El comediante a cargo del react de Gran hermano ha destacado tanto que lo invitaron a casar a Michelle Carvalho y Pedro Astorga.
Los televidentes de la vieja escuela, los que de niños cambiábamos de canal con un alicate (sí, había un selector que terminaba rodado de tanto uso) tendremos que ir acostumbrándonos a convivir con realidades y labores nuevas en la pantalla chica. Uno de esos modernos escenarios es el del ‘React'. Un programa emitido por televisión abierta que le encomienda a una o dos personas comentar en tiempo real los pormenores de lo que se está viendo en los hogares por una plataforma alternativa, como YouTube. Derivado de este nuevo nicho surge un nuevo oficio, el de ‘Reacter'. Es quien cuenta con una libertad editorial y expresiva harto mayor que el conductor o conductora oficial del programa y que incluso tiene la facultad de criticar decisiones de producción o intervenciones de los mismos anfitriones.
En el caso de ‘Gran hermano II' esta función la cumple el comediante Claudio Michaux, que ganó ‘La huincha' de TVN el 2019 (como premio actuó en Olmué el año siguiente). El mismo rol lo tuvo, junto a Cony Capelli, en ‘Got talent Chile', del mismo CHV.
Hace unas horas ‘rompió el celofán', como diría Álvaro Sanhueza, e ingresó a la casa estudio de ese reality de Chilevisión, vestido como sacerdote, para oficiar el matrimonio ficticio entre Michelle Carvalho y Pedro Astorga. Entre medio la mencionada Cony, panelista de ‘GH', reveló que hace un tiempo se había ‘comido' al novio, lo que le restó bastante glamour a la ceremonia.
Michaux (‘Michó' si quiere pronunciarlo respetando las normas fonéticas del francés) cayó parado en esta pega (me refiero a la de reacter, no a la de cura televisivo). A punta de espontaneidad y gracia ha generado una complicidad con los seguidores del reality a través de su React que en alguna medida explica el bajo rating de ‘GH' en la TV abierta. Entre ver a Diana suplicándole a los jugadores que no digan garabatos al aire (en horario nocturno, raro) y otro conductor que lo más suave que dice es ‘lo pasé como el h.', no hay donde perderse.
‘Si no pueden vencerlos, únete a ellos', reza una máxima acuñada por alguien que notó la superioridad de las huestes de Atila. En este caso la TV abierta, tantas veces dada por muerta, está haciendo alianzas astutas. Empieza no sólo a legitimar las tendencias comunicacionales en boga, sino que a asociarse con ellas para no quedarse tan atrás. Aprontémonos a ver en la pantalla chica a más ‘visitantes' de mundos que orbitan alrededor de la televisión; una dimensión donde definitivamente están pasando más y más divertidas cosas.


