La ex participante de ¿Volverías con tu ex? 2 esquivó a los delincuentes
Estábamos hablando y de pronto: Ahhhhh, ahhhhh, noooooo. Eran unos alaridos desgarradores, detalló Susana Moreno Scappini
El martes, Sofía Latorre (25), quien estuvo en «¿Volverías con tu ex? 2» (Mega), decidió juntarse con su papá a ver el partido de Estados Unidos y Chile en un restaurante cercano al Costanera Center. La idea era comer con él y una vez finalizado el encuentro volver a su casa, en La Dehesa, donde vive con su madre. Al enterarse de eso, Susana Moreno Scappini, mamá de la joven, se preocupó y le pidió que se juntaran en un lugar más cercano «porque ella siempre maneja sola», destaca, pero al final «no me hizo caso», agrega. Susana tenía un mal presentimiento y los hechos terminaron dándole la razón.
Aún afectada por lo que le pasó a su hija, la mamá de Sofía cuenta que le pidió a la joven que cuando se subiera al auto, para volver a la casa, la llamara para estar en contacto en todo momento y así lo hizo.
«Me subí al auto (Mazda CX-3) como a las 11:15 para irme a la casa y la llamé. Nos fuimos conversando todo el camino y todo bien. Me fui por Kennedy, no por la Costanera. Tomé Avenida La Dehesa e iba por la pista del medio y a mi izquierda se puso un Chevrolet Sail. Éramos los únicos autos, estaba la calle pelada», relata Sofía y luego sigue: «En eso el otro auto empieza a hacer zigzag. No me pasé el rollo de una encerrona hasta que se me cruza en la esquina con Comandante Malbec. Yo no alcanzaba a frenar y era ¿los choco o los esquivo? Intenté esquivarlos, doble a la derecha y me fui contra unas vallas. Choqué con todo y se activaron los airbags. El otro auto se desapareció y no había nadie en la calle. Yo estaba en shock hasta que veo que se acerca una persona con un perro. Llegó Seguridad Ciudadana, los paramédicos, todos se portaron increíbles y no me pasó nada. La gente de Seguridad Ciudadana vio los videos y me dijo que había sido un intento de encerrona. Mi mamá escuchó todo por teléfono», detalla Sofía.
Susana, por su parte, vivió ese minuto como una pesadilla. «Estábamos hablando y de pronto escucho un grito: Ahhhhh, ahhhhh, noooooo. Eran unos alaridos desgarradores. Yo le digo: Sofía ¿Qué pasa? y me dice Choooooqué, mamá, mamá y luego puro ruido y se pierde el contacto. En ningún momento me dijo me vienen siguiendo, nada. Salí de mi casa al auto y sospechaba donde estaba. Era muy cerca, a no más de cinco cuadras. No había un auto en la calle. Unos vecinos la habían ayudado, la sacaron y ella estaba en la vereda y bien. Gracias a Dios no pasó nada».
Aún conmocionada, Susana agrega: «Fue una corazonada que uno tiene como mamá. Un día martes, a las 11 y media, no hay un auto en la calle. Donde sucedió esto es un lugar de oficinas, no hay autos, entonces ven un auto con una mujer sola cerca de la autopista… es un lugar perfecto para hacer estas cosas. Yo creo que ahora la Sofi me va a hacer más caso, jajá, eso espero. Estoy contenta de que no le pasó nada y está recuperándose sicológicamente de todo esto, que es bien impactante. Esto sirve para que vean las jóvenes que andan solas: un lunes, martes o miércoles en la noche, creo que es más peligroso que un sábado a la 1 de la mañana, porque ahí hay autos, policías, controles y gente. Esa es la lección que saco de todo esto».


