Ojo: si busca el mejor refrigerador, probablemente le recomiende el más caro
Con instrucciones precisas, ChatGPT, Gemini o Claude cotizan, hacen reseñas y ordenan el presupuesto.Nuevas versiones entran solas a las tiendas.
Para comprar en el Cyber con ayuda de la inteligencia artificial no hace falta saber de tecnología ni instalar nada nuevo. Sirve cualquiera de los asistentes más conocidos, que funcionan como una conversación: uno escribe (o les dice) lo que necesita con sus propias palabras y el programa responde.
Este año trae una novedad: las versiones más recientes, llamadas agentes, pueden abrir por su cuenta las páginas de las tiendas, comparar precios y avanzar hasta el carro de compras.
Para Max Cordero, quien junto a su hermano Benjamín fundó Imperio Agéntico, la comunidad de IA y automatización más importante de Latinoamérica, ese es el gran cambio del 2026. «Los modelos nuevos no te explican cómo comparar precios: abren el navegador, entran a las tiendas, hacen clic y te traen la tabla lista. Claude lo hace en su extensión para Chrome y ChatGPT con su modo agente. Son de pago y más lentos de lo que uno se imagina», aclara.
Uno de los miembros de su comunidad ya le delegó la compra del supermercado a ChatGPT. Tiene una lista compartida con su señora: el agente entra a la página de la tienda, llena el carro con las marcas que él aprobó y se detiene para que revise y pague. «Pasamos de una IA que te aconseja a una que hace el trabajo», define Max.
¿Por dónde conviene partir si uno nunca ha usado inteligencia artificial?
Benjamín: «La verdad, con la que ya tengas. Da lo mismo si es ChatGPT, Claude o Gemini. Si ya hay una en tu celular, parte por ahí. La mejor IA es la que vas a abrir. Lo único que hay que confirmar es que esté buscando en internet; si no, te contesta con información que puede tener meses. Hoy prácticamente todas lo hacen y si no sabes cómo se activa en la tuya, pregúntale a ella misma».
Alguien busca un electrodoméstico y tiene un tope de plata. ¿Qué debería pedirle exactamente?
Max: «El error típico es escribir ¿cuál es el mejor refrigerador?. Ahí te va a recomendar el más caro del mercado. Mientras más contexto le das, más útil es la respuesta: Estoy en Chile y quiero comprar un refrigerador en el Cyber. Presupuesto máximo $500.000 con despacho incluido. Somos 4 personas, cocinamos harto y vamos al supermercado una vez por semana. El espacio donde va mide 70 cm de ancho y 180 cm de alto. Que sea No Frost y eficiente en consumo eléctrico. Busca en internet modelos disponibles hoy en tiendas chilenas y dame 3 opciones con precio, tienda, link y código exacto del modelo. Si no estás seguro de un dato, dímelo. Esa última frase es clave: cuando le das permiso para reconocer lo que no sabe, inventa bastante menos».
¿La IA distingue una rebaja real de un precio que subió antes del Cyber?
Benjamín: «Puede, pero necesita datos, porque por sí sola no sabe cuánto costaba un producto hace dos meses. Ahí sirve Knasta, que guarda el historial de precios. Si un televisor estuvo a $399.990 en septiembre y hoy lo venden rebajado de $699.990 a $449.990, la oferta no es de 35%: está más caro que hace un mes. Lo que hacemos es sacar un pantallazo, pasárselo a la IA y preguntarle: ¿El descuento es real comparado con el valor más bajo de los últimos 60 días?. No le creas al porcentaje, créele al historial».
Hay productos con cientos de reseñas. ¿La IA puede resumirlas?
Max: «Sí, y es de lo que mejor hace. Le pegas lo que escribieron otros compradores, o le pides que lo busque, y le escribes: Lee estas opiniones y dime los 3 puntos fuertes y las 3 fallas que más se repiten. Separa las que surgen después de varios meses de uso. A mí me importan sobre todo los problemas que aparecen con el tiempo: a los ocho meses dejó de enfriar, la batería no duró ni un año. Esos no los ves en una reseña de cinco estrellas escrita al día siguiente de la compra. Si el mismo defecto aparece muchas veces, para mí es razón suficiente para descartar el producto, aunque tenga la rebaja más grande del evento».
¿Y si uno llega con un monto fijo y varias compras en mente?
Benjamín: «Ahí funciona como un asesor financiero que no se contagia con la euforia del momento: Tengo $800.000 para el Cyber. Me interesa un refrigerador, audífonos, freidora de aire y cambiar el celular aunque el mío anda bien.
Sepárame lo que necesito de lo que quiero, ponme un precio máximo para cada cosa según valores reales en Chile y dime qué me conviene comprar ahora y qué puedo dejar para el Black Friday. Eso te obliga a definir los topes antes de entrar a las tiendas y es lo que más te protege de las compras por impulso. Mientras dura el evento vuelves a la misma conversación, le cuentas qué te llevaste y a qué precio, y te va diciendo cuánto te queda».
«¿El descuento es real comparado con el valor más bajo de los últimos 60 días?. No le creas al porcentaje, créele al historial», Benjamín Cordero, de Agéntico


