La excandidata presidencial, Evelyn Matthei, cocinó a fuego lento la ácida crítica del diputado Javier Olivares
El parlamentario PDG le aconsejó a Bachelet seguir los pasos de Matthei de cocinar buenas cazuelas.
La confirmación de la disponibilidad de Michelle Bachelet para un tercer periodo presidencial no dejó a ningún sector político indiferente. Con mayor o menor profundidad argumentativa, hubo reacciones desde la izquierda a la derecha, de sus partidarios, detractores, del gobierno. De opinólogos de la contingencia. Y de parlamentarios que se mandan declaraciones creativas y que sacan roncha, para salir en la tele. Como el diputado del PDG Javier Olivares, acostumbrado a generar polémica con sus actos y opiniones.
«Le deseo mucha suerte. Podría seguir los mismos pasos de la señora Matthei: cocinar y hacer unas buenas cazuelas para enseñarle a la gente», lanzó Olivares al tiempo que criticó un eventual retorno de la expresidenta Bachelet a la arena política nacional, tras su fallida candidatura a la Secretaría General de Naciones Unidas. «Cualquier cosa que mantenga lo más alejada posible de la política a la señora Bachelet le va a servir al país. Ojalá que se vaya a su casa y que disfrute a sus nietos. Ella es la culpable de los grandes problemas que tiene la patria. Ella plantó la semilla en la educación, en la reforma tributaria y en tantos problemas que hoy día arrastramos los chilenos», declaró el honorable.
En la pasada, en su crítica a Bachelet, Olivares metió el baile a la excandidata presidencial Evelyn Matthei. Al referirse a las cazuelas el diputado estaba ironizando con la nueva faceta de influencer de la exalcaldesa de Providencia, donde hace de todo, incluido mostrar sus preparaciones culnarias favoritas y recetas especiales, como el terremoto estilo Matthei que generó sensación en sus redes sociales para las Fiestas Patrias.
«A las mujeres en política se nos juzga por nuestras capacidades, ideas y gestión, no por las tareas del hogar. Michelle Bachelet y yo tenemos caminos e ideas políticas muy distintas, pero ambas nos hemos ganado con trabajo y trayectoria el derecho a decidir sobre nuestro futuro. En Chile, el tiempo donde mandaban a las mujeres a la cocina ya pasó», respondió Matthei en su cuenta de X. En conversación con este diario, reflexionó sobre el tema. «Primero, decir lo siguiente: Marie Curie, Isaac Newton, Jacques Chirac, Salvador Dalí, Marguerite Yourcenar, Claude Monet, Richard Feynman, grandes personajes, todos eran grandes cocineros. Entonces, uno puede pensar, ser artista o dedicarse a la política y, al mismo tiempo, gozar de esa actividad tan maravillosa que es cocinar. Cocinar requiere algún tipo de sofisticación. Todas estas personas eran muy cultas y por eso lo entendían así. Pero también hay personas que no son científicas ni artistas, pero que gozan de cocinar bien y de la tremenda alegría que genera invitar a un grupo de personas a compartir un plato bien hecho, disfrutan de eso. Eso también requiere cierto cariño por los demás y un gusto por la buena vida que no todos tienen», comentó Matthei».
Dicho lo anterior, ahondó en la crítica de Olivares: «Hemos visto la peor cara del machismo, de la misoginia y del maltrato hacia las mujeres. Y estos mismos son los que después tienen cara para ir a pedir el voto de las mujeres.
Realmente es un poco degradante ver este tipo de actitudes. Al final, lo que uno siente es que los personajes que recurren a este tipo de declaraciones lo hacen porque les faltan argumentos racionales y les falta respeto. Una persona que trata mal a alguien, ya sea una mujer, un adulto mayor, un niño o alguien que piensa distinto, demuestra ser un ser humano muy básico, sobre el cual en realidad no vale la pena hablar demasiado. Le repito, hemos visto la peor cara del machismo y además soy más de pastel de choclo».
¿Se sintió ninguneada?
«(Ríe) ¿Usted cree que me podría sentir ninguneada por un personaje como ese? No, más bien me dio penita por él».
¿Debe disculparse?
