En la calle se discute el veredicto del SML. ¿Quién arregla eso?
Sentimientos encontrados me envuelven al sentarme frente a mi vieja y fiel Olivetti para teclear algunos párrafos sobre Don Francisco. Si bien el Servicio Médico Legal informó que no es el padre de Patricio Flores Mundaca, el comidillo de la gente en la calle es que acá corrió plata. No lo estoy diciendo yo, sino el taxista, el conserje, la perturbadora chica del café con piernas. El otro ADN, el de la calle.Más encima tres importantes medios se atolondran y lanzan como noticia que Flores sí era sangre de su sangre. Se retractaron, pero el daño ya estaba hecho. Y el rumor sobre irregularidades en el proceso se disparó.
Pasara lo que pasara, Mario Kreutzberger iba a quedar mal parado. Si el examen de ADN le adjudicaba una eventual canita al aire con sorpresa, su imagen sufría una abolladura proporcional a la magnitud de su figura. Si el resultado de la muestra lo absolvía, de todas maneras quedaría flotando la idea de que para alguien tan poderoso y conocido la ley nunca es tan ciega.
Incluso para mi condición de egresado en visión submarina aplicada a fenómenos mediáticos es un caso complicado. Hacia donde uno mire hay posiciones comprensibles. Cuesta dudar de alguien. ¿De quién se puede sospechar? ¿De la madre moribunda que le confiesa al hijo la identidad del taita? ¿Del hijo que le cree a pie juntillas? ¿Del famoso que es arrastrado a un laboratorio por un almacenero que aparece de la nada, lo que probablemente no estaría pasando si no se tratara de una celebridad? ¿Del funcionario de gobierno que corre a denunciar un intento de soborno?
Lo más preocupante: el comentario del animador referido a que la prensa de hoy no es como la de antes. Tiene dos lecturas: ¿no es tan caballerosa como la de antes y estos temas tan dolorosos a nivel familiar los ventila con frenética crueldad? ¿no es tan condescendiente con los famosos y difunde los episodios turbios en los que se ven envueltos sin compromisos con nadie más que con el público? Creía que ahí se me había caído, amigazo, pero después que los lesos publicaron un trascendido falso, le encontré la razón. Todo es tan relativo.


