Empresario de origen ruso quiere recuperar su nave
Andrey Yakunin afirma que su embarcación no estaba operando comercialmente en Chile.
El 7 de agosto Aduanas Chile y la PDI incautaron un yate con bandera británica llamado Firebird. La embarcación se encontraba en el Canal Señoret, frente a la provincia de Última Esperanza. Según explicaron, la nave fue requisada por «prestación de servicios turísticos remunerados no autorizados».
Aduanas ingresó una denuncia formal ante el Ministerio Público para que investigue los hechos. Su dueño es el empresario ruso británico Andrey Yakunin (51 años), conocido por dedicarse a negocios inmobiliarios y hoteleros, quien quiere recuperar la nave requisada.
«Después de cuatro meses de trabajos de mantenimiento en Puerto Montt, en agosto comenzamos el traslado de Firebird hacia las Islas Malvinas, vía Punta Arenas, para la primera expedición de nuestra temporada 2026/27», cuenta Yakunin desde Gran Bretaña, donde reside hace más de 20 años (tiene la nacionalidad hace 11).
Yakunin asegura desconocer en qué se basa Aduanas para acusarlo de ejercer turismo pagado: «La medida (incautación) parece desproporcionada e injustificada. Firebird ha sido una embarcación privada durante más de cinco años y rechazo categóricamente cualquier afirmación de que haya operado comercialmente en Chile», relata.
Las expediciones
El empresario, quien también ha hecho noticia en Rusia por criticar la invasión a Ucrania -su papá es Vladimir Yakunin, ex director de Ferrocarriles Rusos y amigo del presidente Putin- usa todos los años su yate para realizar expediciones a la Antártica, Tierra del Fuego y la Patagonia. «En aguas tan remotas, donde las capacidades de búsqueda y rescate son muy limitadas, todo lo que hacemos se basa en la autosuficiencia de la tripulación profesional a bordo», sostiene.
¿Cuántas personas componen la tripulación?
«Firebird es un velero sloop Oyster 885 de 27 metros, equipado para la navegación de expedición en altas latitudes, con velas de proa completamente envergadas mediante garruchos. Necesitamos cuatro miembros de la tripulación para operar la embarcación y siempre llevamos un tripulante adicional por cualquier imprevisto. Durante las temporadas 2024/25 y 2025/26, nuestro permiso exigía contar con un piloto de hielo con experiencia en la Antártica.
Para poder participar adecuadamente en las actividades en tierra, también contamos con un guía de montaña. El registro británico de Firebird como embarcación privada de recreo permite contar con tripulación profesional.
Cuando fue incautado, las cinco personas que se encontraban a bordo eran miembros de la tripulación profesional».
Chile en el mapa
A Yakunin le gusta comenzar sus expediciones en Chile. Explica que para llegar a la Antártica existen tres opciones: por las Islas Malvinas, nuestro país y Argentina. «La ventaja decisiva es poder preparar el cruce del Paso Drake desde las islas del Cabo de Hornos, lo que permite navegar de la manera más segura posible en aguas que son consideradas entre las más exigentes del mundo. Firebird no está diseñado para navegar contra vientos de frente de 40 nudos, por lo que necesito una ventana meteorológica adecuada», argumenta.
El empresario también se defiende de la acusación de que su embarcación aparece publicada en la página Charter Index (especializada en arriendos de naves de lujo): «Es una plataforma de terceros que publica listados de yates sin solicitar la autorización de sus propietarios. Aun así, el propio anuncio señala claramente que Firebird no se encuentra disponible para arriendo».
Causa judicial
Mientras en Aduanas se excusan de referirse al tema, Jorge Boldt, abogado del estudio Cariola, Diez, Pérez Cotapos -que representa a Yakunin- detalla que están a la espera de ser notificados del inicio de la investigación de manera formal.
«Nos enteramos por la prensa de la denuncia ante el Ministerio Público. Vamos a demostrar ante la Fiscalía, Aduanas y quien corresponda que el yate tiene un uso estrictamente privado», asevera.


