Los investigadores usaron LiDAR, tecnología de detección y medición de distancia por luz
Estudio publicado en la revista Nature descarta que estas figuras de la civilización Aquiry fueran fortalezas o ciudades amuralladas.
Durante décadas, se creyó que las monumentales figuras geométricas talladas en la tierra de la Amazonía suroccidental, en el límite entre los estados brasileños de Acre y Amazonas, eran trincheras militares o murallas defensivas para repeler ataques. Sin embargo, una investigación arqueológica realizada con tecnología láser aerotransportada (LiDAR), publicada en la revista científica Nature descarta dicha teoría y descifra, según los investigadores, la verdadera función de estas estructuras.
Las estructuras, conocidas como geoglifos y construidas entre los años 600 a.C. y 850 d.C. por la civilización precolonial Aquiry, no eran viviendas permanentes ni fortalezas para la guerra: funcionaban como grandes centros de encuentro social, político y religioso. Revisar estudio en: https://s.lun.com/natwin.
«Este pueblo practicaba la geometría monumental en la Amazonía al mismo tiempo que Pitágoras desarrollaba su teorema en Grecia», dijo a la BBC el paleontólogo Alceu Ranzi, presidente del Instituto de Geoglifos de la Amazonía (Brasil) y uno de los autores del estudio.
Un láser para medir
Los geoglifos son enormes zanjas y terraplenes excavados en el suelo que forman cuadrados perfectos, círculos y polígonos. Su tamaño es colosal: las zanjas pueden llegar a medir hasta 15 metros de ancho y cinco metros de profundidad, lo que equivale a una casa de dos pisos, y abarcan entre media y 50 hectáreas.
¿Cómo se obtuvieron esos datos? Los investigadores utilizaron la tecnología LiDAR, acrónimo en inglés de detección y medición de distancia por luz. Básicamente, es un equipo instalado en aeronaves que emite pulsos de luz láser para medir distancias y generar mapas tridimensionales de alta resolución.
En regiones como la Amazonía, el LiDAR permite «ver» lo que hay debajo de la vegetación y analizar extensas áreas sin necesidad de talar bosques ni visitar cada lugar a pie.
«Esta fue la primera evaluación ambiciosa con LiDAR en la Amazonía», comentó el arqueólogo y antropólogo Martti Pärssinen, de la Universidad de Helsinki (Finlandia), otro de los autores del artículo.
Geometría monumental
Los investigadores subrayaron que la capacidad de este pueblo para diseñar y trazar círculos, cuadrados, rectángulos y hexágonos a escala monumental, algunos con cientos de metros de diámetro o incluso decenas de hectáreas, demuestra que poseía un dominio sistemático de la geometría y la topografía comparable al desarrollo del teorema de Pitágoras en Grecia.
El estudio destaca que las estructuras cuadriláteras y multilaterales amuralladas, ya fueran con o sin zanja, eran parte integral y contemporánea de la arquitectura de la civilización Aquiry. Estas estructuras estaban estrechamente vinculadas a los recintos circulares y a menudo se conectaban entre sí en complejos mediante caminos.
Recintos sociales
No había una ocupación permanente. Los geoglifos se usaban para reuniones, para tomar decisiones políticas y para organizar ceremonias religiosas, así como para fiestas, bailes y música», comentó Pärssinen.
Las excavaciones arqueológicas apoyan esta tesis. Según la investigación, en el lugar no hay basura doméstica acumulada ni viviendas contiguas, pero sí evidencia de que las zanjas se limpiaban y mantenían en óptimas condiciones a lo largo de los siglos.
Además, la ausencia de fosos con fines militares sugiere que se trataba de una sociedad cohesionada. «Si se confirma que son estructuras ceremoniales, este pueblo vivía en paz. Para dedicar tanto esfuerzo y trabajo, significa que no había enemigos de los que preocuparse», explicó Ranzi.
Los investigadores distinguieron las formas ceremoniales Aquiry de los asentamientos posteriores (después del 1000?1200 d.C.), que eran aldeas de montículos redondos o elípticos sin zanjas con viviendas multifamiliares (malocas).


