La voleibolista que logró el oro en los Odesur fichó por el Heidelberg de España
La jugadora de las Guerreras Rojas llegó recién el domingo a Europa y está en pleno proceso de adaptación. Hay veces que no quiero hacer nada, pero tengo que cocinar, cuenta.
«¡Por fin, ya llegué!», celebró Florencia Giglio (22) en un video que subió a sus redes sociales apenas aterrizó en España. La voleibolista que ganó medalla de oro en los Odesur de santa Fe, empujaba un carro cargado de maletas en el aeropuerto, equipaje necesario para instalarse nuevamente a miles de kilómetros de su familia y comenzar una nueva etapa de su carrera: esta temporada defenderá al Heidelberg Volkswagen de Las Palmas.
La seleccionada chilena dio otro salto en una carrera que ya la llevó desde Boston College a Túpac Amaru y Regatas Lima en Perú, para luego desembarcar en el Haro Rioja español. Ahora llega a un Heidelberg que fue campeón de la liga española en la temporada 2024-2025 y que además conquistó la Supercopa de España en 2025.
Se trata, además, del ex equipo de Beatriz Novoa, su compañera y capitana de las Guerreras Rojas chilenas, quien esta temporada partió a jugar a Grecia. Giglio conversó con ella cuando apareció la posibilidad de llegar a Las Palmas. «Bea me dijo que era un club increíble, que no me preocupara, que iba a tener una muy linda experiencia, como la tuvo ella, que son súper profesionales y que me va a servir mucho para seguir creciendo como jugadora», relata.
Su incorporación tuvo una particularidad. Mientras sus nuevas compañeras realizaron la pretemporada, ella seguía jugando por la Selección Nacional en los Juegos Odesur de Santa Fe 2026, donde Chile consiguió la medalla de oro. Recién pudo viajar el domingo pasado y aterrizó en Las Palmas con la misión de ponerse rápidamente a tono.
«Ya llevo un par de días acá, estoy viviendo con una compañera del equipo. Ha sido un poco difícil volver a esta temporada de clubes, donde se entrena a doble turno, donde tengo que despertarme temprano para ir a entrenar. Como no tuve la pretemporada, tengo que empezar a agarrar rápido el ritmo de mis compañeras, con los entrenamientos, con su juego, con la preparación física», explica Giglio.
La experiencia en Gran Canaria también ha sido un desafío en temas más domésticos. «Muchas veces llego de entrenar y no quiero hacer nada y tengo que cocinar, ver qué tengo que comer y todo. Se me ha hecho un poco complicado, en especial estos primeros días que estoy a full, un poco más cansada. Pero bien, igual me saca de mi zona de confort», reconoce.
Vivir fuera de Chile ya es parte de su rutina, aunque eso no significa que se haya acostumbrado a despedirse. Entre sus temporadas en el extranjero y los compromisos con la Selección, calcula que últimamente pasa más tiempo afuera que en su país.
«Siempre intento aprovechar al máximo a mi familia, a mis amigos, a la gente que quiero. Ellos son los primeros siempre en apoyarme en que vaya a cumplir mi sueño y, aunque esté lejos, siempre siento cerca a mi familia. Pero claramente es difícil, siempre los tengo presentes y siempre los extraño mucho», admite la voleibolista.
Esta vez, al menos, partió con una medalla de oro en el equipaje. La campaña de las Guerreras Rojas en los Odesur tuvo un seguimiento que incluso sorprendió a las propias jugadoras. «Tuvimos mucho apoyo en ese campeonato, cosa que no pensábamos que íbamos a tener. Mucha gente nos escribió, estaba pendiente de nosotras, siempre tenía un lindo mensaje que nos mandaban o nos hacían llegar. Estamos muy agradecidas con la gente que nos apoya y por haberle dado también esa alegría a Chile con una medalla», cuenta.
Giglio siente que ese interés también refleja el crecimiento que ha tenido su disciplina. «Cada vez hay más gente que nos sigue a nosotras, que lo muestran en televisión abierta, que preguntan por nuestros campeonatos, nos siguen en nuestras competencias. Creo que es muy lindo que eso se vea ahora y esperamos que siga creciendo», dice la deportista.
La nueva temporada la tendrá otra vez lejos de los suyos, con días repartidos entre entrenamientos, partidos y las obligaciones de vivir por su cuenta. «El vóleibol se podría decir que es mi vida. He querido tomarlo de manera full profesional, estoy dedicada 100% a esto», comenta Giglio.


