Pese a que las fans de BTS se han desvivido para que los integrantes del grupo puedan descansar como corresponde durante su estadía en Chile, sin persecuciones en masa ni gritos en el hotel donde se hospedan, los ya no tan jóvenes cantantes (casi todos pasaron la barrera de los 30 años) se las han arreglado para salir y hacer sus cositas a la espera de sus tres shows en el Estadio Nacional, que parten este miércoles.
Ejemplo de esto es Jungkook, el más joven del grupo con 29 años, quien subió a su cuenta de Instagram, donde lo siguen 26 millones de personas, una serie de fotos donde se delató solo: una de las imágenes era de la Confitería Torres, de Isidora Goyenechea.
Claudio Soto, dueño de los tradicionales locales, confirma la asistencia de Jungkook y un pequeño grupo de personas. «Sí, estuvo ahí conversando con mi hija (Antonia Soto) en inglés», revela él.
Agrega: «Comieron chupe de jaiba, locos. vi la mesa al pasar, eran hartos platos. congrio, no estoy seguro si pastel de choclo.
Parece que tenían hambre», recalca.
Soto agrega que el grupo «pidió privacidad, así que los pusieron en el segundo piso». En un salón privado.
Antonia Soto cree que en el grupo que fue el local de Las Condes del tradicional restaurante había más de un integrante de BTS «pero no sabría decirte, porque no los conozco y no hablamos tanto», detalla.
¿Cuánta gente era, más o menos?
«Eran cinco o seis».
¿Les preguntó por qué habían ido a la Confitería Torres?
«Sí, dijeron que habían averiguado sobre lugares típicos chilenos y obviamente éste les había salido, porque es el restaurante más antiguo de Chile. Dijeron que todo había estado muy rico y que les había encantado».
¿A qué hora llegaron?
«Como a las ocho de la noche y se fueron como a las nueve. Comieron y se fueron».
¿Y las fans no los descubrieron?
«Sí, había gente afuera esperándolos pero no los dejamos entrar al local. La Confitería Torres es un lugar donde vienen famosos y no se les da mucho detalle a la gente».
600 toneladas llegaron para el Nacional
El arribo de BTS a Chile implicó un enorme desplazamiento: 600 toneladas de materiales (incluidos led para las pantallas gigantes) gestionadas por FasterAir, filial del grupo LATAM, y Rock-it. En peso es el equivalente a 100 elefantes grandes, por lo cual aseguran que es una operación logística inédita realizada en 24 horas. Requirió seis vuelos de carga de la compañía Atlas Air y como era tanto, se requirió habilitar 2.500 m2 de superficie. El desembarco involucró a unas 125 personas y el material repleto 60 camiones rampla.