Abogados de la condenada a muerte dicen que su recuperación no tiene precedentes médicos
Aunque se espera una larga recuperación, las autoridades no se han pronunciado sobre el futuro de la mujer, condenada por asesinato.
Si el solo hecho de haber sobrevivido a dos intentos de ejecución mediante la inyección letal de pentobarbital ya era un hecho sin precedentes, una semana después la asesina convicta y confesa Christa Pika ha sorprendido a todo el mundo al recuperar la consciencia.
Los abogados de la estadounidense comentaron este martes que Christa Pike está «consciente y hablando» después de la fallida ejecución a la que la sometieron en el estado de Tennessee, según consignó BBC.
Hay que recordar que el 30 de septiembre, una hora antes de su ejecución, la Corte de Apelaciones la suspendió, pero la Corte Suprema de los Estados Unidos anuló la suspensión de inmediato, en lo que a esta altura parece un preámbulo del final asombroso que tendría esta historia.
En la ejecución, las autoridades inyectaron a Pike dos dosis consecutivas de pentobarbital. Contrario a lo previsto, el fármaco no detuvo su corazón. Testigos presenciales relataron que Pike permaneció consciente por largos minutos, respiraba con dificultad y roncaba profundamente. El protocolo oficial estatal no contemplaba una tercera dosis, por lo que el proceso se detuvo y Pike fue trasladada de urgencia en estado crítico a un hospital.
Entremedio el gobernador de Tennesee suspendió el resto de las ejecuciones programas para este año y ordenó una investigación sobre lo ocurrido.
Pero el guionista de esta historia tenía más sorpresas, como fue la recuperación de lucidez de Christa Pike, de 50 años, hecho ocurrido este martes. Los abogados aclararon que ella sigue recibiendo atención médica, mientras permanece esposada en el hospital.
Sin precedente
Deborah Denno, criminóloga y profesora de la Facultad de Derecho de Fordham, dijo que estaba «absolutamente asombrada» de que Pike estuviera consciente y pudiera hablar. Hubo otros siete casos en los que condenados sobrevivieron a ejecuciones, pero en esos casos los verdugos no lograron inyectar ninguna sustancia en las venas de los reclusos, comentó Denno a la BBC.
«Pike es la única persona a la que se le ha inyectado algún tipo de sustancia tóxica. Hicieron todo lo que se suponía que debían hacer como parte del proceso de ejecución, y simplemente no funcionó. Esto nunca había sucedido antes», dijo Denno.
El doctor Joel Zivot, anestesiólogo que trabaja con los abogados de Pike, comentó que las dos dosis de pentobarbital que ella recibió la semana pasada habrían sido suficientes para que, si hubieran entrado en su torrente sanguíneo mediante una circulación normal, «seguramente habría muerto». Su posible explicación es que en lugar de ingresar al torrente sanguíneo, el pentobarbital se dispersó por los tejidos debajo de su piel.
Las autoridades no han informado si realizarán otro intento de ejecutarla nuevamente, así como tampoco han dado una explicación de su sobrevivencia.
Christa Pike había sido condenada por el asesinato de Colleen Slemmer, de 19 años, producto de celos. Pike (18 años), su novio Tadaryl Shipp (17 años) y su amiga Shadolla Peterson (18 años), fueron sentenciados por el hecho.


