El marido de Carla Jara fue un fail con patas anoche en PH.
En la teleserie de la vida real «Dos mujeres, un Kaminski», anoche el aludido pasó definitivamente de sujeto de interés a imputado.
Tal como lo hizo ver su entrevistador en «Podemos hablar», Julio César Rodríguez (en la foto), las inconsistencias de su declaración fueron demasiadas. Estaba permanentemente preocupado de que todo cuadrara cuando precisamente en estos casos la lógica tiene bien poco que ver (por lo que me han contado).
De hecho, en un momento dado Jotacé pareció estar reversionando su famosa performance con el pastor Soto. Fue cuando le dijo a su invitado estelar: «¿Te sientes cobarde? ¿Hipócrita? ¿Mentiroso?».
Entre las frases más desafortunadas que se despachó el colega Kaminski destacaron las siguientes:
«Es un niño de 9, 10 años», refiriéndose a su hijo. ¿Acaso no sabe bien la edad que tiene su retoño?
«El beso es un beso igual que en cualquier festival». Alto ahí, amigo. Estamos hablando de que el ósculo que te diste con Camila Andrade en el Festival de Puente Alto fue el más cachondo que se haya visto en la historia de los festivales chilenos.
«Ella (por Camila) también merece unas disculpas». Políticamente incorrecto, por decirlo suave. Aquí fue cuando más se notó que faltó un coach para este acto comunicacional.
«Yo no les conté dónde estaba (en un hotel) porque mi hijo es sumamente intenso y él quería ir a verme y hacerme un show». Ahí Rodríguez le advirtió que había usado mal la palabra «show», porque «¿cómo un hijo te va a hacer un show …?».
La guinda de la torta fue una de sus reflexiones finales: «Todo esto es una bonita historia… dentro de todo». Sin comentarios.
En conclusión, esto de ser la manzana de la discordia entre dos beldades como Carla Jara y Camila Andrade constituye toda una esperanza para nosotros los feos. Es el gran aporte de este enredado Kaminski, el Benjamín Vicuña de los pobres.