«Francamente, me da lo mismo, no me hace ninguna diferencia. El respeto con el que uno trata a los demás es parte del carácter. Las mujeres ya estamos hartas de este machismo del siglo antepasado. Nosotros debiéramos pedir ese respeto a cualquier persona que participe en política, pero finalmente esto demuestra una cierta precariedad».
Con respeto, ¿prepara cazuela?
«Mire, más que la cazuela me gusta mucho un caldo maravilloso, de esos que se cuecen entre 10 y 12 horas».
Su versión sofisticada de la cazuela.
«Jajá, algo así. Un caldo con cebolla caramelizada, que se parece bastante a la soupe à loignon (la sopa de cebolla francesa). A esa preparación uno le puede agregar un pedazo de carne y queda maravilloso. A mí, por lo menos, me gusta mucho más que la cazuela. En cuanto a comida chilena soy más de pastel de choclo o una buena empanada. Aunque nadie puede negar que un caldo bien hecho cuando hace mucho frío, es maravilloso (ver receta aparte)».
«Falta de respeto«
La ministra de la Mujer, Judith Marín, intervino llamando a Olivares a disculparse: «Entiendo que el diputado Olivares pueda tener diferencias políticas, pero lo que no se puede aceptar es este nivel de falta de respeto, este tipo de expresiones no tienen cabida en el debate público. Algo muy importante como cocinar, cuidar o estar con la familia, no tiene nada de malo, lo que no corresponde, es decirle a una mujer que ese es el lugar que debe ocupar, solo por el hecho de ser mujer».
Mientras que el líder del Partido de la Gente y excandidato presidencial, Franco Parisi, llamó al orden al diputado de su partido. «Con respecto a los comentarios de Javier Olivares, en política aprendí que lo cortés no quita la valiente.
Nosotros tenemos una valoración tremenda por las mujeres que en Chile la pasan muy mal. Es muy difícil para las mujeres llegar a la política. Por eso en el PDG siempre tenemos misma cantidad de candidatos hombres y mujeres».
Contactado el diputado Olivares no quiso volver a referirse al tema.
Caldo con Cebollas Caramelizadas y Carne
-Ingredientes (este caldo debe hacerse el día anterior). 1,5 kg de huesos de vacuno con médula, 500?700 g de carne osobuco, tapapecho o algún corte con colágeno, 2 cebollas grandes, 2 zanahorias, 2 ramas de apio, 1 cabeza de ajo, 2 hojas de laurel, 4?5 ramas de tomillo, 8?10 granos de pimienta negra, 1 cucharada de pasta de tomate, ½ taza de vino tinto y agua fría, suficiente para cubrir.?
-Preparación. Calentar el horno a 220 °C. Poner huesos, carne, cebollas y zanahorias en una fuente, sin amontonarlos. Hornear 40?50 minutos, dándoles vuelta una vez. Deben quedar muy dorados, pero no quemados. En los últimos 10 minutos agregar la pasta de tomate. Pasar todo a una olla grande. Agregar el vino a la fuente caliente, raspar todos los restos caramelizados y verter en la olla. Añadir apio, ajo, laurel, tomillo y pimienta. Cubrir con agua fría, apenas por encima de los ingredientes. Llevar lentamente a hervor y, cuando aparezca espuma, retirarla. Bajar el fuego. El caldo debe apenas moverse, no hervir vigorosamente. Cocinar 8 horas.
Colar, y luego volver a colar con una gasa. Poner al refrigerador, al día siguiente retirar la capa de grasa. Salpimentar cuando se caliente para servir.?
-Segunda parte (al día siguiente, con el caldo reposado).
-Ingredientes. 600-700 g de filete, asiento o punta de ganso
4 cebollas grandes, 750 ml del caldo concentrado, ½ taza de vino tinto, 1 cucharada de mantequilla, aceite de oliva, tomillo, sal y pimienta.
-Preparación. Cortar las cebollas muy finas y cocinar lentamente con un poco de mantequilla y aceite durante 40?45 minutos, hasta que estén color caramelo oscuro. Agregar un poquito de agua si comienzan a pegarse.
Cuando estén listas, añadir el vino tinto y reducir hasta que prácticamente desaparezca. Secar muy bien la carne, salpimentar. Dorar a fuego fuerte en una sartén con mantequilla y tomillo, debe quedar rosada en el centro. Reposar 10 minutos, cortar en láminas gruesas y servir con el caldo y la cebolla caramelizada.


