Celebró la llegada del 2010 con cinco órganos nuevos

Fecha:

Hace nueve meses estaba al borde de la muerte

Kristin Molini festejó repartiendo abrazos después de que le trasplantaran hígado, intestinos, páncreas y estómago.

Hace dos años, la estudiante de 22 años, Kristin Molini, recibió una noticia fatal: producto de una rara enfermedad todo su aparato digestivo estaba paralizado y había dejado de funcionar.

La única solución que le dieron los especialistas fue un trasplante general de c i n c o ó r g a n o s .

Mientras Kristin esperaba el donante perfecto los médicos le prohibieron ingerir cualquier tipo de alimento lo que la encadenó 13 horas diarias a un sistema de alimentación artificial hasta que recibiera sus nuevas partes.

A esta limitación, se sumaban fuertes dolores que la mantuvieron postrada la mayor p a r t e d e l tiempo. “Estuve en todas las salas de emergencia de la ciudad, las molestias eran insoportables y lo único que podía hacer era pasar de la cama al sillón del living. Nunca pensé que podría volver a salir de mi casa para estar con mis amigos”, confesó la joven a Fox News, minutos antes de celebrar el fin de año más importante de su vida.

Según relata Cintia Molini, su madre, el importante deterioro físico con que Kristin recibió el 2009 no les arrebató las esperanzas: “Nos despertábamos sin saber cómo iba a terminar el día, mi hija sólo pesaba 33 kilos y estaba totalmente amarilla porque su hígado no funcionaba. A pesar de todo el sufrimiento, cada vez que sonaba el teléfono corría a responder con la esperanza de que hubiese alguna buena noticia”. El 4 de mayo pasado los llamaron del hospital para comunicarles que había aparecido un donante que cumplía con todos los requisitos para los trasplantes múltiples.

“Subí a mi hija al auto, apreté el acelerador y me fui al hospital sabiendo que no había vuelta atrás. Antes de que entrara al pabellón todos llorábamos porque no sabíamos si iba a despertar de la operación”, reconoce hoy la feliz madre.

El doctor Tomoaki Kato del hospital presbiteriano Columbia de Nueva York, lideró el equipo encargado del complejo procedimiento.

Junto a otros tres cirujanos, dos anestesistas y cuatro enfermeras tardaron 13 horas en trasplantar los cinco órganos que la joven necesitaba para sobrevivir: hígado, intestino delgado y grueso, estómago y páncreas. El donante era un niño de seis años oriundo del estado de Mississippi que había sido asesinado.

Si bien han sido meses difíciles, la chica no ha tenido problemas graves de salud, no hubo rechazo de ninguno de los miembros ni infecciones que hicieran peligrar su lenta recuperación.

Antes de salir de su casa, ahora para recibir el 2010 con sus amigos, Kristin declaró: “Estoy esperando que sean las doce de la noche porque estoy segura que éste va a ser mi año, estoy lista para vivir”.

 

Compartir:

Hoy en lun.com

Tendencia

Artículos Relacionados

«Es parte de la normalidad que llueva en octubre, lo que es inusual es la cantidad»

Roberto Rondanelli, director del Centro de Ciencia del Clima...

El caso del juez condenado por huir de un accidente que logró anular el juicio

El magistrado Juan Carlos Maggiolo debe enfrentar un nuevo...

Profesor Salomón terminó extenuado tras grabar su reencuentro con Tutu Tutu

El club de la comedia usará el sketch para...

Inglés para el trabajo se convierte en el favorito de los cursos gratuitos

Oferta del programa Potencia+ que disponen el Sence y...