San Camilo es manejada hoy por la tercera y cuarta generación de la familia Ferrán
Sus 64 locales están ubicados en la región Metropolitana. Privilegiamos la logística diaria que asegura la frescura de nuestros productos, dice Alberto Ferrán.
Octubre es muy especial para San Camilo ya que es el mes en el que celebran un nuevo aniversario de una larguísima historia -fue fundada en 1884- y, para que no haga los cálculos, le contamos de inmediato que está cumpliendo 142 años. Esta celebración viene con marraqueta bajo el brazo, porque recientemente la empresa obtuvo (por tercer año consecutivo) el Primer Lugar en el Sector Minimarket del Premio Nacional de Satisfacción de Clientes Procalidad 2026.
Para Alberto Ferrán, gerente general de la panadería y pastelería San Camilo, «este reconocimiento significa un orgullo y la ratificación de que vamos por el camino correcto. Nos comprometemos a seguir atentos a las necesidades y deseos de nuestros clientes y a seguir trabajando para entregarles la mejor experiencia posible».
El vínculo de la panadería con la familia Ferrán data desde 1921, cuando Antonio Ferrán Sabaté, un joven catalán de 19 años, llegó a trabajar a Chile en el local de Matucana con San Pablo que arrendaban otros españoles. «Ese era mi abuelo», dice Alberto, agregando que partió desde abajo. «Repartía pan en carretón. Con el tiempo fue haciéndose cargo de otras tareas, pasando por ejemplo a la administración. Con un esfuerzo enorme fue ahorrando año a año, aportó terrenos colindantes y en 1943 logró constituir la sociedad que dio paso a la participación familiar. El 2011, en tanto, la familia pasó a ser dueña del 100% de San Camilo».
Ferrán destaca otra característica de la empresa, que tiene una fuerte carga emocional. «La primera fábrica se instaló en el tradicional barrio Yungay de Santiago, en la histórica esquina de San Pablo con Matucana. Allí se mantiene intacta hasta hoy nuestra casa matriz, la fábrica y el Salón de Té original».
Más de 50 variedades de pan, una amplia gama de pasteles, bollería, helados, sándwiches y empanadas conforman la oferta que día a día llena las vitrinas de sus 64 locales que están distribuidos en 18 comunas de la región Metropolitana. Productos icónicos como la hallulla especial -con el cuño grabado de San Camilo-, la marraqueta, la empanada de pino y la torta de chantilly-piña mantienen sus recetas tradicionales artesanales. «A la vez, hemos sabido adaptarnos con nuevas líneas para tendencias actuales, como nuestra categoría de productos sin gluten o novedades en bollería», dice su gerente general.
Para abastecer a todas esas tiendas, el volumen de producción es enorme, y su logística considera despachos diarios de hasta tres viajes por cada una de ellas. Todo ese trabajo es absorbido por un equipo de 1.600 colaboradores. «Nos llena de orgullo que un 70% de nuestra dotación son mujeres que ocupan un rol fundamental en los equipos de trabajo».
Al ver su página web se nota que un porcentaje importante de sus locales están al interior de las estaciones de Metro. ¿Qué tan importante ha sido para ustedes la constante expansión del tren subterráneo?
«La red de Metro de Santiago ha sido un aliado estratégico fundamental dentro del modelo de tiendas. Nuestro cliente principal es el peatón, la persona que se desplaza a diario por la ciudad. Estar presentes en las estaciones nos permite conectar de forma directa con el día a día de las personas, entregándoles pan fresco y los más de 300 productos que elaboramos todos los días, que pueden comprar camino a sus casas o trabajos».
Un clásico Salón de Té en la esquina de Estado con Agustinas
Alberto Ferrán cuenta que están con un plan de crecimiento que califica como orgánico y responsable. «Nuestra más reciente apertura fue en el mes de julio, en Huérfanos 1016. En el último trimestre proyectamos abrir locales en Mallplaza Sur y Mallplaza Oeste, en el proyecto Eco Egaña de la comuna de Ñuñoa y en calle Estado de Santiago Centro. Por el momento, todas esas aperturas se focalizan en la región Metropolitana porque privilegiamos la logística diaria que asegura la frescura de nuestros productos».?El gerente general de San Camilo hace notar que uno de los hitos más emblemáticos de dicho plan será la apertura de un nuevo Salón de Té. «Después de 30 años, hemos decido abrir un nuevo espacio bajo dicho concepto, cuya inauguración se concretará durante el último trimestre de este año. Será un lugar amplio y acogedor, ubicado en la céntrica esquina de calle Estado con Agustinas, donde ofreceremos preparaciones tradicionales y comida típica chilena».?»El Salón histórico y original es el de nuestra casa matriz en San Pablo con Matucana, al cual se sumó otro en la comuna de Maipú en el año 1996. La nueva apertura representa la vuelta de este formato tradicional de experiencia en el corazón comercial de la capital».


