Empresa que las construye dice que puede levantar 416 celdas en 60 días hábiles
Una celda con dos camas de hormigón, un baño, pequeñas ventanas y dos focos fue una de las exhibiciones que más llamaron la atención en la lluviosa jornada de inauguración de Edifica 2026, la feria internacional de la construcción que se desarrolla hasta el jueves 22 de octubre en Espacio Riesco, y que es organizada por la Cámara Chilena de la Construcción y Fisa. La estructura, presentada por la empresa chilena BauMax, propone una alternativa para enfrentar el déficit de infraestructura penitenciaria del país.
La tecnología fue desarrollada junto a Polpaico, Sirve y DVC, y permite fabricar muros y losas de hormigón en una planta industrial, para luego trasladarlos y ensamblarlos en el terreno. A diferencia de lo que podría imaginarse, no se transportan celdas completas, sino paneles que posteriormente se rellenan con hormigón hasta formar una estructura sólida y continua.
«Podemos bajarle el plazo de construcción hasta la mitad y tener ahorros de un 20% o 30% en estos presupuestos», explica Sebastián Lüders, gerente general de BauMax. Precisa que el ahorro no está necesariamente en el precio de los materiales, sino en reducir los gastos de trasladar, alimentar y mantener trabajadores en lugares alejados.
La empresa calcula que podría construir 416 celdas en 60 días hábiles, aunque eso no significa entregar una cárcel completamente operativa. Lüders destaca que el sistema mantiene la resistencia de una construcción tradicional. «Una vez hormigonado queda todo monolítico», dice.
La propuesta aparece cuando Chile enfrenta una ocupación penitenciaria de 146,9%, según cifras de Gendarmería al cierre de 2025, y el gobierno proyecta incorporar 20.000 nuevas plazas hacia 2030. Lüders reconoce que todavía no han presentado formalmente el sistema al Ejecutivo, aunque sí sostuvieron conversaciones con la Dirección General de Concesiones para mostrar la tecnología.


