En plena promoción, El buzón de las impuras figura entre los más vendidos de Busca Libre
El incendio de la iglesia de la Compañía, en 1863, dejó unas 2.000 personas muertas, la mayoría de ellas mujeres de familias acomodadas.
En pleno Cyber, los lectores buscan ofertas para recibir con descuento aquel libro al que le habían echado el ojo. Según los rankings de comienzos de semana, el sitio Busca Libre ubicaba entre los más solicitados a «El buzón de las impuras», una novela que ha estado en los primeros lugares de las listas de El Mercurio durante las últimas semanas.
La obra, de la autora chilena Francisca Solar, ficciona a personajes que se ven involucrados en el mayor desastre que ha sufrido la ciudad de Santiago: el incendio de la iglesia de la Compañía que dejó unos 2.000 fallecidos, en 1863. La mayor parte de las víctimas fueron mujeres de familias acomodadas que estaban participando en la fiesta de la Inmaculada Concepción.
A más de 160 años, el episodio aún eriza los pelos por el nivel de destrucción y horror descrito por los medios de la época.
«Cuerpo sobre cuerpo, se formaba una muralla compacta y numerosa. Había mujeres que resistían el peso de 10 o 12 mujeres, otras tendidas encima, a lo largo, a lo atravesado, en todas direcciones (…) Los más desgarradores lamentos se oían del interior de la iglesia», escribió un impactado redactor del diario «El Ferrocarril».
La iglesia destruida se encontraba ubicada tras la Catedral de Santiago, en el lugar donde se encuentra el excongreso Nacional.
Un informe de la época que publica el sitio Memoria Chilena afirma que ese 8 de noviembre había más de «7.000 luces» en referencia a las velas y lámparas de óleo y otros combustibles. El templo estaba adornado por todo tipo de telas y materiales inflamables. Agrega que no se conoce el origen de las llamas, pero «la versión más común lo atribuye a la ruptura de un gran quemador de gas líquido colocado cerca del altar mayor».
Eduardo Gutiérrez Ramírez, doctor en Historia y académico UNAB, afirma que una pequeña llamarada se extendió a toda velocidad hasta consumir la iglesia en cosa de minutos o, como dice el informe «con una rapidez nunca vista».
«Si murió tanta gente se debe a que se conmemoraba una fiesta religiosa y el aniversario de las Hijas de María, una congregación de mujeres de élite. Para escapar, las mujeres se tropezaron, cayeron al suelo, se golpearon con los banquillos y finalmente se atocharon en las puertas», añade Gutiérrez.
¿Y por qué no pudieron salir?
«Las puertas se abrían hacia adentro y con los cuerpos apilados, no era posible abrirlas».
Según Gutiérrez, esta catástrofe llegó al convertirse en un tema nacional no sólo se debió a la enorme cifra de víctimas. «Como se trataba de mujeres de élite, se decretó luto nacional, se buscaron culpables, se creó el primer cuerpo de bomberos de Santiago y tuvo un impacto enorme», sostiene.


