. La exalcaldesa de Maipú ya pensaba en irse a casa a la espera de una nueva fecha, su abogado sonreía, pensando quizás que la jugada maestra le había resultado, pero no contaban con la astucia de la nueva magistrada.
Bonus track: otra jueza
En la misma audiencia de este lunes, en paralelo, se desarrolló el procedimiento abreviado de otro implicado en la causa: Bastián Baez. Si la jueza Estay hubiera tomado ese procedimiento abreviado hubiera pasado lo mismo que con el juez Torres, podría haber quedado inhabilitada por conocer antecedentes de la causa que afectarán luego el derecho a Defensa de Cathy Barriga. Para evitar esto, la jueza Estay los mandó a todos afuera de la sala en un receso y llamó a otra jueza, Valentina Brunet, para que ella tomará el procedimiento abreviado. Con esto evitó que la defensa de Barriga invocara una «causal de implicancia» en su contra.
Para tres semanas
Por lo que tras una agitada mañana de calculadísimas estrategias judiciales, cerca de las dos de la tarde se dio por iniciado el proceso de preparación de juicio oral contra Cathy Barriga, trámite que podría durar entre dos a tres semanas, incluso quizás, estiman conocedores de la causa, dada la gran cantidad de pruebas y testigos de los cuáles hay que evaluar su legalidad. El expendiente de la causa tiene alrededor de 14.000 páginas, repartidos en 50 tomos. Solo los testigos suman 232.


