Datos del Pronóstico de Caudales de Deshielo de la Dirección General de Aguas
El año pasado, a la misma fecha, sólo nueve estaban en esa condición.
El Niño ha traído importantes lluvias a nuestro país y si bien algunas zonas han sufrido con la intensidad de los eventos, en términos generales ha sido una muy buena temporada pensando en la reserva hídrica para los próximos meses.
Así lo confirma el Pronóstico de Caudales de Deshielo, elaborado por la Dirección General de Aguas (DGA) del Ministerio de Obras Públicas. Se trata de un informe que considera las precipitaciones y nieves acumuladas hasta el 31 de agosto, así como la situación de los embalses y disponibilidad de agua entre Atacama y Ñuble. Esto con fines de consumo humano y desarrollo productivo, especialmente de la agricultura a través del riego.
Actualmente, de los 25 embalses del país que monitorea la DGA hay 14 que están sobre el 80% de su capacidad, frente a los 9 que estaban en esta condición en agosto de 2025. De los más grandes, Colbún se encuentra a un 98%; Laguna del Maule, a un 51%; Ralco, a 98%; y Rapel, a 80%.
Mucho mejor
«A nivel general, el registro de agosto de 2026 muestra una recuperación significativa del almacenamiento total de nuestros embalses respecto de agosto de 2025, siendo el volumen total un 31,2% superior al registro del año anterior», destaca el ministro de Obras Públicas y Transportes, Louis de Grange.
Desde el MOP explican que las precipitaciones han mostrado una recuperación destacable respecto de años anteriores, las reservas de nieve presentan mejores condiciones respecto de períodos previos y un alto número de los embalses registra niveles de almacenamiento cercanos a su capacidad máxima.
La autoridad agrega que, de acuerdo a las estimaciones, hay reservas para varios meses. «Este año la situación hídrica es bastante favorable comparada con 2025, sobre todo en el norte del país, y tenemos seguridad de contar con disponibilidad para riego y abastecimiento de agua potable para la población de aquí a marzo de 2027. Según el pronóstico realizado por la DGA, la disponibilidad de agua superará, en promedio, un 82% a igual periodo anterior», destaca el biministro.
Regiones
Durante esta temporada, el norte vivió un invierno particularmente intenso. En la Región de Atacama, por ejemplo, de acuerdo al pronóstico, «se proyectan volúmenes de agua en los ríos que alcanzarían el doble de los promedios históricos, mientras que en la Región de Coquimbo también se pronostica buena disponibilidad, con superávits respecto del promedio histórico que varían entre 11% y 131%», detalla el MOP.
En las regiones de Valparaíso y Metropolitana se estima una condición favorable respecto al año anterior, «pero moderadamente deficitaria respecto del promedio histórico». Más al sur, entre OHiggins y Ñuble, «los volúmenes pronosticados presentan una condición general cercana al promedio histórico».
Cautela
Carlos Reiher, ingeniero hidráulico y académico del Departamento de Ingeniería de Obras Civiles de la Universidad de Santiago, analiza el reporte: «Refleja la realidad de los últimos meses, aunque se ve cierto desfase, porque en algunas regiones ya se están teniendo condiciones extremas de caudales por los deshielos, como en la región de Coquimbo».
Para el especialista son cifras que hay que mirar con cautela, ya que si bien ratifican «que ha sido una temporada con mucha mayor disponibilidad de lluvia cuando la comparamos con el año anterior, el reporte también indica que hay regiones que todavía están en déficit con respecto a la situación histórica. Todavía no podemos decir que hemos dado vuelta la tendencia de la mega sequía, porque todavía no estamos en una condición que esté superando a la estadística histórica, como de los últimos 20 años. Por eso mismo es importante ser cauto en la manera como se va a ocupar el agua».
¿En qué aspectos se puede ser cauto?
«Todavía no hay que estar pensando en aumentar significativamente las superficies que se están regando o cambiar de cultivos a otras especies que necesitan más agua. Todavía hay que ser conservador y fijarse en lo que puede ir pasando en los próximos años. Lo que es difícil de saber ante la alta variabilidad climática».


