La céntrica calle llevaba 13 años sin transporte público
En el primer día de circulación de tres recorridos, varios transeúntes cruzaron a pie el paso bajo nivel sin imaginar que venía un bus.
Hace 13 años que no circulaban buses por la céntrica calle Bandera. Primero se cerró el acceso por la construcción de la Línea 3 del Metro y, posteriormente, se transformó en paseo peatonal. De ahí la sorpresa de varios transeúntes que, este sábado, se encontraron caminando por el sector, precisamente en el primer día en que volvió el transporte público.
Al mediodía se podía ver un flujo constante de buses rojos de los tres recorridos exclusivos que pueden entrar a la arteria: 201 San Bernardo-Huechuraba, 301 San Bernardo-Independencia y 306 Lo Espejo-Independencia (en la noche se suma el 264n La Florida-Huechuraba). Las máquinas transitan a una velocidad máxima de 30 kilómetros por una vía de 3,5 metros de ancho, mientras el resto de la calle sigue siendo peatonal. El cambio fue anunciado por las autoridades y en las esquinas había personal del Ministerio de Transporte informando del retorno de la locomoción.
Aun así, el mayor desbarajuste se produjo en el paso bajo nivel bajo la Alameda. Muchas personas seguían cruzándolo a pie -pese a que había tachones viales en sus bordes- y no era raro ver ciclistas y usuarios de scooter avanzando por la mitad de la vía, contra el tránsito, para llegar de Bandera a San Diego.
Iván Aravena venía caminando después de comprar repuestos en 10 de Julio y se tuvo que orillar para que pasara el bus por su lado. «No tenía idea que ya no era peatonal, antes venía y no estaban estas cosas, se podía pasar. Encontré extraño, venía por la mitad del paso bajo nivel y me sorprendió ver el bus detrás», aseguró.
Una mujer con audífonos, que no quiso dar su nombre, caminaba tranquilamente y terminó apurando el paso de vuelta a la vereda cuando se percató del bus Red a su lado. «Me pilló de sorpresa, pensé que podía pasar por aquí», aseguró antes de continuar su ruta con evidente desconcierto
En la esquina de Bandera con Agustinas se instaló un paradero para los nuevos recorridos. Justo ahí está el quiosco que atiende Frank León. «Estoy desde 2015, mi mamá estaba antes y cuando la venía a ver pasaban las micros», recuerda. Ahora está feliz con el retorno de la locomoción. «Abro todos los sábados y hoy me ha ido bien. Generalmente había poca gente, ahora está más movido, la gente está en el paradero, me compra y se va», asegura.


