Durante años viajar a República Dominicana fue casi sinónimo de disfrutar de Punta Cana, la zona de los grandes hoteles con todo incluido, donde el turista come, toma y va a la playa sin salir del recinto. Por eso ese balneario se transformó en destino clásico del viaje de luna de miel y de las vacaciones en familia.
Pero algo está cambiando. Las reservas en la agencia Cocha muestran que muchos chilenos están empezando a salir de los hoteles dominicanos y a conocer otras partes del país.
Uno de esos lugares distintos es La Romana, zona de la costa sur, al oeste de Punta Cana. Es un destino más tranquilo, donde la playa se combina con paseos. Recibe más de 1,5 millones de visitantes al año y suma 5.800 habitaciones de hotel. Los hoteleros locales destacan que a sus playas casi no llega el sargazo, alga café que en algunas temporadas asoma en grandes cantidades en las costas del Caribe. En Cocha, las reservas a La Romana crecieron 142,1% este año, comparado con el mismo periodo de 2025.
A pocos kilómetros de La Romana está Bayahíbe, pueblo de pescadores que se transformó en uno de los puntos de partida más usados para conocer esa zona. Desde su muelle salen los botes a Saona, una isla de arena blanca que muchos visitan por el día. Bayahíbe también es conocido por el buceo: frente a su costa hay arrecifes y barcos hundidos; uno de ellos, el del pirata William Kidd, es museo submarino desde 2011. Quien se aloja allá tiene esos paseos a la mano, sin las horas de traslado desde Punta Cana.
¿Otro destino? Miches, poblado en el norte del país donde recién se están abriendo hoteles. Tiene playas, cerros y lagunas, y lo eligen sobre todo parejas, recién casados y familias que quieren un lugar tranquilo. Hace un año casi nadie iba a Miches: en 2025, Cocha vendió apenas 5 viajes; en lo que va de este año ya vendió 82. Hasta hace pocos años esa zona carecía de carreteras, agua potable y electricidad, y su único hotel de referencia era un Club Med. Hoy el pueblo tiene 3.000 habitaciones de hotel y otras 3.000 en construcción, según el Ministerio de Turismo dominicano.
Sin algas
Francisca Duarte, creadora de contenido conocida en redes como Sweet Fran, eligió Bayahíbe para sus vacaciones por una razón concreta: «Por la temporada la preferí porque gracias a la ubicación de la isla sus playas están siempre libres de sargazo. El mar es ultra turquesa, precioso». Llegar hasta el pueblo tampoco le tomó mucho. «El traslado es súper directo desde el aeropuerto; de 45 a 50 minutos, súper bien».
«Me sorprendió bastante que toda la gente, cuando sabía que yo estaba en República Dominicana, me decía: ¿qué parte de Punta Cana es?», recuerda. La diferencia es grande, aclara: Punta Cana es casi una ciudad, con malls, tiendas de todas las marcas y discotecas, mientras Bayahíbe es un pueblo chico. «Es mucho más tranquilo, súper pequeñito y más que nada es para alguien que no quiera salir del resort». A Francisca ese ritmo le acomodó: «Es justo lo que yo estaba buscando, por lo menos para mis vacaciones».
Más vuelos, más económicosLlegar a República Dominicana también es más fácil que hace unos años. Arajet, la aerolínea local de tarifas bajas, calcula que los pasajeros que viajaron entre ese país y Latinoamérica pasaron de 1,3 millones en 2022 a 2,8 millones en 2025, y proyecta más de 3,2 millones para el cierre de 2026. Solo desde Chile viajaron más de 150.000 a ese destino en 2025, según el Ministerio de Turismo dominicano. ?Para Manuel Luna, chief communication officer de Arajet, esas cifras muestran que «la entrada de nuevos competidores y el aumento de la oferta aérea pueden contribuir a expandir el mercado, en lugar de limitarse a redistribuir los pasajeros existentes».?Según el mismo ministerio, 55% de los chilenos que viajan a República Dominicana son mujeres y la mitad tiene entre 21 y 49 años; se quedan en promedio nueve días, 51% compra un paquete de vuelo y hotel, y 85% se informa en redes sociales antes de elegir destino.?La aerolínea quiere crecer al menos 25% en Chile este año y para eso planea sumar vuelos. Luz María Peña, gerente de ventas de Arajet en Chile, destaca que «fuimos la primera aerolínea con vuelos directos a Punta Cana; hoy tenemos tres frecuencias semanales que pronto queremos aumentar, y nuestro concepto low fares busca ofrecer precios económicos».