Dirección Meteorológica confirmó el fenómeno
El remolino dañó estructuras en la zona de la Alameda, hubo vientos de hasta 137 km/h.
Un fuerte temporal con lluvia, granizo y tormentas eléctricas desestabilizó a la región Metropolitana este martes desde las 15:00 horas. El granizo cayó en zonas céntricas como Providencia, Macul y Santiago Centro, algo inusual. En Holanda con Nueva Providencia, el hielo acumulado parecía nieve y persistió por la baja temperatura (de 13 °C a 7,3 °C), complicando el tránsito.Cerca de las 16:30 horas, la sorpresa impactó a los transeúntes y pasajeros en el área del terminal de buses, en pleno corazón de la Alameda con Estación Central. En cuestión de segundos, un torbellino de viento y lluvia levantó planchas de zinc y desprendió tejas de los techos, en medio de un inusual temporal con granizadas y calles inundadas en Santiago.
Minutos más tarde, la Dirección Meteorológica de Chile (DMC) emitió un informe preliminar catalogando el evento como un fenómeno con «características tornádicas», asignándole una clasificación preliminar de tornado categoría EF0, la más baja de la escala Fujita Mejorada, con vientos estimados entre 105 y 137 km/h.
Para entender bien lo que pasó, Roberto Rondanelli, académico del Departamento de Geofísica de la Universidad de Chile e investigador del Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia (CR2), explica la naturaleza de estos fenómenos.
Un tornado, describe, es «una columna rotatoria que parte desde la base de la nube hasta el suelo, y tiene una conexión clara y física con la nube. De confirmarse de manera fidedigna, sería apenas el segundo registro documentado en la historia de Santiago, tras el tornado de 1893» .
Sin embargo, el investigador se muestra cauto ante el informe preliminar de la DMC. «Yo todavía soy escéptico de que haya sido formalmente un tornado. En el video que circula en redes sociales no se aprecia ese embudo descendiendo desde la nube ni su conexión. Además, la rotación que se observa en los videos es anticiclónica, y los tornados giran casi siempre ciclónicamente. Hay otra alternativa muy plausible: que haya sido una ráfaga tornádica».
¿Qué diferencia tiene un tornado con una ráfaga tornádica?
«La ráfaga tornádica no viene desde la nube hacia abajo, sino que ocurre desde el suelo hacia arriba. Cuando cae granizo muy pesado e intenso, se produce una corriente descendente de aire frío extremadamente fuerte. Al chocar contra el pavimento, ese aire viaja a gran velocidad en sentido horizontal y genera torbellinos y turbulencias en la superficie que se confunden fácilmente con un tornado. Mis colegas del Centro de Modelamiento Matemático, en Blanco Encalada con Beauchef, vieron desde ese lugar volar las latas a gran distancia (las que se ven en el video viral)».
Tormenta severa
Rondanelli afirma que el torbellino en el terminal, junto con la lluvia intensa y granizos en Santiago, fue causado por una «tormenta convectiva severa».
«Hablamos de tormenta severa cuando se dan fenómenos extremos como granizo grande -mayor a dos centímetros- o potenciales tornados. Y es convectiva porque el aire cálido y húmedo de abajo es más liviano que el aire frío de la atmósfera superior, lo que provoca que el aire ascienda a toda velocidad», explica.
Esta masa ascendente creó verdaderas torres de nubes (cumulonimbos) de hasta 10 kilómetros de altura, cuyas cimas llegaron a rozar los 50 grados bajo cero, asegura. «Tenía una estructura mesociclónica, es decir, un ciclón chiquitito girando dentro de la nube, de entre dos y diez kilómetros de diámetro. Esa es la nube nodriza capaz de generar tornados y granizo destructivo», detalla el académico.
Además, el suelo venía saturado de humedad por lluvias previas. «Al asomar el sol en la mañana, la radiación típica de primavera evaporó el agua superficial, inyectando más combustible a la atmósfera. Esto desató un diluvio concentrado, es decir, no ocurrió en todo Santiago. En sectores de Ñuñoa se reportaron entre 40 y 60 milímetros en menos de una hora», detalla.
Rondanelli agrega que este mes pasó a ser el octubre más lluvioso en 160 años de registros en Santiago. «Con las precipitaciones de este martes, la estación meteorológica de Quinta Normal superó el acumulado de lluvia más alto para un mes de octubre desde que comenzó a medirse en 1866», cierra.


