Francisco Aspe hizo experimento usando IA y las imágenes de su hijo y nieto
No se conservan retratos hechos en vida, pero sí una estatua y las fotos de sus calvos descendientes. Tricólogo explica que si su padre es pelón, el hijo tiene el doble de opciones de tener la cabeza despoblada.
Fusilado en Mendoza el 4 de septiembre de 1821, a los 35 años, José Miguel Carrera dejó una marca enorme en la historia chilena, pero ningún retrato que le fuera realizado en vida. Sólo existe una estatua instalada en Gran Avenida que fue aprobada por Javiera, la hermana del prócer de la independencia. Todas las demás representaciones imaginan a un militar pintoso y de abundante cabellera.
«Pero yo quería hacer una prueba de cómo debió ser en realidad», explica el historiador serenense Francisco Aspe Bou. Así que ingresó imágenes a Chat GPT para conseguir un resultado sorprendente: el héroe era más bien pelado.
¿Cómo así? Bueno, la IA tomó como referencia la estatua en que se ven grandes entradas, más las fotos de dos se sus descendientes: José Miguel Carrera Fontecilla (su hijo, fallecido a los 39 años y completamente calvo), así como Ignacio Carrera Pinto (su nieto, muerto en la batalla de la Concepción a los 34 años con una rotunda pelada).
«La imagen rescata los rasgos familiares más destacados, como la nariz y la boca, además de la calva», dice Aspe.
¿Usted hizo este experimento porque también es calvo, Francisco?
«O sea, lo soy, pero esto lo hice porque soy carrerista y quería saber. Siempre lo han dejado como un hombre tan bonito, casi un príncipe según Benjamín Vicuña Mackenna, nacido 10 años después de la muerte de Carrera».
¿Pero hay un relato más cercano sobre él?
«En los escritos históricos del coronel Manuel A. Pueyrredón, guerrero de la independencia argentina, se menciona que Carrera era de una estatura un poco mayor a la regular, delgado, blanco de piel, de mirar tierno y penetrante, nariz grande, boca casi siempre entreabierta y dientes grandes».
¿Dice que era pelón?
«Bueno, dice Carrera tenía la frente espaciosa, elevada y que en ambos lados mostraba dos prominencias pronunciadas y desde allí la cabeza se elevaba como un globo. En resumen, era pelado».
El historiador y académico Cristóbal García-Huidobro cree que este es un «experimento interesante», pero asegura que no hay ninguna imagen que pueda ser definitiva. «Para mí, Carrera es el de la estatua de Gran Avenida porque Javiera Carrera dijo que sí se parecía a su hermano», afirma, sin darle demasiada importancia a este ejercicio.
¿Si su hijo y su nieto eran pelones, José Miguel también debió serlo? «No necesariamente», afirma Pablo Sfeir, médico tricólogo de la clínica Hair Recovery.
Asegura que cuando un hombre es calvo se debe a un patrón heredable conocido como alopecia androgenética. «No es un gen sino unos 400 que pueden contribuir», agrega.
¿Pero pasa de padre a hijo?
«Tampoco es tan exacto, porque el hijo pudo sacar esos genes de cualquier antepasado: su madre, sus abuelos, etcétera».
De todas maneras, su colega Christian Cartagena aclara que un padre calvo tiene un «2,2 od ratio» de probabilidades de heredarlo a su hijo. Es decir, más del doble de posibilidades de alguien que luzca una cabeza poblada de pelos.


