Triste comienzo del 2010 para quince peruanos
Una vela se volcó e inició el fuego.Inquilinos salvaron ilesos, pero quedaron con lo puesto
En los precisos momentos en que todo Chile se fundía en fraternos abrazos, una vela encendida se iba al piso en el cité ubicado en calle Santa Isabel 0304, en Providencia, desatando un incendio que en apenas diez minutos se devoró todo lo que pilló por delante. Solo quedaron en pie la fachada del recinto y un par de vigas desnudas.
Alertados por un colega que justo daba vueltas por el lugar, Bomberos arribó al siniestro a las 00.15. Sin embargo el cité donde vivían quince personas distribuidas en piezas ya estaba hecho escombros.
Diego Cuevas, un inmigrante peruano que se gana la vida repartiendo periódicos en Recoleta, relató lo sucedido con franca amargura.
«Estaba descansando junto a mi hija en mi habitación, cuando de repente escucho el grito de una vecina, que iba a lavar unos platos, y me espanté. ¿Qué pasa? , pienso yo, y no alcanzo ni a abrir la boca cuando veo este tremendo desastre. Las llamas eran tan grandes que no tuvimos más opción que salir todos afuera e intentar aplacar el fuego como pudimos. Pero todo fue en vano, como podrá darse cuenta».
Cuevas, que todavía parecía negarse a aceptar la gravedad de los hechos, contó que la mentada vela servía para iluminar la imagen de un santo al que ellos le pedían protección para el hogar.
El hombre no se explica cómo ocurrió el desastre, pues detalla que la vela estaba dentro de un candelabro, bien firme en su lugar. También le extraña que el incendio se hubiese generado, según sus cálculos, a las 00:01 horas.
«No sé qué pensar. Este año se ensañó conmigo», dice Cuevas mientras sostiene una caja de jugo que recién se ha bebido su hija de dos años y él tiene la mirada perdida quién sabe dónde.


