El actor lo piropean por su labor de jurado en el estelar de TVN
Ocupa sus noches de sábado y estudia al detalle al artista original para después evaluar al imitador. No me voy a venir a hacer el inteligente o el que sabe más. Estoy aprendiendo.
Puede ser que de pronto Gonzalo Valenzuela le pregunte al imitador de Luciano Pavarotti, ‘¿qué trae en su bolsillo?'. La pregunta no sería al voleo ni por mera curiosidad del actor, sino por un dato que él encontró dentro de las muchas historias que estudia cada día para cumplir con su labor de jurado de ‘Mi nombre es', el estelar de TVN que -junto con ‘Ahora caigo'- le subieron los puntos a TVN (7 puntos promedio para el programa conducido por Jean-Philippe Cretton y 7,1 para el liderado por Daniel Fuenzalida).
La preparación de Valenzuela es muy aplicada, incluso se toma horas de una noche de sábado para armar sus apuntes, mientras su esposa, Kika Silva, lo graba con admiración. ‘Lo hago por respeto al trabajo y a los participantes. Yo no puedo sentarme acá, porque no soy técnico en voz, como Lucho Jara o Amaya (Forch), entonces me tengo que tomar el tiempo para tener fundamentos reales que decirle al imitador. Me sentiría mal si no los tuviera', comenta el juez.
Bajo esa premisa, Gonzalo se sienta cada día frente al computador, se pone los anteojos y coloca su cuaderno y lápiz para comenzar con la tarea de estudiar a 40 artistas. ‘Producción nos manda una lista con los artistas y las canciones que van a imitar y que nos tocará evaluar; ahora pedí que por favor los mandaran con una semana de anticipación para prepararme más. Ya con los nombres de los artistas originales comienzo a buscarlos, los googleo, veo videos, los sigo en Instagram y busco conocer su historia'.
La noche del lunes, por ejemplo, ‘me embalé con Sam Smith. No conocía su historia. Le hacían bullying a los 13 años porque era gordo y se operó. Se volvió un joven guapo y dijo no más: voy a ser como soy y ahora es feliz'.
¿Para qué le sirven esos datos, Gonzalo?
‘Me sirven para entender por qué cantan lo que cantan y lo hacen de tal manera. Me pasó también con Olivia Rodrigo, que leí que a los cinco años comenzó a escribir música. Con esa información uno puede ver si en el escenario el imitador tiene una actitud de una persona que decidió ser feliz o la impronta de una cantante que compone desde chica. Después de leer sus historias me pongo a ver videos en vivo, siempre en vivo, para fijarme en los detalles de la performance que hacen'.
Al detalle.
‘Claro y veo si han estudiado al personaje tanto como lo he estudiado yo, que no soy el imitador. Me fijo en cuanto entran desde con qué mano toman el micrófono, cuándo se tocan el pecho, cuándo bailan. Me pasó con Pavarotti: el real la primera vez que actuó en vivo llevó el pañuelo para secarse el sudor, sin embargo se dio cuenta de que el pañuelo hizo que no moviera su mano izquierda y desde ahí siempre lo llevó; el imitador andaba con el pañuelo por cualquier lado. Entonces no puedes ser Pavarotti si no sabes esas cosas. O cuando vino John Lennon y se ponía el micrófono en la boca, pero Lennon real se lo ponía a la altura de la nariz porque así su voz sonaba de otra forma; también ese Lennon llevaba el pulso con el pie derecho y el real lo llevaba con el izquierdo. Eso me permite ser objetivo y tener fundamentos para poder darles la opinión'.
Igual agudo como juez.
‘Se tiene que partir de mucho más atrás si se quiere estudiar a un artista. Cómo voy a opinar de Palmenia Pizarro, Rocío Durcal si no me pongo a observar y aprender quiénes son esas personas. No puedo darle un feedback a una persona que se está jugando su carrera sin entender ni saber a quién está imitando'.
Kika lo grabó escribiendo en un cuaderno, ¿qué anota ahí?
‘Tengo un cuaderno en la casa -que llevo igual para el programa- donde anoto los datos, información y detalle de los artistas originales y tengo uno acá en el programa y ahí apunto del concursante: con la actitud que entra el imitador, cómo está su maquillaje, su peinado, gestos. En esta etapa no estamos siendo tan exigentes, estamos como en la etapa de casting, la próxima etapa es más exigente. Esas anotaciones me permiten sentirme más seguro para dar mi opinión'.
¿Ella le ayuda en algunas cosas?
‘Me apaña. Hay veces que le pregunto un montón de cosas sobre los vestuarios; algunos personajes son súper referentes de moda y la Kika me ayuda. Lo otro es un trabajo más silencioso'.
¿Habla con los participantes después?
‘Generalmente me acerco a felicitarlos y si tengo algo que decir y que pueda servir. Casi siempre es lo mismo: estudien la historia, no lo copien más, entiendan el porqué su artista es así'.
Ha recibido hartos piropos por su labor, ¿cómo se lo toma?
‘Cuando hablé con los ejecutivos de TVN les dije que nunca había estado sentado en un programa hablando desde mí, sino que siempre detrás de personajes. No sé si antes lo habría hecho con más prejuicios o más miedos, pero hoy estoy dispuesto a jugar. Sé que soy divertido y puedo aportar con humor, con una liviandad. No me voy a venir a hacer el inteligente o el que sabe más. Estoy aprendiendo y sé que voy a hacer un buen trabajo'.


