La tenista ucraniana Elina Svitolina terminó su matrimonio con Gael Monfils con impactante carta de despedida
La número 6 de la WTA explicó que la ruptura se debe a su desgaste emocional y sicológico por la guerra de su país contra Rusia. La gota que rebasó el vaso fue el bombardeo a su club de pádel en Kiev.
Una sensación dolorosa corrió por las espaldas de los fanáticos del tenis al leer la carta de Elina Svitolina (6 WTA) con la que puso término a su matrimonio con Gael Monfils, ex número seis del mundo, luego de cuatro años de compromiso y nueve de relación. La ucraniana se desahogó en sus redes sociales y de paso terminó con su historia de amor, cuyo fruto visible es Skai, la hija de ambos de cuatro años. ¿La razón? La guerra de su país contra Rusia, según explicó. «Esta es la cosa más difícil que he tenido que compartir jamás. Todos saben cuánto significa Ucrania para mí. Lo que rara vez he mencionado es lo que la guerra me ha hecho por dentro», expuso. «Lo que no vieron fueron las noches sin dormir, las dudas y la sensación de perderme lentamente a mí misma. Gael lo vio todo. Nunca soltó mi mano. Luchamos juntos a través de esto durante mucho tiempo, con todo lo que teníamos, pero algunas batallas ocurren en lo más profundo de ti y ninguna cantidad de amor de otra persona puede ganarlas por ti», agregó.
«Con el tiempo, llegué a entender que necesito encontrar mi camino de regreso a mí misma y que no puedo hacerlo en el matrimonio», dijo.
La tenista también se refirió a qué pasará con su hija. «Juntos, construimos una vida hermosa, y nos fue dado el regalo más preciado de todos, nuestra hija Skai. Ella siempre será lo primero y, aunque nuestro matrimonio está terminando, nuestra familia no. Siempre seremos sus padres, lado a lado, en cada paso de su vida», explicó.
Monfils que anunció su retiro de la ATP cuando le faltaban dos torneos en el año, Lyon y Paris Nanterre. «Gael escuchó. Ha respetado lo que necesito con una fuerza y una gracia que nunca olvidaré. Me ha amado a través de mis mayores alegrías y mis momentos más oscuros y yo lo he amado con todo mi corazón», afirmó. Y también despejó dudas sobre supuestas culpas. «Por favor, sepan que no hay nadie a quien culpar aquí. Sólo hay dos personas que se amaron profundamente y una historia que está cambiando de forma».
Las declaraciones intensas no son nuevas en la pareja. Al despedirse este año de Roland Garros, Monfils dijo que «sin ella (Svitolina) ni siquiera estaría aquí esta noche. No hablo de Elina, la tenista, sino de Elina la mujer, la verdadera mujer, mi esposa. Ha estado presente en todas las situaciones y momentos, y siempre ha sabido apoyarme como hombre, no como jugador de tenis. Siempre estuvo en mis dudas, me ha animado y, sobre todo, me dio el regalo más hermoso del mundo con nuestra hija. Te amo». Y todo esto ocurre, luego de que Monfils, ganador de 13 títulos ATP, apareciera silenciosamente el 5 de octubre en la lista de jugadores retirados.
«Esta ruptura nos recuerda que no somos sólo «máquinas que rinden»: somos humanos , y las relaciones terminan. Lo que vivimos, incluso lo heredado de generaciones anteriores, no se queda en el recuerdo. Sigue influyendo en cómo nos sentimos, en cómo reacciona nuestro cuerpo y cómo nos relacionamos», analizó María Paz Ocampo, sicóloga de alto rendimiento y fundadora de Human Performance Hub, consultora en Cancún, México.
«Pareciera que Svitolina está eligiendo uno de los caminos más difíciles, pero también uno de los que más nos permiten crecer, desplegar nuestro potencial y transformar culturas dañadas. Mirar hacia dentro y hacerse cargo, ahora como adulta, de sus heridas invisibles para dejar de repetir inconscientemente el pasado. Su decisión fomenta la salud y cuestiona sistemas dañados, mandatos sociales y la promesa del amor de película: hay batallas que ningún amor ajeno puede ganar por nosotros», añadió.
«Es una pena, porque se notaba en cada momento en el que uno de los dos jugaba, el otro estaba en el box apoyando, parecían inseparables. Elina recientemente comentó que su club en Kiev, una inversión de muchos años, fue bombardeado. El dolor que causa una guerra es inconmensurable, y es difícil comprender su realidad si no la vivimos de cerca. Seguramente el retiro de Gael también es su forma de vivir este duelo, porque solamente le quedaban dos torneos por jugar», subrayó Ariel Román, periodista de World Tennis (ex ITF) y editor general de Séptimo Game.
Svitolina fundó en Kiev un club de pádel, que bautizó como Svito Padel Club, junto con el ex tenista Sergio Stakhovsky, pero el 8 de septiembre fue bombardeado por misiles y drones rusos, sin que hubiera heridos. Después del ataque, Svitolina compartió imágenes de los destrozos y denunció que 942 instalaciones deportivas ucranianas han sido dañadas o destruidas y 776 atletas han muerto desde el inicio de la invasión, hace cuatro años. La tenista agudizó su crítica a la guerra y llamó a la comunidad internacional a pasar de mensajes de solidaridad a «acciones concretas» para detener la agresión rusa.
Es sabido que Svitolina se niega a saludar en la cancha a tenistas rusas, aunque no ha sido la única. «Es una postura que todas las jugadoras ucranianas han tomado desde que comenzó la guerra. En la semifinal de Roland Garros, Marta Kostyuk no saludó a Mirra Andreeva al finalizar el partido. La única excepción ha sido Daria Kasatkina, a la que las tenistas ucranianas sí han saludado, debido a su postura contra la guerra, y su posterior cambio de nacionalidad a Australia», explicó Román.


