Marcelo Díaz se emocionó al hablar María Rojas y de su despedida del fútbol, luego de 21 años de carrera
Carepato también recordó a su hermano, quien falleció cuando él tenía 17 años. Recordarlo me llena de emoción porque él ha sido mi inspiración, mi ángel guardián, dijo.
«A mi hermano, que en algún lugar me está viendo y escuchando. En tu carta de despedida, me escribiste que cumpliera mi sueño y cuidara a nuestra madre. El trabajo ya está hecho, hermano». Con esas palabras, Marcelo Díaz cerró el video con el que anunció su retiro del fútbol profesional. Este jueves, en el Estadio Nacional, volvió a emocionarse al hablar de su despedida, pero sobre todo al recordar a su hermano.
Gonzalo, su hermano mayor, fue una figura fundamental en la vida de Marcelo: era su amigo y confidente y fue quien le inculcó desde pequeño el amor por el fútbol. Falleció en 2003, cuando Marcelo tenía 17 años. Se quitó la vida. Fue un golpe que, según ha contado durante su carrera, marcó el fin de su infancia y lo llevó a refugiarse en el fútbol para seguir adelante
«Mi hermano es la emoción que me ha acompañado durante toda mi carrera, toda mi vida. Significa mucho, porque debía cumplir día tras día algo que me encomendaron. Y yo creo que eso es lo que a mí me ha caracterizado toda mi carrera: nunca dejar de intentarlo, siempre seguir. Ganes, pierdas, sientas un dolor, sientas un alivio, seguir para adelante», explicó.
Su hermano, contó, fue fundamental para entender cómo enfrentó sus 21 años de carrera. «Recordarlo me llena de emoción porque él ha sido mi inspiración. Yo creo que, como lo he dicho muchas veces, él es mi ángel guardián. La carrera que he hecho, con sacrificios, penas, alegrías y dolor, en gran parte es por esa fortaleza que me enseñó mi madre, y que construimos junto a él con mi familia», dijo.
Díaz convirtió esa fortaleza en una manera de enfrentar la vida: «Era, tal vez, una gran responsabilidad que yo asumía a esa edad. Que tenía que seguir adelante. De hecho, veo la vida de esa forma. Independiente de lo que suceda en nuestras propias vidas, lamentablemente o afortunadamente, siempre uso esa frase: hay que seguir para adelante, porque la vida continúa».
Aunque reconoce que la muerte de su hermano es uno de los dolores que lo acompañaron, intenta mirar esa pérdida desde otro lugar. «Gracias a Dios, mi cabeza me ha funcionado tan bien a lo largo de mi vida que lo he tomado desde la parte positiva». Y volvió a aquella promesa: «El trabajo, como le dije a mi hermano, se hizo. De hecho, se hizo más de lo que tal vez en algún momento imaginamos cuando éramos niños».
La emoción no quedó solamente en ese recuerdo. Díaz reconoció que todavía no logra dimensionar todo lo que ha vivido en su carrera como futbolista. «Todavía no caigo, no lo voy a asimilar, no lo voy a dimensionar todavía. Pero las cosas que van sucediendo todavía no las creo. Así que yo creo que es parte de esta profesión, es parte del tiempo, y cada cosa tomará su lugar cuando me retire».
En ese proceso ha estado su familia. El volante habló de su mamá María Rojas; de su pareja Jessica; de sus tres hijos y de los amigos que lo acompañan. «Afortunadamente, aún tengo viva a mi madre. Tengo a mi pareja, tengo tres hijos, un montón de amigos, mucha gente que está al lado mío incondicionalmente», relató.
Sus hijos son Maximiliano, de 17 años; Colomba, de 10, y Rebeca, de tres. También tuvo palabras para Jessica, su compañera de vida de estos últimos años: «Ella ha estado viviendo día a día esta etapa desde que anuncié mi retiro y ha sido bien bonito, ha sido muy partner. Así que agradezco que estemos juntos en este momento».
Ahora le queda completar sus últimos meses como jugador. Quiere terminar diciembre «de la mejor forma posible», después tomarse vacaciones junto a Maxi y recién en enero decidir qué hará: seguir ligado al club, que en 2027 cumple 100 años, continuar vinculado al fútbol o entrar a las comunicaciones aparecen entre sus opciones. «Hoy en día tengo muchas puertas abiertas y después intentaremos ver qué es lo mejor para mi futuro», aseguró.
Así será the last dance de Carepato
El partido de despedida del capitán de la U será el martes 8 de diciembre, a las 18:00, en el Estadio Nacional, bajo el nombre «De la galería a la gloria». Las entradas se venden por PuntoTicket: la preventa para abonados de la U parte este jueves 1 de octubre a las 21:00 y la venta general comenzará el viernes 2 a la misma hora. Los valores van desde $9.900 en galerías hasta $60.000, más cargo por servicio. «Intentaremos hacer un partido de despedida muy lindo», dijo Díaz, quien confirmó que sus actuales compañeros Eduardo Vargas y Charles Aránguiz, con quienes compartió sus más grandes alegrías en la U y la Roja, estarán invitados. También adelantó que habrá más nombres, incluidos excompañeros de Racing de Argentina, pero que los irá revelando de a poco para mantener la sorpresa.


