Serie Aquel, sobre la vida del cantante de Mi gran noche, relata este encontronazo
El primero dijo que cantaba 100 veces mejor y lo acusó de fome. El otro lo mandó a callar.
Uno de ellos lo ninguneó de forma vil, mientras el otro lo mandó a callar. Todo por los medios de comunicación.
El choque de estrellas está referida en uno de los capítulos de la serie «Aquel», recién estrenada en Netflix, donde se retrata la forma en que Raphael pasó de ser un pobre aprendiz de sastre a un artista millonario.
Según medios como RTVE (Radio y Televisión Española), el asunto comenzó a gestarse en los 80, cuando ambos coincidieron en el sello CBS. En marzo de 1988, mientras estaba de gira por Venezuela, Raphael armó una conferencia improvisada y ante las preguntas de los medios mostró veneno en su lengua producto de los celos profesionales. «Me parece extrañísimo que una persona que no sabe vocalizar haya podido cuajar en una nación donde la música es toda una reina», comenzó para calentar la garganta. «Canto 100 veces mejor que él, y mis actuaciones son divertidísimas, y las suyas, aburridísimas», añadió.
Para la estocada final relató una anécdota: «Hace unos 15 años él me llevaba las maletas y me decía que era su maestro». En la serie se muestra que ambos se toparon en Marbella, España, a comienzos de los 70 cuando Raphael era ídolo e Iglesias era una estrella emergente. Entonces, Julio llevó las valijas, pero como una gentileza que demuestra su estilo caballeroso.
Todas estas declaraciones ígneas fueron recogidas por el diario hispano «ABC», dando inicio al conflicto. Poco después el mismo medio llevó la réplica.
«Raphael sólo debería abrir la boca para cantar. Yo estoy triunfando en todos los sitios y él no se come una rosca. Raphael se inventa chismes», disparó.
En otro medio continuó con el impulso: «A mí no me ha hecho nada, pero no se puede tolerar lo que él anda diciendo por ahí».
Luego Raphael detendría el fuego y reconocería en televisión que dijo cosas de más.
El reencuentro ocurrió en Miami, en 1992, cuando el intérprete de «Yo soy aquel» festejaba 30 años de carrera. Allí llegó el cantante más famoso de los memes y se hizo las paces, conseguida con la ayuda de Natalia Figuera, la esposa de Raphael.


