La guagua que movilizó a todos los auditores de radio Bío-Bío

Fecha:

Quedó en la calle luego que su mamá fue detenida por comercio ambulante

Podría ser peor, el programa de Julio César Rodríguez, dio con el paradero de la criatura y la devolvió a su mamá.

La conmoción ayer era máxima en los estudios centrales de radio Bío-Bío en Santiago (99.7 FM). Pasadas las dos de la tarde, una serie de correos electrónicos y llamadas telefónicas habían encendido las alarmas en el equipo de «Podría ser peor», que conduce Julio César Rodríguez. ¿El tema? Una guagua de dos meses había quedado desamparada en Vicuña Mackenna, a la altura de las oficinas de Mega, porque su mamá había sido detenida acusada de comercio ambulante.

«A diario nos escriben mil, mil 200 personas. Y me encontré con la información de esta guagua que estaba sola en la calle. La gente empezó a llamar a la radio. Era todo muy cinematográfico», relata JC.

Fue entonces que él y sus muchachos desplegaron un operativo para dar con la criatura, su madre y entender qué había sucedido.

Y apareció Ingrid Sepúlveda, una auditora del programa, quien contó que había sido testigo del hecho. Según ella, a la madre del pequeño Robert (Rosita) no le habían permitido llevar a su guagua cuando la detuvieron y ella, que trabaja por el sector y ubica a Rosita, se hizo cargo de él.

Con Ingrid en línea, el programa se puso en contacto con Carabineros y auditores alarmados partieron a la Cuarta Comisaría de Santiago para averiguar cómo estaba la vendedora y contarle que su hijo estaba sano y salvo.

«Nosotros somos un programa de actualidad que tiene un espacio ciudadano dirigido al chileno medio al que le pasa de todo. Y hoy día se dio algo muy bonito, que nosotros (como radio) y un montón de gente se unió para resolver este tema», dice Julito con orgullo.

Con orgullo porque la historia tuvo un final más increíble que las teleseries de Vicente Sabatini, en sus buenos tiempos, claro. El pequeñín recibió leche y hasta le cambiaron pañales en la oficina de Ingrid y luego su abuela se lo llevó a casa.

Tras ser liberada, Rosita matizó la historia. «Carabineros nunca me prohibió ir a la comisaría con mi hijo. Lo dejé acá con la niña (Ingrid) porque la conozco y me ofreció su ayuda», explicó.

Fue tanto el revuelo, que hasta el trabajo de Ingrid llegó el mismísimo comisario Cristián Mardones, quien la citó a la comisaría y despejó las dudas.

-Estás como para un Aló JC, Julito.

-Nooo. Mira, independiente de las versiones de los involucrados, a mí me importaba saber qué hacía una guagua de dos meses sola en la calle y ver que estuviera bien. Así es que estoy satisfecho. Contento.
 

Compartir:

Hoy en lun.com

Tendencia

Artículos Relacionados

«Es parte de la normalidad que llueva en octubre, lo que es inusual es la cantidad»

Roberto Rondanelli, director del Centro de Ciencia del Clima...

El caso del juez condenado por huir de un accidente que logró anular el juicio

El magistrado Juan Carlos Maggiolo debe enfrentar un nuevo...

Profesor Salomón terminó extenuado tras grabar su reencuentro con Tutu Tutu

El club de la comedia usará el sketch para...

Inglés para el trabajo se convierte en el favorito de los cursos gratuitos

Oferta del programa Potencia+ que disponen el Sence y...