En varios puntos de esa calle tomaron resguardos
Municipio de Ñuñoa adquirió 100 estructuras El edificio Neohaus, ubicado en la calle San Eugenio, en Ñuñoa, fue uno de los que sufrió más daños con el evento meteorológico de la semana pasada. Diferentes factores, como la gran cantidad de agua que cayó en esa zona, la inclinación de la calle y la cercanía del acceso a los estacionamientos subterráneos con la calle provocaron que el piso -3 quedara completamente inundado.
Con la idea de evitar un desastre similar, que provocó que más de una docena de autos y motos quedaran hasta el tope de agua, esta vez la comunidad y la municipalidad tomaron resguardos e instalaron unas barreras de protección frente a la entrada principal del edificio.
Se trata de barreras de contención contra inundaciones, llamadas antiolas o antiagua. Desde el municipio explican que están fabricadas de plástico ABS. «Tienen alta resistencia al impacto y presión, y soportan de manera eficiente el empuje físico del agua acumulada», describen.
Otra característica es que se trata de piezas modulares, por lo que se pueden ensamblar rápidamente por una sola persona sin necesidad de herramientas pesadas, y de acuerdo a las necesidades.
El alcalde Sebastián Sichel, quien estuvo temprano este martes en el edificio afectado, explicó que adquirieron 100 de estas barreras y que, además, estuvieron realizando algunos arreglos para disminuir los riesgos de inundación en la zona.
«Estamos sacando, como castores, cada barrera que pueda disminuir la velocidad de traslado del agua y hacer que ingresen a las propiedades. También estamos innovando. El lunes en la noche compramos 100 barreras que encontramos en internet y que permiten conducir el agua e impedir que ingresen a los domicilios que fueron inundados para, básicamente, proteger a aquellos que pueden sufrir lo que sufrieron la vez pasada», comentó.
En todo caso, en el edificio Bauhaus están lejos de superar la emergencia.
Este fin de semana terminaron de secar los tres subterráneos, pero aún está muy sucio, y recién durante la mañana de este martes recuperaron completamente el agua.
Eso gracias a unas bombas de agua provisorias que instalaron.
«La sala de bombas quedó destruida, la sala de ascensores también. Seguimos sin ascensores en una de las dos torres. Yo aún tengo que subir y bajar las escaleras. Contrataron una empresa de bombas y pudieron unas provisorias, que harán esta pega temporal de darnos agua. La administración también compró sacos de arena y lo pusieron ahí adelante, como muchos otros edificios del sector», describe Miguel, un residente del edificio.
Respecto a los resguardos que han tomado, el vecino explica que «la administración del edificio había comprado otras barreras similares a las que trajo la municipalidad, pero más chicas. Han estado puestas por un lado del acceso nomás, para que los autos entren y salgan, pero con lluvia más fuerte se va a bloquear todo».
de ese tipo.


