Ministra Toledo explica el lío de los 21.000 calefactores que están guardados en bodegas

Fecha:

Titular de Medio Ambiente ordenó una auditoría interna para revisar los procesos de compra

Existía un desfase entre la cantidad de calefactores que se adquirían y la capacidad efectiva para instalarlos, lo que generaba un sobrestock continuo, detalla.

En una época donde cada peso del presupuesto de la nación cuenta, la ministra de Medio Ambiente, Francisca Toledo, reveló que cuando asumió el cargo en marzo de este año, se dio cuenta de que en bodegas, del sur del país, había  21 mil calefactores almacenados asociados al Programa de Recambio de este tipo de artículos en domicilios particulares, plan impulsado por el ministerio para reducir la contaminación ambiental, sobre todo, en regiones donde el uso de la leña es intensivo y provoca efectos nocivos para la salud. En un invierno que fue particularmente duro en el sur, los aparatos siguen guardados, sin uso.
 Según explican desde el ministerio, la relevancia de esta denuncia radica en la ineficiencia en el uso de recursos públicos, porque esos calefactores fueron adquiridos para instalarse en hogares, y no para quedar guardados en bodegas. Además, los contratos de bodegaje vencieron a fines del año pasado, lo que ha generado costos adicionales para el ministerio por el pago de estas obligaciones. El dato lo entregó en «Radio Bio Bio». Luego, en entrevista con este diario, profundizó.
 La ministra explica que al asumir su gestión «identificamos un stock acumulado cercano a los 21 mil calefactores que habían sido adquiridos, pero que no habían sido instalados. Es decir, estaban guardados en bodegas». Agrega que los contratos de almacenaje de los calefactores en la Región de Ñuble, por ejemplo, para 1.111 equipos, y de Aysén con 428 equipos, estaban vencidos desde noviembre y octubre de 2025, respectivamente. «Esto implicó que con recursos 2026 tuvimos que hacernos cargo de estas deudas. Frente a esta situación, iniciamos una auditoría y un seguimiento semanal para acelerar las instalaciones y regularizar los contratos», afirma.
Tecnologías
 
  «El Programa de Recambio de Calefactores contempla distintas tecnologías, entre ellas equipos de aire acondicionado y calefactores a pellet. Su objetivo es reemplazar antiguos sistemas de calefacción a leña, contribuyendo a disminuir las emisiones contaminantes y mejorar la calidad del aire. Las marcas y modelos específicos varían según los contratos de adquisición correspondientes», dice Toledo.
 A través de esta iniciativa, las familias pueden cambiar su antiguo artefacto a leña, estufa o cocina, y recibir a cambio un sistema de calefacción moderno, eficiente y limpio, pagando solo un copago menor o costo cero según las bases de cada región, desde El Maule a Aysén. Entre los calefactores a pellet que se han entregado se encuentran de las marcas Artel, Amesti y Kaltemp, y entre los aires acondicionados, los hay de las marcas Anwo, Clark, Midea, Samsung o Khöne. Para acceder a ellos, las familias pueden postular a través de la web del ministerio del Medio Ambiente, o de forma presencial en las oficinas de la seremi del ministerio en las zonas beneficiadas.
¿Saben por qué estaban almacenados sin usarse?
 
 «Lo que identificamos fue un problema de planificación, ejecución y control del programa. Existía un desfase entre la cantidad de calefactores que se adquirían y la capacidad efectiva para instalarlos lo que generaba un sobre stock continuo. Para dimensionar la situación, entre enero y marzo de este año solo se habían instalado 868 equipos. Por eso implementamos un seguimiento permanente con nuestros equipos regionales, que aceleró significativamente la ejecución, alcanzando 7.668 instalaciones entre marzo y a la fecha».
¿Qué fallas detectaron?
 
 «Detectamos deficiencias importantes en la planificación de las compras, el seguimiento de los contratos y la ejecución del programa. Durante 2025 se adquirieron aproximadamente 6.200 calefactores, mientras que el promedio anual de instalaciones era cercano a los 5.000 equipos, pese a que ya existía un stock acumulado considerable. Esa diferencia entre las adquisiciones y la capacidad de instalación es precisamente una de las situaciones que decidimos revisar mediante una auditoría interna. No corresponde anticipar una calificación sobre eventuales irregularidades antes de concluir la revisión de esos antecedentes, pero definitivamente el modelo de compra e instalación era insostenible».
¿Usted mencionó problemas con contratos asociados, qué perjuicio genera eso?
 «En Ñuble y Aysén identificamos contratos de instalación y almacenamiento que habían vencido durante 2025, pese a que todavía existían equipos pendientes de instalación. Esto generó obligaciones financieras de almacenaje sin respaldo presupuestario que nuestra administración ha debido suplementar y regularizar. De acuerdo con los antecedentes levantados, se proyectó un déficit cercano a los 530 millones de pesos al cierre de 2026, asociado solamente a los costos de bodegaje. Son recursos que generan una presión adicional sobre el presupuesto del ministerio y que podrían destinarse de mejor manera al cumplimiento de los objetivos del programa. Por eso estamos trabajando para regularizar estos compromisos, acelerar las instalaciones y reducir los costos de almacenamiento».
 La ministra es categórica en asegurar que, «existe un perjuicio directo asociado a mantener recursos públicos invertidos en equipos que no cumplen su finalidad. Cada calefactor almacenado es una solución que aún no llega a una familia sumado al gasto fiscal por los costos de almacenamiento. Eso es justamente lo que estamos corrigiendo. Respecto de un eventual deterioro físico de los equipos, no corresponde afirmarlo sin contar con antecedentes técnicos que lo acrediten. Nuestra responsabilidad es resguardar la inversión realizada, regularizar las situaciones pendientes y asegurar que los calefactores puedan ser instalados y utilizados por sus beneficiarios».
 Sobre eventuales responsabilidades de la exministra de Medio Ambiente, Maisa Rojas, comenta: «Por las situaciones detectadas realizamos una auditoría interna para revisar los procedimientos de compra, los criterios de adquisición, la planificación y la gestión del programa. Esa auditoría ya finalizó y actualmente estamos revisando sus antecedentes y conclusiones para determinar los pasos que correspondan. Si de esa revisión surgen eventuales responsabilidades, deberán abordarse mediante los procedimientos establecidos. Nuestro compromiso es actuar con transparencia, corregir las deficiencias detectadas y fortalecer los mecanismos de control para evitar que estas situaciones vuelvan a repetirse». Contactado la exministra Rojas no respondió a este diario.
Oficio fiscalizador

La diputada Tamara Ramírez (PDG), miembro de la comisión de medio ambiente, intervendrá tras la denuncia. «Es inaceptable el desaprovechamiento de inversiones millonarias destinadas a descontaminar el aire del sur de Chile y de otras regiones, en un escenario que evidencia graves problemas de gestión y un nulo monitoreo del gasto. Como integrante de la Comisión de Medio Ambiente considero indispensable esperar los resultados de las auditorías del ministerio para esclarecer qué ocurrió, pero de forma paralela oficiaré a la cartera para exigir un informe detallado sobre el avance real del programa de Recambio de Calefactores».

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